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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

La ilustradora colombiana Amalia Restrepo muestra con su serie de animales que lucen accesorios en qué consiste la banalidad o la inmensa astucia del mundo de la moda.

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Kika Vargas y Bibi Marini abren un espacio para el diseño que revela la personalidad de las creadoras colombianas. Moda, accesorios, mobiliario y libros. En CC El Retiro, Bogotá.

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Con la ilustradora Amalia Restrepo nos pusimos a la tarea de crear una pieza que pueda acompañarlos de enero a diciembre de 2017. Aquí está: es la SillaVerde interpretada por @amaaalia. Es una tarjeta-calendario que pueden obtener físicamente escribiendo a info@sillaverde.co

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"La televisión suprime al director": Fernando Trueba

Publicado 2012-09-29 10:01:00 | Por Rocio Arias Hofman

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El director español participó en el festival de cine de Barichara, versión 2012, con una amena charla realizada por el colombiano Víctor Gaviria.

Barichara (Santander) Son las 7.40 de la noche. Azulejos, pequeñas torcazas y canarios han comido todo el día plátanos, granos de arroz bajo los icacos. Llueve en un pueblo donde escasea justamente el agua. Un preámbulo misterioso -si se quiere- para la llegada de Trueba. Aquí está, en la tierra amarilla del tabaco. Invitado con mucho honor -lo miran alborozados jóvenes y viejos, estudiantes y campesinos- por el FICBA, un festival de cine elaborado con vocación, genuino de esta región colombiana. Qué oportunidad para indagar sus opiniones sobre televisión y cine.

Ahora que las series de televisión copan hasta titulares de periódicos, ¿qué lugar ocupan ellas en su vida de espectador?

No veo televisión, ni siquiera las cosas buenas. La tengo apagada. En mi casa, mi mujer es adicta a los informativos y algunas series. Ve “Mad men” y le encanta. De solo verla, me perturba. Los decorados son tan limpios que me incomodan. Me molesta cómo se peinan, cómo se visten, me parece un simulacro de la época. Siento ganas de irme, no quiero oírles hablar. Me parece una gran mentira. Veo dos imágenes y me tengo que ir. Me produce aversión física desde mi ojo de realizador. Mucha gente me dice que estoy equivocado, que es muy buena. Esa excesiva y extraña pulcritud de los 60 me espanta. La única serie de televisión que he visto y me enganchó es “The Wire”, es puro Balzac, la comedia humana. El resto es como los folletines del siglo XIX, no quiero ser peyorativo sino que lo que hoy llaman modernidad es haber vuelto a esa manera de atender las historias por entregas.

En las series para contar una historia se toman un tiempo que resulta imposible en el cine.

No creo que haga falta tanto tiempo para contar historias como sucede en la televisión, con las series. En cinco minutos se puede contar una historia, si es muy buena. Chéjov era capaz de contar una historia buenísima en 28 páginas. La necesidad de 60 horas o 1.000 páginas pasa a veces pero, no se necesita que todo el mundo quiera ser Tolstoi. Esta dimensión de 50 horas y 6 temporadas es tremenda. Contar las cosas en 100 minutos es un reto. Eso es el arte dramático. Son los famosos tres actos shakesperianos. Aristóteles ya lo expuso. Saber condensar el tema, plantearlo, contarlo y desarrollarlo es un arte. Eso de relatar algo durante 14 días seguidos no sé, en cambio, si es arte o aburrimiento. Para los que no tienen vida propia puede ser útil y resultar un gran relleno. Como vivimos cada vez más en un mundo virtual, donde la gente vive mucho menos su vida y más la de los otros, pasa así. Personalmente no me interesa jugarme mi existencia de esa manera. No desconozco la inteligencia de los tíos que escribían The Wire. Yo no quiero, sin embargo, escribir cosas tan largas.

Ha habido una alternancia de roles entre el director y el guionista en las series. El segundo es el que manda.

Es que en la televisión el director no existe porque lo cambian en cada episodio. Entonces resulta que es el actor quien mejor conoce al personaje. En el fondo, la televisión lo que ha hecho es suprimir al director. El sólo es un buen profesional que vigila que se cumpla lo que dicen y han hecho otros, sobre todo, el productor-creador. No me interesa eso porque quiere decir que el relato está en otro lado. La mirada de un director que transformaba o daba sentido a la historia, como lo hacían Welles, Renoir, Truffaut o Keaton, no existe en la televisión. Los directores de series se someten y manda el guionista. El tono es neutro, no hay estilo. Si llega un director con su mirada particular, tienen que echarlo. No me interesa practicar ese territorio. Mientras pueda evitar trabajar en una oficina como la de la televisión, lo haré. No voy a cambiar mi trabajo en libertad, independiente, donde hago lo que quiero.

