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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

La ilustradora colombiana Amalia Restrepo muestra con su serie de animales que lucen accesorios en qué consiste la banalidad o la inmensa astucia del mundo de la moda.

CAS A PORTER

Kika Vargas y Bibi Marini abren un espacio para el diseño que revela la personalidad de las creadoras colombianas. Moda, accesorios, mobiliario y libros. En CC El Retiro, Bogotá.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

LABOR CONSTANTE

Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

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¿QUÉ SIGNIFICA SER TRANSPARENTE EN EL SISTEMA MODA? / MODA 360 MESA IV

Publicado 2017-07-27 03:01:00 | Por Rocio Arias Hofman

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Dos diseñadoras con vocación hacia lo artesanal y una editora especializada en sostenibilidad conversaron con Rocío Arias Hofman esta edición de MODA 360

“La realidad es que vivimos en un momento en el que la información es fácilmente accesible todo el tiempo. Los consumidores piden información.  No proveerla no es solo  irresponsable, sino que va en detrimento del negocio” Maxine Bedat y Soraya Darabi.

Esta frase de las cofundadoras de la marca ética Zady nos recuerda lo elemental que es la información, la transparencia, para ejercer cualquier rol dentro de la industria de la moda. Por eso, en esta cuarta mesa del ciclo comprometido con una industria sostenible MODA 360 invitamos a Natalia Bertel –representante legal de Fundación Hilo Sagrado–; Carolina Urrutia –directora de Semana Sostenible–; y Carolina Vélez –fundadora y directora creativa de Oropéndola– a hablar sobre cómo ven la transparencia desde cada uno de sus oficios y cómo la aplican en su día a día. 

Elas conversaron con la directora de contenidos de MODA 360, editora y fundadora de www.sentadaensusillaverde.com, Rocío Arias Hofman, en la Cámara de Comercio de la sede Chapinero (Bogotá, Colombia), el 25 de julio de 2017.  Estos fueron algunos de los temas que salieron a colación:

1.    ¿Qué es la transparencia?

Carolina Urrutia –CU–: Veo la transparencia, en dos sentidos en todas las industrias, y particularmente en la de la moda. Una es  la de la cadena de valor: como les digo, mientras uno tenga la maravillosa oportunidad de conocer a todos los que tocan su producto, es una ventaja; pero a la hora de crecer, se va complicando cada vez más. Tener gente que esté observando ese proceso es clave. Creo que construir las empresas con alguien que esté velando por los derechos de los trabajadores desde el punto cero es clave. Porque cuando uno empieza chiquito –porque van a crecer– es necesario echar ojo de quién es el que sí va estar pendiente. 

Pero creo que la transparencia tiene otra cara, no es solamente la cadena de valor, sino la intencionalidad del producto conceptualmente. Es un tema más filosófico, pero creo que es clave: es qué están diciendo los productos. En el tema de la artesanía, un factor con el que hay que ser súper cuidadosos –no es el caso de ustedes– es lo que tiene que ver con la apropiación cultural. Si veo un tejido que me gusta, no tengo derecho a estamparlo en camisetas porque se me dio la gana. Hay una propiedad intelectual sobre los tejidos, y hay que darle crédito a los artesanos. Desde el momento de la concepción de un producto que tiene raíces artísticas o artesanales, hay que pensar en la intencionalidad, no solamente en la materialidad –que es clave–. 

El periodismo todo también se ha vuelto que tiene que ser exprés. Para mantenernos vigentes, nosotros actualizamos el portal ocho veces al día. Necesitamos ocho piezas diarias y somos un equipo de cuatro. Entonces, cada quién tiene que encontrar dos cosas de las que escribir al día, que sean medianamente buenas. Hay una expresión en el Global Reporting Iniciative y es que los medios deben empezar a medir su huella intelectual. Los medios sí, podemos medir nuestro papel, tinta, uso de energía, pero en realidad la mella que hacemos en el mundo, lo que influenciamos es cómo piensa la gente. En Colombia hay cuatro o cinco medios masivos, el resto son regionales. Pero la forma como esos medios eligen sus fuentes: cuántas mujeres, cuántos hombres, cuántos afros, cuántos indígenas, cuántos son funcionarios de gobierno, cuántos son hombres blancos mayores de cincuenta.La forma cómo elegimos nuestras fuentes, de dónde vienen, cómo tratamos a las regiones, eso importa. Tenemos la manía en los medios de comunicación de ser súper condescendientes con las regiones, como eso por allá en la costa tan perezos y esos paisas tan competitivos. Y todo eso está creando el imaginario que tenemos los colombianos sobre nosotros mismos.

