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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

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Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

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Cuando inició esta singladura de SillaVerde la idea de trabajar a favor de la sostenibilidad en la industria de la moda y de incorporar la tradición artesanal en este sector de negocios fue clave para determinar el rumbo que esperamos consolidar en 2018.

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¡El vestido ha muerto, viva el vestido!

Publicado 2013-06-14 00:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

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Cierren por un momento los ojos y traten de observar con su memoria a Don Draper en Mad Men o a Marlon Brando en su papel de El Padrino. ¿Qué tienen de contundente aparte de su indiscutible presencia física? Sin duda, el traje. Ninguno de los dos podría hacer ninguna de sus ya mitificadas escenas sin la apostura que les prestó el ir vestidos con una chaqueta a juego con el pantalón, camisa clara y corbata. Ni Don Draper podría seguir mirando por la ventana, de espaldas a la cámara, en momentos cruciales ni El Padrino lograría imponerse ante el clan familiar en la famosa escena de la biblioteca. El hecho de que ninguno estuviera vestido de manera casual resume bien el poder intrínseco que contiene el traje, más allá incluso del significado social que las prendas transmiten por sí solas. Y ni hablar de cómo se mueven en impecable atuendos de dos piezas el señor Jay Gatsby, Nick Carraway y Tom Buchanan los protagonistas literarios de “El gran Gatsby, la novela de F. Scott Fitzgerald (1925) que ha sido llevada al cine por quinta vez, en la versión 2013 con Leonardo Di Caprio igualmente vestido con trajes de finísima lana.

Lanzar la proclama de la Francia monárquica como título de este artículo tiene sentido si se concluye que, si bien han transcurrido 200 años desde que tomara forma lo que hoy conocemos como “traje”, “vestido”, “suit” o “sastre”, su reinvención ha sido constante por lo menos en el siglo XX y lo que va del XXI. Nunca ha podido ser sustituido por prendas que tengan igual capacidad para transmitir seguridad, fortaleza y seriedad, la ecuación del poder masculino (que por esas mismas tres razones es igualmente rechazada por hombres que prefieren identificarse con facetas más liberadoras). Lo vimos en la más reciente exhibición de tendencias otoño-invierno 2013-2014, tanto en Milán como en París. Cómo Zegna, Z Zegna, Marc Jacobs y Giorgio Armani propusieron el pasado mes de febrero una variación constante sobre este mismo tema: el vestido de dos piezas para hombres que alarga las chaquetas, alza el tiro del pantalón, crea impresiones geométricas, profundiza en los negros, chocolates y colores herrumbrosos, así como recupera el famoso sobretodo de 1828 o el batín de 1920.

Si bien el traje masculino importa de la moda femenina el concepto de disfraz a principios del siglo XIX y obliga a los hombres a apretar la cintura y circular con estrepitosas hombreras de farol, luego suavizó todos estos rasgos y entró en un limbo gris y aburrido donde permaneció estancado, en términos de diseño, hasta casi finales del siglo. Apenas del Romanticismo salen unos rayos de fantasía que desembocan en el colorido y los textiles risueños de los chalecos que se impondrán en las primeras décadas del siglo XX. Las grandes guerras sustituyeron prácticamente la vestimenta de buena parte de los europeos por cuenta de los uniformes de campaña y de la escasez. Apenas unos pocos alcanzan a conservar un guardarropa que la mayor parte de las veces será reconvertido en prendas para los hijos y las hijas atrapados en medio de la humareda de los combates que sacuden el continente. En los años 50, la necesidad de recuperar la dignidad perdida se presiente en el trabajo que los sastres y, más tarde, las casas de moda impondrán con atuendos de dos piezas sobrios, elegantes, sofisticados. Las solapas se han reducido, los fracs han intercambiado su rol y los chalecos amortiguan su presencia.

En Colombia, lejano el fragor de la guerra, el siglo XX se tiñe de la estética europea, francesa e inglesa sobre todo. En esa época son famosos los poetas vestidos de un tres piezas negro (la leyenda indica que suelen estar raídos) y son famosos también los impecables vestidos que incluyen, por supuesto, chaleco, sombrero y pañuelo en el bolsillo para lugares de clima frío como Bogotá. Los paños importados y oscuros, cortados a la medida, visten a los bogotanos raizales y dejan su impronta durante decenas de años.

Todo ha cambiado y nada ha cambiado, en realidad. Para la muestra, lo que ofrecen hoy en día tres estupendos “botones” locales: la veterana casa Paños Atlas, el impecable Carlos Nieto y la vanguardista marca Juan. Aunque la oferta de productos de cada uno varía, el traje de dos piezas sigue siendo el rey para todos. Es evidente el esfuerzo que estas marcas hacen por mantenerse al día en el mercado pues no ignoran las tendencias en tejidos, colores, patronajes y cortes pero en verdad son breves los pasos que se dan para quebrar dos líneas que parecen imposibles: quitarle la rigidez a la chaqueta y variar drásticamente el diseño del corte. Por $1.200.000, en promedio, un hombre puede contar con un vestido de alta calidad en cualquiera de las tres propuestas.

Juan, la original marca para hombres creada por los hermanos Gustavo y Viviana Lozano, acaba de incorporar tres tipos de trajes completos en su más reciente colección A clever man. “Nos dimos cuenta que el traje es esencial. Nos lo piden nuestros clientes que les gusta el modelo del Slim fit, apretado, para eventos y fechas especial –no para trabajar- y se los ofrecemos con estampados y solapas estrechísimas. Los hacemos sobre pedido” confirma Viviana. En el mismo local, ofrecen también accesorios como coronas de flores negras, foulards, pañuelos y gafas.

