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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

La ilustradora colombiana Amalia Restrepo muestra con su serie de animales que lucen accesorios en qué consiste la banalidad o la inmensa astucia del mundo de la moda.

CAS A PORTER

Kika Vargas y Bibi Marini abren un espacio para el diseño que revela la personalidad de las creadoras colombianas. Moda, accesorios, mobiliario y libros. En CC El Retiro, Bogotá.

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Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

¡FELIZ 2017!

Con la ilustradora Amalia Restrepo nos pusimos a la tarea de crear una pieza que pueda acompañarlos de enero a diciembre de 2017. Aquí está: es la SillaVerde interpretada por @amaaalia. Es una tarjeta-calendario que pueden obtener físicamente escribiendo a info@sillaverde.co

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Mucho gusto, señor Polite

Publicado 2013-07-24 00:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

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A Carlos Cortés, convertido sin querer por el potente reconocimiento de su marca Polite, en Carlos Polite, no le cuesta nada ser educado porque las mujeres de su casa (madre y hermanas) mantienen el código férreamente. Además es dueño de un carácter apacible, poco dado a las exaltaciones de ánimo. Sin embargo, sí deja que el volcán se comporte según su naturaleza cuando se trata de espolear ingenio y ejercer dedicación en lo que más le gusta: la moda. Experto en fusionar tejidos, le deja a Polite el legado de mezclar sedas con materiales químicos y con cueros. Malabarista de los estilismos. Determinado al extremo. Lector de filosofía y narrativa. Le propongo una charla, antes de que lo arrastre la vorágine de los preparativos que exige su presentación esta tarde:

-¿Continúa el juego con los objetos, las prendas y el cuerpo?

- Sí, siempre va a ser así. En el momento en que me decidí a hacer moda sabía que debía hallar un lenguaje propio. Ha sido mi mayor obsesión, he creado claves que han ido creciendo y formando carácter. No soy dado a la deconstrucción, me encanta trabajar el patrón. Por eso me dedico siluetas y las investigo para buscar volúmenes y lograr contraste de fluidos. Elaboro casi siempre piezas inspiradas de los años 50, chaquetas con peplum, uso el spaicer desde hace cinco años como material aplicado a la moda y así retomo mi pasado familiar enfocado en la elaboración de la ropa deportiva. La belleza imperfecta me parece muy interesante y la busco en estructuras diferentes.

-¿Cuántas veces le advirtieron que su gusto por la estética no era asunto serio, que se dedicara a otra cosa?

- No, siempre lo he sentido muy claro. Vengo de una abuela y una madre modistas. La confección, la sensibilidad por los tejidos y las formas ha estado siempre ahí. Yo no soy un diseñador, me siento un director creativo. Me involucro en todo: música, lenguajes visuales, accesorios, prendas, puestas en escena. Nadie me dijo nunca que no, estaba ya marcado.

-¿Y qué descubrió realmente en España mientras estudiaba arte?

- Me permitió conocer otros lenguajes, ver la moda desde la sociología, explorar desde lo visual. Como llevo veintiún años viviendo en Madrid, mi experiencia vital está marcada por ese entorno, por los artistas que son mi grupo de amigos. No sería lo que soy sin esa ciudad. Allí encontré la convergencia del mundo moderno y folclórico. Tiene una vida extraña y la he visto transformarse, desde su incorporación a Europa hasta la crisis que atraviesa ahora.

-Lo Polite no quita lo valiente, ¿a quién se le ocurrió la traducción del apellido familiar?

- A mí. Este universo existe porque lo nombré. Mi madre siempre ha tenido un talante impresionante, es ibaguereña. Mis vivencias se unieron a su vínculo con la costura y ahí se fue dando el proceso evolutivo hasta llegar al logo del hombre que camina de espaldas con un paraguas. Luego, de repente me encuentro con nuestro apellido y ahí está, le di la vuelta con el inglés. Me gusta como suena y encaja muy bien para venderlo fuera. Representa algo ético, eso encaja bien con la manera que tengo de trabajar en la moda, más allá de la estética.

-Hábleme de lo que imagina cuando cierra los ojos en mitad de la efervescencia de una colección…

- Mira, te voy a confesar una de mis formas de trabajar. Primero concibo, visualizo el mundo que quiero trabajar y luego arranco a darle forma. Con “Garden of Eden” ocurrió que estaba en casa de un amigo y en su biblioteca encuentro un libro impresionante de botánica, con unas ilustraciones maravillosas. Ahí supe que tenía mi colección. Entendí que debía partir de esos elementos de la flora, de la vegetación para diseñar las telas. Cuando cierro los ojos enseguida me viene la imagen del Jardín de Edén. Me formaron en el catolicismo, luego me desmarqué y ahora los tomo como algo mitológico. Adán y Eva se convierten así en personajes para un universo que imagino. Veo mujeres caminando y hombres que intervienen por primera vez. Nunca había hecho prendas masculinas (y eso que me lo piden siempre mis amigos).

- ¿Cómo ha sido esta experiencia?

- Como necesitaba un Adán en la pasarela para esta ocasión, surgió el pretexto perfecto para crear una colección para el hombre. Y me dí cuenta que las siluetas no tiene que hablar exactamente un género aunque sí respeto la feminidad y la naturaleza del hombre. Cambia el patrón pero la silueta es la misma. Si diseño una capa, un short, un enterizo aplican para los dos. Cuando salgo con mis amigos veo que también utilizan prendas femeninas y al revés porque se vuelven versátiles. Cuando pienso en esta colección como un producto, me doy cuenta que tengo algo muy valioso con estas prendas masculinas.