Por ejemplo, nosotros  hacemos el ejercicio de mirar cuántas historias ambientales sacamos, cuántas sociales. En el mundo editorial hoy en día, las empresas quieren cada vez menos avisos y más contenido. Sobretodo en el tema de sostenibilidad, lo que quieren mis empresas es contar todo lo que hacen, comprar cuatro o cinco páginas para contarla; ¿cómo queda ese peso en la revista?, ¿qué tanto estamos hablando nosotros, qué tanto están hablando los protagonistas de las historias y qué tanto están hablando las empresas? La huella intelectual es un cuestionamiento que nos hacemos todos los días y que yo particularmente me hago en mi vida personal y en el crecimiento de los últimos años y es: ser más precisos con los valores.

2. El trabajo empieza desde el interior:

Natalia Bertel –NB–: Nosotras lo que hacemos es buscar que ellas sean autosostenibles y que  directamente puedan llegar a un comercio nacional e internacional. Tristemente hemos encontrado que dentro de la misma comunidad existe esta explotación. En el tema de la transparencia, uno de los factores más importantes para nosotros es el taller financiero en el que ellos empiezan a conocer realmente cuánto cuesta su producto desde la parte del material, el transporte, de en cuánto se vende un producto en Bogotá, en cuánto en el exterior. Para que ellos conozcan la cadena y estén preparados para llegar finalmente a un comercio y logren conocer lo que está pasando.

Es un tema difícil, porque dentro de la mismas líderes wayuu hemos encontrado que no realizan un pago justo a sus artesanos. Es triste, pero es un tema muy importante porque implica los valores que estamos poniendo sobre la mesa con las comunidades con las que estamos trabajando: que ellas son un equipo, ¿cómo se teje esa comunidad alrededor del trabajo artesanal? No es solamente la persona que llega a mostrar el producto, es un trabajo grandísimo que hacen en feria, que también tiene que ser reconocido. Pero es un trabajo que es transparente entre todos los miembros de la comunidad. Y ellos saben exactamente cómo se presenta aquí el trabajo, qué es lo que vamos a hacer en la feria, quiénes están acá. Esto ha sido muy importante para la fundación para que ellos conozcan la parte buena, pero también la parte difícil. Porque no es solo tejer,  es todo el trabajo que tiene que tener un producto para llegar a un consumidor final: la parte de calidad, la parte de diseño, de los tiempos, trabajar con el cliente, estar en la feria de Expoartesanías diez y ses horas de sol a sol.

Carolina Vélez –CV–: Es complejo. Eso es parte de todo el proceso que hemos venido desarrollando porque, primero, teníamos que investigar cómo podíamos trascender la técnica a través de las manos de estas personas; y cómo ellos podían entender estas ideas plasmadas en el papel. Inicialmente muchas de las piezas que tejimos a ellos nos les gustaban, o necesitaban unos espacios diferentes a los que nosotros tenemos, unos horarios distintos.  Ha sido un proceso largo de comunicación e investigación y, hoy por hoy, ya tenemos un líder de los artesanos con el que me entiendo directamente. Estamos siempre juntos y somos como una familia y celebramos todos y nos apoyamos en todo. Él se encarga de transmitir las ideas a las otras personas. Hemos llegado a entender cómo cada uno tiene una habilidad diferente, porque las manos tienen una tensión diferente, porque cada uno tiene unas emociones distintas. Hemos empezado a potencializar las habilidades y cualidades de cada uno. Ya tenemos muy claro qué persona es idónea para hacer cada una de las piezas, porque tenemos piezas más pequeñas y piezas más grandes. Entonces ha sido de mucha investigación, conversación y de entender a cada uno como persona para poder potencializar el saber de cada uno.

3. ¿Cuál es el rol del consumo y el  consumidor en la transparencia?

CV: Creo que en ese trabajo es en el que estamos, porque nos dimos cuenta de que el consumidor que planteamos inicialmente no es el consumidor al que realmente le llegamos. El consumidor al que le queríamos llegar le gustaba saber el contenido, la historia. No era que lo mostraras en una pasarela, o que lo luciera alguien importante, sino que le contaras la historia. Hoy por hoy, queremos  contarle cómo se hizo la pieza, dónde. Porque el consumidor que la quiere,  le interesa apoyar una causa, escuchar una historia. No es solo la historia de cómo trabajamos con los artesanos, sino la historia de cómo nació Oropéndola, de dónde viene, cómo se llegó al resultado actual.