Carlos Nieto, dirigida por Alberto Nieto, cuenta con 38 años de oficio en el país y con más de 12  almacenes que incluyen una línea sartorial dedicada en exclusiva a novios y trajes por pedidos especiales. “Estamos pendientes de la innovación y de vestir al hombre colombiano de manera más moderna. Lo logramos de manera gradual, ya le llegamos a generaciones muy distintas. El pantalón entubado, por ejemplo, tan italiano fue muy difícil de aceptar hace seis años. Elegimos con mucho cuidado los paños italianos, españoles e ingleses que ofrecemos. Se cortan con láser para producir una cantidad suficiente. Paños con grano de pólvora, ojo de perdiz o espina de pescado son infaltables. La tendencia, en cambio, son los tejidos lisos. Un vestido aporta la seguridad de verse bien vestido” resume Gabriel Sánchez, gerente de uno de los puntos de venta.

Henry Marentes está a punto de cumplir dos décadas en Paños Atlas (fundada en 1921 como importadora de paños ingleses y que a partir de 1950 ofrece también paños nacionales), es un vendedor que se sabe los detalles esenciales para vender con eficacia paños que sus clientes mandarán al sastre para hacer sus trajes a medida. Aquí sí se compra para ir a trabajar o festejar y los clientes colombianos suelen pedir colores azules y negros, “la raya manda”, aunque, poco a poco, se están atreviendo con una amplia gama de grises más claros. Tres metros por cliente para garantizar las dos piezas. Henry Marentes enfatiza: “todo está enfocado a la elegancia. El traje completo es una prenda vestidora. Los vendemos completos –chaqueta y pantalón del mismo paño- o combinado o “bocadillo” –pantalón y chaqueta de color y tejidos diferentes. Aquí están lanas merinas y cashemere con su brillo natural y de peso y gramaje diferente. Los títulos 160 inglés o italiano son los mejores y pesan tan solo 270 gramos por metro”.

No cabe duda de que a los rebeldes frente a este clásico que es el vestido no les queda más que seguir ejerciendo su protesta con camisas Mao, jeans, driles, cueros, sedas y algodones soñando con fervor utópico el día en que el traje sea desterrado.

Publicado en la edición de Diners, junio de 2013.

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CALIEXPOSHOW (Cali): 28 al 30 de SEPTIEMBRE

BCAPITAL (Bogotá): 17 al 19 de OCTUBRE

BARCÚ (Bogotá): 24 al 29 de OCTUBRE

LAFS (México): 8 al 11 de NOVIEMBRE

MODA VIVA EN EXPOARTESANÍAS (Boogtá): 5 al 18 de DICIEMBRE

La Vida Animada Moda 360
La Vida Animada
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Elogio de la lectura

Sección dedicada a las reseñas de libros cuyos autores tratan asuntos directamente relacionados con la industria de la moda o temas que resultan seductores abordajes a propósito de la estética, la indumentaria y su efecto social, económico, ambiental y político. Leemos con pulcritud y reseñamos obras de variados géneros. Ficción y no ficción cuentan con este espacio en SillaVerde.

La última de las mujeres elegantes -decía- fue Forzane, que inventó una nueva silueta femenina con poses que parecían de un canguro . ¿Recuerdan sus mañanas en la avenida del Bois con su inmensa sombrilla? Podía haber sido abocetada con la línea de una elipse. Después de ella ya no ha habido nadie más. En El Espejo de la Moda de Cecil Beaton (Editorial Vergara).

"Reparó en la presencia de su madre cuando esta lanzó un suspiro quejumbroso. Estaba muy erguida bajo aquel sombrero que llevaba como una bandera de su imaginaria dignidad. Julian tuvo el perverso impulso de quebrantar su entereza." En Cuentos Completos, Todo lo que asciende tiene que converger de Flannery O' Connor. (Editorial Debolsillo)

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Sobre nosotras

“Esta revista digital la elaboramos en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

ROCIO ARIAS HOFMAN es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 crea sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias sobre la industria de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en El Espectador, Fucisa, Diners y Vogue Latinoamérica. Participa en conversaciones, foros y actividades académicas. Jurado de los Premios Cromos de Moda 2014; Premios de Diseño Lápiz de Acero 2015, categoría Moda; Premio Festilana 2016; "Se busca diseñador Fucsia" 2016 y 2017. 

En 2017 lanza la plataforma audiovisual La Vida Animada en el canal Youtube en alianza con la firma Expor Mannequins.

Como empresaria funda la compañía SILLAVERDE SAS y la agencia Relatos a fuego lento, enfocadas en la creación de contenidos de moda con énfasis en sostenibilidad y tradición artesanal. Consultora de Artesanías de Colombia desde 2015. Dirige el ciclo de debates MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá desde 2015.

En la actualidad, cuenta con un equipo integrado por VALENTINA OSORIO, especialista en comunicaciones e innovación digital y por VERÓNICA SANTAMARÍA, estudiante de Diseño.

Trabajamos siempre en alianza con otras empresas y especialistas de la economía naranja en el desarrollo de nuevos proyectos que fortalezcan las industrias creativas.

EDITORIAL GRÁFICO

Alicia en el país de las maravillas es el punto de partida para tantas actividades creativas. Una de ellas la protagoniza el talento de Amalia Restrepo con esta serie que hemos titulado Alicia a una tinta. SillaVerde y la ilustradora colombiana, mezclamos estos fabulsos dibujos y textos escritos a propósito del vestuario y la temática heredada de Lewis Carroll.

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