cabezote
cabezote

Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

LABOR CONSTANTE

Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

Nuestros proyectos y propósitos

Cuando inició esta singladura de SillaVerde la idea de trabajar a favor de la sostenibilidad en la industria de la moda y de incorporar la tradición artesanal en este sector de negocios fue clave para determinar el rumbo que esperamos consolidar en 2018.

fb
LAS MUJERES DE MACONDO

Publicado 2016-10-06 05:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

foto

Silvia Tcherassi, con su desfile en Cali Exposhow 2016, realiza una lectura caprichosa desde la moda sobre la obra cumbre de Gabriel García Márquez: "Cien años de soledad".

Si alguien ha definido un estilo y una actitud en la moda colombiana es Silvia Tcherassi. Sutil, valiente y ensoñadora, la diseñadora ha sido capaz de interpretar –en un momento histórico del país- el universo femenino creado por Gabriel García Márquez. Una colección única para una Colombia que nunca saldrá del asombro de observarse a sí misma.

Con la noticia del Premio Nobel de la Paz para el presidente Juan Manuel Santos de Colombia, la colección 2016-2017 de Silvia Tcherassi ha resultado una premonición, una genial serendipity, un hecho garciamarquiano en todos los sentidos. La interpretación de los personajes femeninos que inventara Gabriel García Márquez en "Cien años de soledad" cobran una vida singular en manos de la diseñadora. Hasta un liqui-liqui (la prenda que hizo famosa el escritor al recibir el Nobel de Literatura en 1982) para mujeres se convierte en un ícono del momento histórico que vive el país.

“Es maravilloso, ha sucedido todo de manera casual, mágica. Cuando comencé a trabajar sabía que tenía que llegar a este “smoking caribe” de origen venezolano. Representa el punto más alto de la obra de García Márquez” me comentó emocionada Silvia Tcherassi el 28 de septiembre de 2016, unas horas antes de dar a conocer su nueva serie. 

Úrsula Iguarán, Pilar Ternera, Petra Cotes, Fermina Daza, Nena Daconte, Lázara Devis, María dos Prazeres, Remedios La Bella, Amaranta, Santa Sofía de la Piedad, Fernanda del Carpio, Patricia Brown... El fabuloso patio de Macondo está poblado de mujeres tremendas, apocadas, liberadas, locuaces, plegadas, bárbaras pero, sobre todo, milenarias. El escritor colombiano nos entregó un repertorio femenino diverso y detallado. Tan descriptivo hizo su trabajo literario Gabriel García Márquez que no es de extrañar el contagio que causa en la moda. 

Úrsula Iguarán, Pilar Ternera, Petra Cotes, Fermina Daza, Nena Daconte, Lázara Devis, María dos Prazeres, Remedios La Bella, Amaranta, Santa Sofía de la Piedad, Fernanda del Carpio, Patricia Brown... El fabuloso patio de Macondo está poblado de mujeres tremendas, apocadas, liberadas, locuaces, plegadas, bárbaras pero, sobre todo, milenarias. El escritor colombiano nos entregó un repertorio femenino diverso y detallado. Tan descriptivo hizo su trabajo literario Gabriel García Márquez que no es de extrañar el contagio que causa en la moda. 

Silvia Tcherassi, hizo uso de la capacidad creativa-propositiva que tanto marca su personalidad y tomó la decisión de establecer un vínculo visible y duradero con "Cien años de soledad". Lo logró a través del archipiélago múltiple que conforman sus mujeres. Sin embargo, la decisión de la diseñadora barranquillera no proviene de la nada.

Sobre la mesita de noche de Vera de Tcherassi, madre de la empresaria, reposan desde siempre ejemplares de la obra de Gabo. "Más que gabóloga, yo soy gabólatra" cuenta entre risas la mujer que dio alas y vida al trabajo de su hija Silvia. Esta fascinación que sienta Vera de Tcherassi la llevó a indagar hace casi una década en el origen del nombre Macondo que remite a un árbol de tronco poderoso -ocho metros de grosor-y cuarenta metros de alto, cuya copa -de ramas sin hojas- se alza hacia el final como una sombrilla maternal. "Encontré a un campesino que poseía macondos sembrados en su finca de Atlántico. Se llama Melquíades, casi no lo pude creer cuando ví su cédula. Le compré varios ejemplares y los tengo sembrados en una finca. Ya se han multiplicado. Llevo todos estos años cuidándolos con esmero" relata la matriarca de los Tcherassi. 