CU: Creo que, al final, como en muchos otros sectores, la esperanza está en el consumidor. Y sobre todo en esta generación que está muy preocupada sobre su impacto y su huella: su huella intelectual, su huella material. Ya no se habla como en mi generación que lo que uno deja es un árbol, un hijo y un libro. Sino de la cadena de basura que va generando a lo largo de su vida y cómo minimizarla, creo que cada vez tenemos una mayor preocupación por eso.

El mercado colombiano está tomando esas decisiones muy lentamente. Sigue siendo un mercado que las toma con base en precio. Solo los bienes de lujo que consumen los  estratos más  altos empiezan  realmente a tener procesos de reflexión sobre de dónde vienen sus productos. Hablo de las cifras macro, por supuesto que no hablo de los individuos. Las colecciones gigantes y las tiendas que producen fast fashion son las que más están creciendo en el país y, además, lo sentimos como un enorme lujo. La verdad todavía tengo que sentarme sobre mis manos para no comprar kilos y kilos de ropa. El consumidor es el que pone la presión y hace las preguntas. Si el consumidor no pregunta, los grandes conglomerados lo que buscan es precio: dónde puedo hacer mis cosas mejor y de la manera más barata posible. Este escándalo de las manos pequeñas, los niños tejiendo los tenis Niké en los noventa, y las fotos que salieron casi quiebran a la empresa, porque eran muy impresionantes. Los sweatshops en Asia son muy impresionantes, pero la verdad es que nuestras tiendas de confección en el Siete de Agosto no son muy diferentes. Pero nos cuesta trabajo verlo porque no son tan masivas. Entonces creo que el consumidor está la esperanza. Por supuesto que hay diseñadores y empresas que se están preocupando por eso. A mí me llegan historias muy positivas y cada día soy optimista, pero en el gran esquema global, probablemente no sean los presidentes de las empresas solos los que tomen las decisiones, sino el consumidor haciendo preguntas y empujando a las reformas.

La mejor práctica posible es, entonces,  consumir local. Es la primera forma de acercarte a quién produce tu alimento, tu ropa. Entre más larga sea la cadena, más peligro hay de que haya faltas de transparencia a lo largo de esta. En términos de moda y de básicos, es tremendamente difícil, consiga una camiseta de algodon colombiano que cueste menos de 100.000 pesos. Porque también a veces nos pasamos un poquito. Pero hay que aceptar que las cosas buenas son caras, que aguantan más de tres lavadas, y hay que comprarlas. Caemos en la trampa, más en esta época de sales uno entra y empieza a sentir una ansiedad loca de ‘necesito tenerlo’. Y no se puede así, hay que comprar con conciencia, con cuidado, tocando y sin ‘pero si está en 75%’.

Hay que pensar que no debes comprar nada que no te vayas a poner menos de treinta veces. Y sí es posible 300, creo que estos pantalones me los he puesto por ahí 1400 veces, tienen quince años, me costaron una plata pero me sirven. No comprar nada por temporada. Sí, he caído. No les voy a decir que no porque esto es como el alcoholismo, uno está en recuperación constante. Pero los jeans con veinticinco huecos en cinco años ya no te van a gustar. Esas reflexiones son necesarias. Por supuesto para todo. Para los juguetes de los niños, ahí sí que cae uno en la trampa porque el chino está ‘es que yo quiero el wichi wichi que todos en el colegio tienen’, es de plástico, tiene pilas, lo va a usar tres veces. Las cosas que imaginan por los niños, en lugar de que ellos imaginen, sin lugar a dudas tienen ciclos de uso muy cortos. Lo mismo pasa con la ropa. Entonces, lo primero es consumir local; lo segundo es que si el precio siempre es una orientación clave, tratar de averiguar. En Colombia es tan fácil, si uno tiene tiempo y trabaja en esto como ustedes, acercarse a las tiendas que son atendidas por gente que conoce a los diseñadores. Pero uno va a la soledad y hay sitios de reúso de  ropa. Cada vez hay más y lo que hacen es reconstruir ropa usada. Da una ventaja comparativa a esos temas. Lo otro es no botarlo, tratar de reciclar y reusar todo lo que tenemos en ropa. Y sobretodo si uno es diseñador es muy fácil.

