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La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

La ilustradora colombiana Amalia Restrepo muestra con su serie de animales que lucen accesorios en qué consiste la banalidad o la inmensa astucia del mundo de la moda.

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Kika Vargas y Bibi Marini abren un espacio para el diseño que revela la personalidad de las creadoras colombianas. Moda, accesorios, mobiliario y libros. En CC El Retiro, Bogotá.

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Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

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"IMPRESIONES" de MARÍA ELENA VILLAMIL

Publicado 2015-10-15 00:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

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La diseñadora no ha dejado nunca de vivir y trabajar en Cali. Sin embargo, su firma también se encuentra en Bogotá.

María Elena Villamil la vida le pasa con una cadencia particular. Pareciera no dejar huella sobre su rostro y su cuerpo, tan tersa la piel de ambos que se diría contener algún secreto. De día y de noche luce naturalmente radiante. No es un cumplido, se trata más bien de una constatación surgida del asombro. Como el patio interior de su taller de moda en el barrio Granada de Cali que luce impecable, escueto, inundado por la luz, la diseñadora exhala esa misma vitalidad resuelta sin artificios. Presenta "impresiones", su más reciente colección en una carrera que inició en 1995.

Libros, lápices, flores naturales, pequeños cuadros, cuadernos y muestras de tela llenan el espacio de la oficina que María Elena Villamil utiliza para evolucionar MEV -la firma que apareció para darle nombre a su trabajo creativo en el territorio de la moda-. Hay tableros de inspiración, claro. Y un par de racks con las más recientes producciones aguardando su revisión. Llaman por teléfono y ella contesta suave pero con ese filo indiscutiblemente caleño que no parece tan tropical. El "vé, mirá, sabés" se alternan para demarcar el tono y dar a conocer sus posiciones. La arquitectura y las artes tienen que ver con esta mujer menuda que suele enfundarse en tonos mono cromomáticos de sus prendas cortadas holgadamente, un sello personal para hacer del cuerpo el depositario de armonía estética y no de artilugios llamativos.

Vista en retrospectiva la apuesta estética que se atrevió a hacer en los años 90 esta mujer, no es un dislate considerar (guardadas las proporciones) que produjo en Colombia en general y en Cali, en particular, un remezón -por lo menos visualmente similar- al que causaron los diseñadores japoneses cuando irrumpieron en la escena europea en esa misma década del siglo XX. Así como Rei Kawakubo y Yohji Yamamoto cambiaron las reglas del juego de la moda occidental con sus siluetas sueltas y rompedoras sobre el cuerpo, María Elena Villamil reivindicó en plena era del narcotráfico -donde los cuerpos femeninos resultarían forrados y exagerados durante demasiados años- prendas amplias de grandes bolsillos laterales y externos superpuestos en faldas y vestidos de noche, sin lentejuelas ni plumas ni técnicas de relleno impostado. Simplemente se hizo diseñadora en un entorno en el que nadie hablaba como ella lo hacía. Algo que, pasadas dos décadas, puede haberse olvidado.

Su madre, Nora, siempre está cerca. O en el taller contiguo, apoyada sobre la mesa de corte atenta a examinar nuevas molderías con las trabajadoras de MEV o en la boutique amplia que sigue a continuación del hall de entrada de una casona recuperada para que María Elena Villamil tenga lo que el diseño independiente pide siempre: espacio y buena iluminación para que las prendas febrilmente producidas cuenten con el escenario adecuado en el que "respirar" y darse a conocer. 

Paredes blancas, varios maniquíes de elevada estatura y las prendas perfectamente alineadas. Bermellón, verde esmeralda profundo, azul petróleo, negro azabache, blanco purísimo y grises se suceden en la bitácora de la diseñadora. Como si no pudiera desprenderse de ellos, ligada por razones afectivas a cada tono. Hay inquietudes que carecen de respuesta. Sin embargo, ciertas anécdotas son elocuentes. María Elena tiende lazos apretados en su entorno más inmediato. Madre, hermana -Cristina, la psicóloga- y amigas. En ese orden. Vive en apartamentos contiguos con las dos primeras. Por eso, se permite un ritual poco frecuente en una mujer que ya cruzó la mitad de su vida y que consiste en desayunar "orgánicamente y con café" en una terraza fresca junto a las dos mujeres en quienes más confía. De ellas, como con ciertos colores, tampoco se separa.

