cabezote
cabezote

Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

La ilustradora colombiana Amalia Restrepo muestra con su serie de animales que lucen accesorios en qué consiste la banalidad o la inmensa astucia del mundo de la moda.

CAS A PORTER

Kika Vargas y Bibi Marini abren un espacio para el diseño que revela la personalidad de las creadoras colombianas. Moda, accesorios, mobiliario y libros. En CC El Retiro, Bogotá.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

¡FELIZ 2017!

Con la ilustradora Amalia Restrepo nos pusimos a la tarea de crear una pieza que pueda acompañarlos de enero a diciembre de 2017. Aquí está: es la SillaVerde interpretada por @amaaalia. Es una tarjeta-calendario que pueden obtener físicamente escribiendo a info@sillaverde.co

fb
Miguel Mesa, un transgresor de 20 años

Publicado 2015-02-04 00:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

foto

En junio de 2015, Miguel Mesa (Medellín, 1994) culmina sus años como estudiante de diseño de moda en la Colegiatura Colombiana de Diseño de su ciudad natal, uno de los centros de formación de creadores de vestuario más reconocidos de Colombia. Al revés de lo que suele suceder con la mayoría de los jóvenes cuando terminan su carerra y se alistan para incorporarse en el mundo adulto, esa frontera ha sido traspasada por este hombre desde que en 2013 concibiera sus primeras prendas bajo el enigmático título de "Potosí"

Seducido, o más bien embrujado, por desentrañar las raíces que cimientan la razón y existencia latinoamericana, Miguel Mesa ha emprendido varios viajes con una decisión insólita. Un primer recorrido parece llevarlo desde niño hasta territorios sembrados de preguntas, espacios alimentados por una familia conformada por un padre médico, una madre ingeniera de sistemas y una hermana estudiante de psicología. Una relación que él traduce como clara, cálida, estrecha. Una mesa cotidiana donde cada uno deposita sus inquietudes. Quizá el primer espacio donde el adolescente Mesa recibía el estímulo para seguir preguntando. Con la pieza que se observa a continuación, el estudiante de diseño de moda inició otro de sus viajes en torno a la búsqueda de nuevos textiles: hilachas de algodón que tiñó a mano y sobre las que ajustó papel periódico para fusionarlo. Indagando en los orígenes culturales del continente encontró en la expoliada ciudad boliviana de Potosí un motivo para desarrollar una silueta a partir del manto de la Virgen que recibía adoración. 

Existe también en la vida de Miguel Mesa un abuelo fenomenal que suele hacerse cargo de acompañar con fervor una ruta de tintes geográficos, como la de diciembre de 2013 que les llevó -guiados por el nieto- hasta el departamento de Boyacá y sus poblaciones ancestrales. "Quería explorar el tema del sincretismo religioso yendo a Sutatausa, un pueblo extraño, colonizado, cuyos murales en la iglesia recogen una imagen de La Cacica con manta muisca. Me sirvio de inspiración para mis prendas. El Museo Arqueológico Eliécer Silva de ese pueblo me encantó a pesar del deterioro en que está. Reflejaba bien la idea de que estos museos surgen a partir de los gabinetes de curiosidades que coleccionan ciertas personas" relata Miguel Mesa. Siguiendo ese interés, al diseñador en ciernes le gusta definir su propuesta como un diseño post-arqueológico. El nombre de "Potosí" que significa "riqueza incalculable" se convirtió en inevitable título del proyecto. "¿Quién establece el orden de costos en los materiales, el oro o el algodón? Quise cuestionar ese asunto del valor de nuestras piezas en la manera en que resolví las prendas con hilaza y algodón. Otorgándoles mi valor".

En el colegio de jesuitas Mesa, destacado alumno en matemáticas, participó en unas olimpiadas de filosofía y, desde entonces, recuerda haberse interesado por asuntos practicamente invisibles a los ojos. "En esa época me sumé a la corriente que considera la ecología en relación con uno mismo y con la sociedad. Escribí una ponencia con el título "Los mass-media y la generación de una ecología hipócrita". La argumentación del sugestivo título produjo felicitaciones a su alrededor. Al tiempo, Mesa comenzó a leer con avidez Vogue hasta que "caí en cuenta de la repetición de editoriales hechas por otras revistas" y enseguida desistió de seguir esta revista especializada. "Creo que la moda es mucho más sensible ahora. Diana Vreeland es un personaje increíble pero pertenece a una época prepotente" asegura el diseñador ajustándose un par de gafas de montura metálica y dorada ante sus penentrantes ojos negros.