4. Los ritmos y los valores del trabajo:

CV: En Oropéndola nos dimos cuenta de que no nos interesa ir muy rápido. Porque la industria de la moda nos estaba exigiendo ser cada vez más ágiles, ir evolucionando más, y todavía teníamos muchas historias por contar y otras cosas por explorar, que no queríamos dejar a un lado. Hablando con uno de los artesanos, le decía ‘vamos a explorar otra técnica’, y él me decía ‘todavía todo lo que podemos hacer, por qué vamos a dejar de hacerlo’. Y yo le dije ‘tenés razón, vamos a ver por qué tenemos que ir tan rápido’. Nos dimos cuenta de que realmente lo que queremos es contar historias y poder mostrar todo lo que se puede lograr a través de la técnica, antes de migrar a otra. Y poder empezar a hacer más cosas a la medida, porque nos encontramos con cuerpos distintos, con personas distintas, con gente que también quería tener una pieza de Oropéndola pero que en la selección que ya había hecha no le servía, entonces cuando entramos a hacer las piezas tejidas, se nos reducía la cadena de producción para abastecer los locales comerciales donde estábamos, las tiendas.

La idea no es  abastecer a todo el mundo y uniformarlo, sino encontrar ese nicho y esas personas que de verdad quieren entender la pieza desde cero. Hoy por hoy, las clientas que llegan son ‘quiero saber más, cuéntame’. Y no me importa sacar el tiempo para poder contar toda la historia. Es más valioso eso porque es lo que te llena. Y no llegar un punto donde ellos mismos me decían ‘no somos máquinas’ y les dije ‘sí, no podemos ir a este ritmo ni ustedes ni yo, porque el cuerpo no lo permite’. No nos permitía ir a ese ritmo. Ellos están muy emocionados, trabajan mucho y cada vez dicen ‘esto es una obra de arte’ y quieren seguir. Y uno quiere cuidarlos, porque se trata de que estén bien. De nada me sirve que produzcamos y produzcamos y que llegamos a más personas si nosotros no vamos a estar bien. Ellos mismos dicen ‘no quiero hacer quince, quiero hacer las que sea capaz de hacer’. Es no pedirles  tener lista una orden de veinte piezas para dentro de quince días, porque ellos automáticamente se bloquean. Que la marca vaya al ritmo que podemos ir tranquilos.

Es difícil manejar los tiempos. Ha sido entender cómo no desligarnos de la industria de la moda, pero al mismo conservar la esencia de marca y ser capaces de decidir ‘queremos ir a este ritmo y no queremos estar en una pasarela porque de pronto no es lo que queremos ofrecer, sino que preferimos estar en una galería donde la gente pueda tocar y apreciar lo que hacemos, en vez de verlo caminando a toda velocidad’. 

NB: Lo que decías de los tiempos también fue algo que nos pasó en la Fundación. Cuando fuimos a la primera feria de Nueva York ya llegó un punto en el que no podías recibir más órdenes; preguntaban ‘cuándo lo entrega’, ‘tres meses, cuatro meses’. En ese momento teníamos menos de la mitad de los artesanos con los que hoy estamos trabajando, y lo que tuvimos que hacer fue venir, empezar a trabajar, poder duplicarlo, apoyarnos en más artesanos. Esto a crecido de una forma tan impresionante que hemos tenido  tres páginas web, hemos pasado por mucho más obstáculos. Trabajamos también con líderes, entonces es poder empoderar al líder, trabajar con él, educarlo, para que él se pueda duplicar en la comunidad, y así es como hemos llegado a más artesanos. La importancia está en que hay muchísimas más personas listas para poner a trabajar, entonces que bueno poderlos apoyar para que tengan una economía en base a su tejido.

Nos pasó, también  que cuando recibimos la Fundación, queríamos salvar el mundo, queríamos salvar la comunidad wayuu. En un momento llegó tanta carga, tanta responsabilidad, tanto trabajo, que nos tocó decir ‘un momento, no somos capaces de salvar el mundo’, mirarnos al espejo y entender para qué somos buenas. Entendimos que lo que nosotras sabíamos hacer era darle todas las herramientas a la comunidad, en toda la parte de la sistematización de la producción, para llegar a un mercado de lujo, y buscar aliados estratégicos para lograr hacer todos estos otros temas de desarrollo en la comunidad. Al principio llegaba llorando. Fue decidir ‘hasta aquí fuimos capaces’ y buscar aliados.