-Robert Louis Stevenson, el autor escocés de “La isla del tesoro”, afirma contundente que “está fuera de toda duda que a la gente le va bien un poco de ociosidad en su juventud”. ¿Usted no para nunca, cuándo descansa, qué hace?

La verdad, paro muy poco. Y cuando descanso estoy con los amigos. Mi tiempo de ocio también estoy en casa, tirado, aunque son muy pocos esos momentos. Mi cabeza va a una velocidad mucho mayor que mi cuerpo. Son cuatro colecciones al año las que produzco. Los códigos de la moda están cambiando mucho y reflejan el mundo que sucede a diario: velocidad. Me impresiona que hoy en día cualquiera toma fotos con su teléfono y ya es fotógrafo. Cualquiera se declara experto. La formación es crucial, por eso no paro. No me importa equivocarme.

-¿Cuánto se involucra en la producción física de sus piezas, tanto las textiles como los accesorios?

-Hay algo que pocos entienden y es que en la moda puedes ser muy creativo pero si no cuentas con los medios adecuados para hacer producciones reales es poco viable salir adelante. Como estoy haciendo muchas tareas al tiempo, se me superponen fases de cada colección. A veces trabajo un tema para una estación climática y ese mismo tema puede aplicarse con la variación formal para otra. ¿Por qué tengo que proponer todo el rato algo nuevo? Creo que mi obligación es ahondar sobre un tema, investigo a fondo. Ahí empiezo a imaginar esa mujer, a buscar las telas. Y comienzo a hacer bocetos de la colección. Difícilmente cambian, los que hago desde el inicio permanecen hasta que se materializa como producto. Sí coso pero no me gusta coser. Soy creativo. El desarrollo técnico lo ejecutan en nuestro taller de Ibagué.

-Lo más contaminante de sus jaleadas colecciones “Tóxic 1” y “Tóxic 2” fue quizá la manera transversal en que se abrió camino en la moda colombiana. Mostró que los colores hablan, que las faldas caminan solas y que las telas sienten emociones.

-       Ahí está mi formación plástica. La teoría del color, por ejemplo, debería ser materia de estudio para todo el mundo. La gente reconoce el color pero no han educado su sensibilidad.

-En materia de diseño, ¿ha tenido tentaciones de…?

(Risas) Miles de tentaciones. No solamente pienso en ropa, tengo hasta diseñado mi perfume con frasco y todo. Su olor va a ser muy Polite, una mezcla de elementos clásicos y contemporáneos. Algún día llegará, se tendrán que dar las circunstancias.

-Le gusta vestirse de manera personal y caprichosa. ¿Nunca se disfraza?

-No, la verdad, no me gusta el disfraz, jugar con una doble identidad. Siempre he sido tímido y me cuesta mucho asumir otro papel. Además acabo llamando la atención aunque no me disfrace porque mi búsqueda en el vestir ha ido tomando forma con el tiempo.

-       John Galliano acaba de reaparecer en una impresionante sesión de fotos rodeado de agua que cae en cascadas, en medio de las piedras y los árboles. ¿Cree en la purificación de las almas?

-Sí, indiscutiblemente. Uno se puede equivocar y luego corregir. Si no fuera así, sería terrible porque significaría estar condenados a nuestros errores.

-¿Y para dónde quiere ir usted?

-Sinceramente, quiero ser muy grande. Soy pequeño de cuerpo pero mi espíritu es enorme. Quiero que el sentido Polite se vaya expandiendo. Me gustaría entrar en el mercado asiático, le veo un potencial enorme. En la firma estamos trabajando mucho en esa dirección. Estamos moviendo muchas fichas para lograrlo con una compañía de Nueva York. Quisiera estar en París porque comercialmente allí están los compradores de moda. Mi gran referente empresarialmente hablando ha sido Prada. Como creativo me fascina Rei Kawakubo.

-¿Cuánto azar hay en este nuevo trabajo, el cuarto en su carrera?

- Muy poco. Soy perfeccionista y me frustra trabajar con pocas herramientas. Eso de que la escasez agudiza el ingenio lo pongo en entredicho cuando elaboro mis colecciones. Las cosas grandes van a llegar.

Publicado en El Espectador, miércoles 24 de julio de 2013.

 

Junio

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2017

Calendario MODA EN COLOMBIA

COLOMBIAMODA (Medellín): 25 al 27 de JULIO

ECOSISTEMA ARTE (Bogotá): 1 y 2 de SEPTIEMBRE

CALI EXPOSHOW (Cali): 20 al 23 de SEPTIEMBRE

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

FERIAS DE ARTE (Bogotá): 26 al 29 de OCTUBRE

EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

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Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

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Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

SYLVIA ANDRADE

Formada en París, Sylvia Andrade (Bogotá, 1979) ha hecho de la sastrería clásica la identidad de sus colecciones. Experimental, vanguardista y al tiempo tradicional. El estilo de la empresaria detrás de la marca SYA se abre espacio desde Número Tres, el multimarca que comparte en Bogotá con Julieta Suárez y Laura Laurens.

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