 

"Aunque físicamente no tengo rasgos de herencia directa indígena me siento en deuda con el pasado de nuestro país. Por eso me interesa llamar la atención sobre nuestra cultura mestiza. Aunque soy de ciudad, me doy cuenta que siento necesidad de contar historias del campo que oigo desde niño". Estas persecuciones mentales forman parte de la cotidianidad de un Miguel Mesa al que le gusta caminar con una mochila arhuaca (comunidad indígena que habita en la Sierra Nevada de Santa Marta) de colores agrisados terciada sobre el cuerpo.  

Hasta ahora suma en su biografía el haber viajado a Bélgica donde vivió con una familia en Amberes durante unos meses. Quedó marcada su devoción por la moda. La técnica clásica de la afamada escuela de diseño creada en esa ciudad europea ejerció influencia en él. "No me gusta trabajar con figurines, prefiero hacerlo a través de materiales" sentencia Mesa. Allí visitó museos, conoció otras ciudades, apreció el trabajo de tapicería que encontró a su paso. Tuvo la suerte de convivir en esa familia belga con la madre que poseía piezas de diseñadores consagrados: Haider Ackerman, Dries Van Noten, etc... "Increíble porque en mi entorno muy pocos tienen la oportunidad de tocar realmente una pieza de este tipo. Tengo que regresar a Amberes" suspira.

Miguel Mesa vive a 15 minutos en bus del centro de Medellín, en un conjunto de apartamentos situados cerca del municipio de Envigado que comparte con su familia. Tiene la suerte de disponer de un espacio propio en el piso superior del área que ocupan sus padres. Un lugar desde el que ve las montañas de Itaguí que delimitan el final del Valle de Aburrá hacia el sur. Sobre una mesa de corte, la máquina de coser heredada de su bisabuela -una Singer negra a la que le incorporó un motor- y la fileteadora.

"Prefiero trabajar con rectángulos de tela y voy abriendo huecos y marcando lo que necesito" dice. Allí también se encuentra una escueta biblioteca que da cabida a libros sobre textiles precolombinos ("y traduzco lo que leo con recursividad antioqueña"), títulos arqueológicos, la biografía de su admirado escultor Miguel Sopó, guías de museos y catálogos de exposiciones.

 

 

"Nunca nadie se burló de mi por querer estudiar moda. Era bueno en física y trigonometría, creo que por eso no me cuestionaban el hecho de que me interesara diseñar. Sentían respeto" deshilvana. Este hombre de huesos delgados y piel muy blanca que contrasta con el negro intenso de su pelo confirma que el ambiente no necesariamente condiciona los gustos que se desarrollan con fuerza en los adolescentes. "En mi casa no había nada relacionado con la moda, salvo que a mi mamá le gustan mucho las artesanías".

¿Por qué las mantas muiscas no pueden ser piezas contemporáneas para vestir en el siglo XXI? se pregunta de nuevo en voz alta el joven diseñador quien también sigue con mucho interés la obra arquitectónica en guadua de Simón Vélez. Cavilando sobre este asunto, creó la colección "Altiplano" que presentó en julio de 2014 en el marco de Colombiamoda. "Encontré en el centro de Medellín tejido Enka con el que se producen artesanías pero en pequeños fragmentos". Se trata de hilo de terlenka recubierto de otros materiales. Con este hallazgo se impuso el reto de desarrollar un nuevo tejido para obtener un material similar al barro para moldear las siluetas de ánforas que soñaba realizar. En videos aprendió de la técnica con la que el arquitécto Vélez une los palos de guadua. Así dedujo cómo debía unir las madejas de hilos para crear volúmenes. Como resultado ofreció una sorprendente secuencia de prendas que parecían haber sido acariciadas por un alfarero.

El público reunido en el recinto de pasarelas del evento que organiza anualmente Inexmoda quedó atónito. La primera fila del desfile se sumó entusiasta a un aplauso cerrado que vibró durante varios minutos. Un par de directivos extranjeros en Colombiamoda se dirigieron al diseñador y le ofrececieron becas para estudiar en el exterior. "Siempre tuve claro que no quería hacer t-shirts o jeans. Valoro mucho el concepto en mi trabajo. No me interesa hacer solamente prendas bonitas, necesito que contengan algo muy fuerte" enfatiza Mesa con marcada cadencia paisa, el acento propio de su región. Mantiene una calma aparentemente templada ante la avalancha de admiración que está comenzando a producir a su alrededor. Es posible que, dada su personalidad deductiva, adivine cómo una marejada podría voltearlo y dejarlo perdido en mar abierto.