CU: Si nos preguntan cuáles son los valores importantes ‘la honestidad, la amabilidad’, pero la forma cómo nos aproximamos al trabajo, me doy cuenta de que los colombianos trabajamos de más. Si uno se va a las seis de la tarde, eso está mal. Si uno es el que mira el reloj y dice ya me voy, perezoso. Cambiar esos valores y vivir una vida buena es bien importante. Eso viene de los medios de comunicación, de los jefes, de los patronistas. Y es como ‘oiga es bueno uno criar a los propios hijos, no es una mala idea’, ‘es bueno tener tiempo libre’, es bueno que si alguien no se siente creativo pueda decir ‘déjeme le cambio por otro día’, eso no está mal. Lo veo como jefe,  creo que entran esos valores por todas partes y debemos dejar de hablar de los valores etéreos, para hablar de los cotidianos.

Por eso, hay tres palabritas que yo adopté  del marco que le daban  los voluntarios a la  campaña de Obama: respetar, incluir, empoderar.  Cuando estás trabajando con quién sea, es clave. Pero,  qué es el respeto. Porque todos queremos que el mundo sea diverso, pero a veces la diversidad nace de lugares de profunda injusticia.

5.  El reto de las formas de producción y materias primas:

CV: La idea es trascender el saber artesanal a través del diseño, entonces todo parte desde el diseño como tal, conociendo ya la técnica, habiendo hecho una investigación previa de cómo podemos manipularla, cómo podemos trabajarla. Todo eso se hace con unos bocetos, hacemos fichas técnicas, les entregamos las piezas, les especificamos qué tipo de tejido va en cada parte. Por ejemplo, a este le llamamos punto de arroz.  Les explicamos cuántas líneas van con punto de arroz, dónde llevan los los apliques de joyería. Porque inicialmente  hacemos un proceso con unos joyeros, donde desarrollamos todos los apliques de joyería, a partir unas aleaciones de cobre y zinc, los bañamos en oro de 24 kilates ,y se los entregamos a ellos como material de trabajo. En conjunto con estos cordones, que son a base de algodón con un proceso de resina. 

Este algodón encerado es la única materia prima que no se produce en Colombia, nos toca comprarlo a una persona que hace todo el tema de importación del material desde China. Porque el único cordón en algodón que hemos conseguido –creo que por eso me puse esta pieza que fue de las primeras que tejimos– nacional que es a base todo de algodón que encontré, es muy complejo para tejer. Para nosotros es muy dispendioso, se demora mucho más tiempo, hay que hacer más nudos, se enreda mucho más fácil, porque todas estas tiras parten de la parte superior son infinitamente largas. Perdíamos mucho más tiempo porque había que desbaratar, había que hacer nudos por otros lados. En cambio, este material es más dócil y permite que sea más fácil el tejido.

Después del boceto, el líder de los artesanos hace la primera pieza, que le llamamos prototipo, el tejido se hace todo sobre el maniquí, siguiendo todas la formas del cuerpo, entonces manejamos  maniquies talla 4,6,8,10 hasta 12 y la vamos ajustando según la clienta o según la necesidad específica de la pieza. El primer prototipo  normalmente lo hacemos en el maniquí que es  estándar y ya montamos todo sobre este.

Esta pieza es tejida vertical y horizontal. Se tejió primero la parte de arriba, desde arriba hacia abajo. Después se ajustaron todos los cordones de manera horizontal y se recogió todo el cordón en éste nudo lateral. Ahí vamos viendo según el diseño o a veces el diseño parte es de la técnica, de lo que uno sabe que se puede construir.  Porque, por ejemplo, al principio los bustos no nos daban, los bustos nos quedaban con bombas, entonces era empezar a darnos cuenta cómo, a través del tejido, podíamos generar patrones para la confección.