¿Nota que los espectadores estén cambiando?

Está habiendo una mutación en el público. Hay un déficit grande de atención que ya lo están estudiando neurólogos, sociólogos, filósofos y educadores. La gente no es capaz de estar horas pensando. Ni siquiera es capaz de leer una novela o ver algo tranquilamente, se están levantando todo el rato. Hacen muchas cosas al tiempo. Yo, por ejemplo, no tengo celular. No quiero que me llamen ni llamar a nadie. No quiero estar continuamente comunicado. No quiero ser accesible, ni siquiera para mi madre. Me gusta el silencio, estar solo, concentrarme en mi propia vida. Veo que estamos en un momento en el que no se trata solamente de un cambio tecnológico sino de una mutación de la especie. Hasta la mano humana va a ser distinta, el pulgar va a evolucionar por el uso de los aparatos tecnológicos.

Usted suena nostálgico, como Luis Buñuel cuando en sus memorias “Mi último suspiro” hablaba de cómo se vivía en los años 20 y 30.

Sí, quizá. Tengo nostalgia de cuando nos sentábamos en un café para hablar de cine y de literatura. Discutíamos mucho. Quizá exista todavía pero cada vez menos. Como me gusta mucho el cine, me gusta hablar de cine. Uso el email y el ipod. No tengo incomodidad con ese mundo de tecnología sino que lo uso a favor mío y no en mi contra. Por ejemplo, en lugar de cargar una maleta llena de CD’s puedo viajar más liviano y cargar toda mi música en el ipod. Fabrico mi propio entorno. No quiero ser esclavo de esos aparatos. Nada odio más cuando voy al cine que salga un tipo hablando por el celular o buscando algo en Wikipedia. En esa pantalla de cuando yo era niño, donde aparecía Gary Cooper en una gran pradera llena de indios, ahora aparece un tío buscando en google. Me dan ganas de salir del cine y que me devuelvan el dinero de la boleta.

Y esa percepción del mundo, ¿cómo influye en su narrativa actual?

Pues ahora me he dedicado a una película que no tiene nada que ver con estas cosas. Se llama “El artista y la modelo” y la escribí precisamente con el guionista Jean Claude Carriére que trabajó clásicos con Luis Buñuel. Se estrenará en octubre de este año. Es la historia de un artista de 81 años que recibe en su estudio a una joven modelo. Me interesa la técnica tradicional del pintor. El encierro, la manera que tiene de atreverse con sus lienzos y no resolverlo con eso que llaman hoy intervenciones. Es la vida y la muerte. Cuento estas historias, que pueden ser un trippie porque quiero ir al cine y ver otra cosa que la pantalla de un ordenador. Quiero que las películas me lleven a otro sitio y no a mi casa. Como lo que me provoca, por ejemplo, la lectura que estoy haciendo de “Los anillos de Saturno” de Sebald. Estoy viajando con este libro en su versión en inglés, eso es magnífico. Lo canta muy bien Leonard Cohen en su “Tower of songs”. Debajo de mí está Sinatra y el otro y el otro. En el cine, me pasa lo mismo. Está Renoir y Buñuel y Wilder. Tienes que dar la vida por honrar esa tradición y aportar tu granito de arena.

Entrevista publicada en El Espectador el 2/07/2012


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Calendario MODA EN COLOMBIA

COLOMBIAMODA (Medellín): 25 al 27 de JULIO

ECOSISTEMA ARTE (Bogotá): 1 y 2 de SEPTIEMBRE

CALI EXPOSHOW (Cali): 20 al 23 de SEPTIEMBRE

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

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EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

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Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

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Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

SYLVIA ANDRADE

Formada en París, Sylvia Andrade (Bogotá, 1979) ha hecho de la sastrería clásica la identidad de sus colecciones. Experimental, vanguardista y al tiempo tradicional. El estilo de la empresaria detrás de la marca SYA se abre espacio desde Número Tres, el multimarca que comparte en Bogotá con Julieta Suárez y Laura Laurens.

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