Mesa convirtió en realidad su deseo de colgar las piezas de "Altiplano" en un lugar especial para que la gente pudiera apreciarlas con calma. Lo logró un año más tarde. En diciembre de 2014 formó parte del colectivo de artistas que exhibieron sus trabajos en la galería de la diseñadora Olga Piedrahíta en Bogotá. Invitado por Danielle Lafaurie, productora ejecutiva de la sede de moda que abre sus puertas a otros creadores, Miguel Mesa convirtió su paso por la ciudad en un mes de intenso trabajo ante el público. En privado recibió la propuesta de co-crear con la propia Olga Piedrahíta. Así se conviritieron en un tándem para concebir una colección cápsula que lleva el sello de la veterana diseñadora y del joven talento. En enero de 2015, el trabajo fue bautizado como OPMM como símbolo del esfuerzo conjunto y fue vista por más de 300 personas invitadas por Lycra en la pasarela que la marca llevó a cabo en el evento Colombiatex. "Fue increíble apreciar cómo combinaron sus formas de trabajo, tan diferentes. Olga juega todo el tiempo, duda y se contradice. Miguel se vuelve muy afirmativo casi todo el tiempo" cuenta Danielle Lafaurie. Hicieron uso de entretelas, justamente donde la lycra dota de caída al material textil. 

"Esta experiencia me demostró que sí es posible trabajar en Colombia sin renunciar a la pasión, con énfasis en lo conceptual, poniendo a prueba la intuición. Lo viví con Olga, tuvimos tiempo para pensar y el resultado es comercial". Lograron 26 salidas y elaboraron más de 40 piezas en las que el diseñador se encargó sobre todo de las decisiones textiles relacionadas con las vendas elásticas, vendas gasa y canvas rasgado en algodones y mallatex, entre otros tejidos.

Miguel Mesa habla y va razonando al tiempo. En diversas ocasiones me manifiesta que siente a veces que las investigaciones textiles, sus preocupaciones por retomar técnicas artesanales indígenas y el desarrollo que quiere lograr a partir de la información que va acumulando relacionada con la arqueología tienden a salirse del campo de la moda. Sin embargo, el diseño de prendas es el lenguaje que aprende a manejar cada vez con mayor destreza para hacer algo esencial en un ser creativo como él: expresarse.

El 16 de febrero viaja a Londres invitado por la Embajada de Colombia en esa ciudad y The British Council para participar, junto a otros jóvenes diseñadores colombianos, en Framework un evento donde se busca reconocer la estética que presentan los países. "Es importante que haya espacios donde puedan leer a Colombia diferente desde una muestra de autor. Que se pueda ver que sí somos innovadores, que la vanguardia no está solamente en los centros vanguardistas" dice mientras piensa cómo empacar las cinco piezas de "Altiplano". "Va a ser como viajar con ataúdes" y se ríe. Luego le espera París donde se integrará en el equipo de diseño de MaisonLesage durante dos meses. Está pendiente por definir dónde realizar su práctica para culminar el compromiso que tiene con su universidad. "No siento necesidad de irme al extranjero. Creo que debo quedarme a hacerla en Colombia. La gente me cuestiona para que me vaya. Pero aquí es donde tengo mucho que aprender. Tengo un compromiso con mis ideales y quisiera montar un modelo industrial-artesanal para trabajar de lleno" confiesa el diseñador.

Por ahora, la joyera Mercedes Salazar, galeristas de arte y compradoras de piezas de avanzado diseño tomaron la decisión enseguida de adquirir una de sus piezas. Seguramente podrán decir algún día que a Miguel Mesa "lo vieron primero". Mientras tanto, él comienza a ahorrar pensando en su futuro.

Junio

28

2017

Calendario MODA EN COLOMBIA

COLOMBIAMODA (Medellín): 25 al 27 de JULIO

ECOSISTEMA ARTE (Bogotá): 1 y 2 de SEPTIEMBRE

CALI EXPOSHOW (Cali): 20 al 23 de SEPTIEMBRE

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

FERIAS DE ARTE (Bogotá): 26 al 29 de OCTUBRE

EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

chanel
Albies Channel
e-mailMis Tweets
Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

Bitácora de citas...
e-mail
Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

SYLVIA ANDRADE

Formada en París, Sylvia Andrade (Bogotá, 1979) ha hecho de la sastrería clásica la identidad de sus colecciones. Experimental, vanguardista y al tiempo tradicional. El estilo de la empresaria detrás de la marca SYA se abre espacio desde Número Tres, el multimarca que comparte en Bogotá con Julieta Suárez y Laura Laurens.

pinzas

MAZ

pinzas

MAZ

pinzas

MAZ

pinzas

MAZ

pinzas

MAZ

pinzas

MAZ

pinzas

MAZ