NB: El material que usamos de Miratex es 100% acrílico y quisiera que fuera algodón. Intentamos hacer una relación desde el inicio con ellos, y fue muy difícil y no queremos tener más este proveedor. No tienen el algodón. Pero el problema es que lo que encontramos en el mercado colombiano es que el algodón es mucho más delgado. Solo lo encontrábamos con la empresa Coats y es otro material que se llama camila e intentamos hacer el cambio a este material, pero fue supremamente difícil con las artesanas. Llevamos el material, lo probamos, y las artesanas dijeron ‘no vamos a tejer en este material’.  Porque era un poco más delgado. Cuando lo elegí se escurría y a tacto era lo mismo, pero para ellas era más difícil por ser más delgado, les tomaba el doble de tiempo realizarlo. Lo que estamos haciendo ahora, entonces, es que estamos trabajando con una empresa en Perú. Y ya nos enviaron la primera muestra 100% algodón, ya lo revisé, es un poco más grueso, y vamos a empezar a trabajar con este material. Ahí tenemos ora barrera que es la importación del material porque en Colombia el tema de los aranceles es supremamente difícil. Tenemos otro proyecto en el que trabajamos con madres cabeza de familia en piezas de bebé tejida en alpaca, e importamos el material, y es muy difícil. Pero vamos superando obstáculos. 

6. La intencionalidad y las concepciones del género en las prendas

CU: ¿Cómo pensamos a la mujer?, ¿qué queremos hacer con ella?, ¿cómo la estamos empoderando?, ¿qué le estamos permitiendo hacer y no hacer?, ¿qué estándares le estamos imponiendo?, ¿qué oportunidades le estamos dando?, desde su forma de vestir.

Creo que con muchas cosas que tenemos en la cabezade sexualidad y de a base de qué se tiene que empoderarse la mujer, a veces nos metemos a nosotras mismas en muchos aprietos. Cuando tenía diecinueve años no era una sílfide pero era flaca; y entré al almacén de Hernán Zajar y le dije: ‘quiero un vestido’ y me dijo ‘aquí no hacemos vestidos para gente de tu talla’. A mí eso me marcó  profundamente, me produjo un rechazo, y ahora boicoteo activamente. Es decir, si van a ser injustos con las tallas y no va a haber tallas para gente diferente o si solo van a hacer tacones de catorce centímetros, el tacón es un handicap. Pensar en la mujer como igual a los hombres implica darle también movimiento desde la concepción. Me parece bien importante, creo que hay que ser transparentes con la intención que le ponemos a lo que estamos diseñando. Hay productos que por su sensualidad misma empoderan, pero también es relevante darnos chance de ser mujeres diferentes, no meternos  a todas en el mismo molde.El eterno problema del rosado y el azul, por favor, salgamos de ahí lo antes posible, la ropa de niños debería ser unisex. Que lo le impongan a uno desde chiquita que tiene que ser tierna. Si uno quiere lo busca solito. Mi hija está en la etapa de los brillitos y yo se lo celebro; pero el día que quiera ponerse dinosaurios, que haya qué se ponga. Este es un tema más disperso y mucho más profundo, pero que es un tema también muy importante en al moda. Y es los conceptos que estamos vendiendo desde ser persona, a través de nuestras prendas.

NB: Sí, nosotros trabajamos precisamente en empoderamiento de la mujer, y en empoderamiento económico.  Lo que buscamos es que las mujeres tengan, por medio de sus artesanías, una economía de sustento. Que tengan un ingreso mayor para sus familias, para que puedan dar una mejor calidad de vida a sus hijos. Es muy interesante trabajar en el tema con las mujeres porque, por ejemplo, en el tema de las artesanías ellas las pueden desarrollar en sus casas y  al mismo tiempo cuidar de sus hijos. Las mujeres tenemos una cantidad de actividades diferentes a un hombre, por lo que es importante que puedan hacer estas actividades y al tiempo ir produciendo ingresos. 

No obstante, en la Guajira ha sido muy importante darle una actividad al hombre porque, a raíz de la sequía, ellos se quedaron sin que hacer: ya no está la ganadería, no está la agricultura, que era a lo que tradicionalmente ellos se dedicaban. También por su tradición era mal visto que un hombre tejiera una mochila. Y fruto de este trabajo que hemos venido haciendo en Hilo Sagrado, ellos han visto la ventaja de estar tejiendo, de cómo la mujer tiene todo el tiempo trabajo y puede estar recibiendo un dinero. Estamos muy orgullosos de que ahora que tenemos dos hombres tejedores de mochilas y son los expertos en hacer estos cordones, en hacer los pompones y también en coser.  Tenemos también historias muy interesantes, uno empieza a leer al hombre cuando  llega a éstas comunidades en donde el hombre es machista, entonces que empieza a mirar y pensar ‘qué le vas decir a estas mujeres, en qué las vas a empoderar’. Es muy lindo ver cómo esos hombres desde su situación machista y demás, ya están generando también un ingreso para su propia familia, que de hecho tiene una docena de hijos. Él es la persona que está cosiendo y está ahí dispuesto  a trabajar. Entonces, sí iniciamos un tema de empoderar a la mujer, de trabajar con la mujer, pero en el camino nos dimos cuenta que era también muy importante incluir al hombre.