Anualmente María Elena Villamil se impone el ritmo de presentar públicamente una ambiciosa colección tanto conceptual como en número de piezas. Aunque durante doce meses en su taller nunca se dejan de confeccionar prendas de referencias existentes o innovaciones textiles y de moldería, el reto de un desfile tiene unas implicaciones de producción y comerciales distintas. La marca MEV soporta a su ritmo la expectativa y la exigencia de lo nuevo que solicita febrilmente el mercado de la moda. Esa es una licencia que la diseñadora se da a sí misma pero también un compromiso de metas claras para consolidar su empresa que da trabajo directo a casi una veintena de personas, la mayoría mujeres. Por esa razón, preparar "Impresiones", la serie que marca el 2015 de MEV en materia estética y técnica es el mayor cometido de todo el equipo en el segundo semestre del año.

Octubre es el mes elegido para presentar lo que la empresaria califica como "la búsqueda de un lenguaje simple y austero que no olvida el diseño de detalles que hacen la diferencia. Una minuciosa composición que acompaña esta historia de sensaciones, emociones y pasiones que nos dejan huellas indelebles"

Acompañada por Víctor Abril, uno de los más sobresalientes estilistas de Colombia, y por la modelo María Teresa MoraMaría Elena Villamil no deja nada al azar. Presente en la sesión fotográfica que recoge la impronta de "Impresiones" revisa cuidadosamente cada elemento del mosaico que compuso en su cabeza silenciosamente hace meses y que se ha ido traduciendo en prendas cargadas de significado para mujeres reales.

La colección comprende suits, jumpsuits, vestidos con volantes, faldas largas y midi, pantalones de cintura alta. Piezas que requieren generosos metros textiles para crear esa sensación volátil que caracteriza a MEV. "Es una mujer dandy como expresión del nuevo feminismo" precisa la diseñadora.

 

 

Con colores neutros como el negro y el off white, María Elena Villamil equilibra las tonalidades de esta nueva colección que abarcan "desde rojo cereza, rojo imperial, Burgandy y Bordeaux con acentos en paprika armonizando la paleta y estimulando los sentidos" como figura en la descripción de su colección. Este repertorio visual tan vinícola no es casual ni puntual. Acompaña a la diseñadora casi siempre y ya se ha convertido en un referente del armario que ofrece MEV. Su territorio estético es en ese sentido un abundante viñedo en el que, año tras año, se eligen los colores de una gama que ofrece algo infalible: calidez sobre la piel.

La consulta del trabajo de artistas plásticos es recurrente en esas jornadas aparentemente lentas en las que la diseñadora se toma el tiempo de consultar sus libros o de conversar con quienes puede compartir su gusto por el arte. Los resultados de esta práctica habitual son evidentes en cada una de sus colecciones. Esta vez, "Impresiones" contiene trazos refrentes a la obra de Wassily Kandinsky. Las fallas de seda, acetatos, tafetanes crepes, viscosas y neoprenos absorben la propuesta gráfica que persigue también uno de los lemas que motiva el trabajo de María Elena Villamil: "termino mi historia en alusión a la célebre frase del diseñador Dieter Rams: menos pero con mejor ejecución".

Octubre

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2017

Calendario MODA EN COLOMBIA

COLOMBIAMODA (Medellín): 25 al 27 de JULIO

ECOSISTEMA ARTE (Bogotá): 22 y 23 de SEPTIEMBRE

CALI EXPOSHOW (Cali): 20 al 23 de SEPTIEMBRE

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

FERIAS DE ARTE (Bogotá): 26 al 29 de OCTUBRE

EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

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Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

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Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

Colombiamoda 2017

La edición 28 del principal evento de moda en Colombia reúne nombres indispensables del diseño nacional. Sus más recientes colecciones se presentan del 25 al 27 de julio de 2017 en Medellín. Aquí está un detalle sugestivo que nos ceden algunas de las marcas participantes. Bocetos, color, textiles, inspiración y más para anticipar lo que viene.

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PEPA POMBO

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DIANA CRUMP

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SOY

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PAPEL DE PUNTO

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DIANA GÓMEZ

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MULIERR

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LINA CANTILLO

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NOISE LAB

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