CV: Seguimos entrenando artesanos, pero no es tan fácil, porque no todos tienen las mismas habilidades. Ahí entro también con el tema de la mujer: nos encanta que trabajen mujeres con nosotros, porque son las que ponen el orden, pero no tienen la misma fuerza. Actualmente tenemos una muy tesa que es campeona. Ya va a la par de este líder que domina todas las técnicas, pero sí ha sido un poco más difícil el entrenamiento. Hoy por hoy son las que se encargan de las piezas más pequeñas. Pero para poder ir al ritmo de la industria de la moda no nos daba el tiempo de formar esta persona, de que entendiera bajo qué metodología trabajamos, que pudiéramos seguir con la calidad de las piezas. Porque queríamos que fueran piezas que se pudieran preservar en el tiempo, porque si estamos preservando una técnica es importante que la pieza perdure en el tiempo, y la calidad no estaba siendo tan pareja. Porque no todos tenían la misma experiencia trabajando con nosotros.

En cuanto a nuestra audiencia, nos pasa mucho que las clientas nos dicen ‘me pongo una pieza y me siento la mujer maravilla, me siento que todas las miradas recaen sobre mí’. Eso en cuanto a que realmente queremos llegar a esa mujer y a hombres también. Esta pieza que tengo aquí de hecho la tejimos en un maniquí masculino. La hicimos pensando en un hombre que quería lucir una pieza de nosotros. A tanta gente le gustó que la replicamos, nunca la pieza va a ser igual a la otra, pero era un pectoral por delante y por detrás y cubría los hombros. Él era mucho más grande, cuando nos mandó las medidas, vimos que es una persona grande  y ahí conseguimos maniquí masculino, en el que hoy en día tejemos las piezas como esta. Pero la pieza pueden usar mujeres como hombres. Él es de sudáfrica y no sé por qué particularmente quería azul, amarillo y rojo. Le involucramos los otros dos colores. La iba a lucir con un abrigo, porque era para Pitti Uomo. Causó sensación, entonces la replicamos.

CONOCE +

-El profesional especializado en cadenas de producción éticas Michael Laverge explora en este libro las implicaciones en el ambiente y la sociedad de las prácticas poco responsables de la industria de la moda, así como alternativas al respecto. Entra en desde una perspectiva histórica ‘desde  el nacimiento del comercio de ropa, su nexo con la esclavitud y la agenda neoliberal del free trade’. El segundo módulo se trata sobre cómo la carrera de tener los precios más bajos ha llevado a los excesos y abusos ambientales y sociales más grandes de la historia de la industria. El tercero habla sobre este ‘nuevo’ tipo de emprendedores y accionistas que están abogando y actuando por crear un cambio en toda la cadena.

https://www.amazon.com/Fixing-Fashion-Rethinking-Market-Clothes/dp/0865718008/ref=sr_1_33?s=books&ie=UTF8&qid=1498433972&sr=1-33&keywords=sustainable+textile

- Episodio del American Fashion Podcast con el CEO de Edun, Julien Labat:

https://americanfashionpodcast.com/2017/05/140-edun-ceo-julien-labat/#more-3556

Edun es una marca basada en NY, allí es donde tienen su estudio de diseño (en Soho). La compañía madre está en Irlanda, es LVMH que tiene el 50% de la compañía. Su manufactura se hace en África en un 80%, las chaquetas y outwear se hacen NY, con material africano; 5% en Italia, que corresponde a la zapatería. 100% del knitwear se hace en Madagascar y el resto del programa ready- to- wear + jersey se hace en Kenya en dos instalaciones con las que llevan trabajando ocho años.

-Entrevistadores: ¿Cómo lidias con la infraestructura afriacana?, ¿qué llevó a Bono y su esposa a fundar Edun?

Ellos tuvieron la oportunidad de vivir allá en los ochenta por dos años. Allí hicieron parte de varias organizaciones para ayudar a visibilizar y mejorar las condiciones de vida. Han estado muy interesados en organizaciones que tienen que ver con comida y el desarrollo de la misma.  Cuando estaban allá, vieron que en una región de África había mucha producción de algodón que no era orgánico todavía y así fue como empezó la historia de Edun: buscando formas para que los productores hicieran algodón con sistemas más amigables y orgánicos, así como tener un círculo completo no solo de producir la fibra sino de tejerla y coserla. La finalidad era traer la producción de nuevo en África. La idea era que esta forma de producción sostenible fuera accesible para compañías locales e internacionales. Además de que las personas pudieran adquirir cada vez más habilidades y entrenamiento laboral. En este momento sigue en pie una regla, creada en el gobierno de Obama, de que se pueden hacer importaciones duty free desde 25 países africanos para poder exportar manufactura a Estados Unidos. Eso ha ayudado a que haya más inversión en África.

Sin embargo, la cuestión de la educación sigue siendo una de las problemáticas en este continente y es una de las que Edun, que produce prendas más high end, está intentando enfrentar, enseñándole a las personas de las grandes fábricas que tienen entre 500 y 5000 personas. Les enseñan  técnicas diferentes en un espacio parecido a lo que llaman el cuarto de muestras en el que 25 a 30 personas trabajan en una cadena pequeña de producción para Edun. Luego pueden regresar a la cadena de producción amplia y ejercer como managers con el conocimiento adquirido. Usualmente ellos tienen un nivel de manufactura bajo y según los fundadores, en ese mercado no se encuentra fácil la calidad de mano de obra necesaria, por eso hacen un proceso de entrenamiento y revisión de calidad. Y eso viajan con el equipo de producción y diseño de NY cada 3 o 4 meses para ver la producción y enseñarles otras formas para elevar los estándares.

50% del material es de áfrica y mucho es hecho para Edun exclusivamente por comunidades. No es solo lo local, sino una mezcla de colaboración   hecha con respeto de lo propio. El trabajo con estas comunidades ha implicado un cambio de mentalidad y ritmo dado que no trabajan con el calendario del sistema moda. Es una relación totalmente distinta, según él, no solo de proveedor a cliente, sino de entender cuál es la meta de cada uno y compartir una visión a largo plazo.

Of dirt and fine jewelry CFS 2017. Vanessa Friedman en conversación con Michael J. Kowalski CEO de Tiffany’s.  Agregué algunas citas relevantes de la mesa

CONCLUSIONES 

La transparencia no es solo una cuestión de contar de honestamente los modos de producción de la marca hacia afuera, sino de poder tener una relación hacia adentro más abierta posible, que el trato con los empleados sea digno y estos conozcan qué sucede dentro de la empresa.

-El trabajo con las comunidades indígenas de nuestro país implica entender que trabajan a otro ritmo, que no nos empleados de nadie, que se debe llegar ellas con respeto, y que a veces no vamos a estar de acuerdo con ciertos valores propios de las mismas.

-La intención debe ser clara desde la concepción del diseño, porque las prendas construyen formas de ser persona. Debemos tener cuidado y pensar qué estamos promoviendo en tanto a ser individuo a través de las mismas.

-Las mujeres son una mayoría en la fuerza laboral de la industria de la moda, también siguen siendo una mayoría en cuanto a consumo. Es necesario que pensemos cómo empoderarse en el vestuario y en las herramientas para que puedan hacer su trabajo.

-La huella de los medios es intelectual. ¿Qué imaginario de país están promoviendo?, ¿cuáles son sus fuentes?, ¿qué tipo de personajes están endiosando?, ¿cuál es el ratio información empresarial y periodística?

-La educación financiera es una de las alternativas posibles para empezar a cerrar la brecha de la injusticia en el pago del trabajo artesanal.

-Las acciones cotidianas, como consumir local y comprar una pieza que nos pongamos más de 30 veces son relevantes. También lo es ejercer presión como consumidores a las empresas que tienen prácticas cuestionables. 

Diciembre

14

2017

Calendario MODA EN COLOMBIA

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

FERIAS DE ARTE (Bogotá): 26 al 29 de OCTUBRE

EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

La Vida Animada
chanel
Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

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Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

Maestros ancestrales 2017

La revista Fucsia, Artesanías de Colombia y el INALDE se unieron este año para la iniciativa "Maestros ancestrales". En esta, algunas marcas locales como Isabel Henao, Aldea, MAZ interactuaron y co-crearon cápsulas con la comunidad wounaan, wounaan pour y embera.


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MAZ

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ISABEL HENAO

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ISABEL HENAO

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CAROLINA SEPÚLVEDA

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CAROLINA SEPÚLVEDA

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CAROLINA SEPÚLVEDA