Para Silvia todo fue muy claro en términos de inspiración para traducir en vestuario su relación con este universo: “El árbol sí existe. Hay gente que piensa que solo existe en la imaginación. Pero nosotros crecimos en ese realismo mágico de las mariposas amarillas portadoras de buenas noticias. Es el Caribe, las historias de las abuelas. La colección en homenaje a Gabo es un reconocimiento también a nuestra cultura”.

Dicen que los macondos hablan porque la porosidad del tronco les permite absorber sonidos durante el día y luego expelerlos durante la noche. Cierto o no, el árbol que dio nombre al pueblo de los Buendía combina inexorable ficción y realidad gracias a Gabriel García Márquez y, en cierta medida, a esta contribución que realiza ad-hoc Silvia Tcherassi cuando concibe una colección fantasiosa que la lleva a presentar treinta y seis salidas compuestas de vestuario, zapatos y accesorios para dar su versión de la tierra que habitan las mujeres macondianas.

 

La versión femenina del liqui-liqui se reveló como un conjunto de dos piezas que consta de pantalón ceñido y elástico –según la tendencia de las prendas deportivas convertidas en vestuario para cualquier momento del día- y de una chaqueta cerrada al frente cuya espalda muestra metafórica la imaginación del Nobel de Literatura mediante unos volantes en tul. El blanco es impoluto. Tan solo una mariposa de filigrana en oro elaborada por orfebres de Mompox se posa en la superficie más literaria e histórica de esta colección Tcherassi.

Al ritmo de la "Diosa coronada" (una de las canciones favoritas de Gabriel García Márquez) y de la cumbia cienaguera, las modelos de la agencia Grupo4 desfilaron "Las mujeres de Macondo" durante la noche de inauguración de Cali Exposhow en la capital del Valle del Cauca. Era la primera vez que Silvia Tcherassi se presentaba en este evento. "Desde hace años intentamos combinar su agenda para que pudiera estar con nosotros" revela Gladys Barona de Castro, directora de Fenalco Valle, entidad organizadora desde hace 17 años.

El lugar elegido para la puesta en escena de esta colección 2016-2017 fue la antigua estación de ferrocarril de Cali, un espacioso lugar que conserva murales estilo "Diego Rivera" en sus amplias paredes y en cuyo hall de entrada funciona hoy la Secretaría de Hacienda de la ciudad. La pasarela, instalada en uno de los andenes de la estación, tenía como fondo silenciosos varios vagones azules del viejo tren que circuló hasta mediados del siglo XX. 

El nombre de Silvia Tcherassi, augurio de un nuevo viaje para la firma, marcaba varios de ellos. Las sillas dispuestas en cuatro hileras sobre el andén acogieron a 250 personas expectantes. Un humo de ficción anticipó el esperado desfile. En ese instante quedó claro que la travesía comenzaba. La proyección, sobre la apertura de la pasarela, de imágenes alusivas al pueblo de Macondo con textos especialmente seleccionados de "Cien años de soledad" reproducía la sensación de las instantáneas que se obtienen desde la ventana de una antigua locomotora.

 

Luis Cobero, autor de las fotografías proyectadas e impresas en el vestuario, es venezolano. Realizó una serie dedicada a Aracataca, el pueblo natal de Gabriel García Márquez. Lo que cautivó al clan Tcherassi fue que Cobero realizara este registro sin alterar la realidad de un lugar que fue la fuente primera de inspiración para que el escritor inventara Macondo, la población que universalizó su ficción.

Vera de Tcherassi contactó a Cobero en Europa y se encontraron en Barcelona. "Adquirimos los derechos sobre seis de sus imágenes. Allí estaba Macondo de verdad. Luis Cobero tomó esas fotos con el hígado, con el alma, buscó las situaciones y las fotografió" me explica la madre de la diseñadora.

Las casas de barro y cañabrava, los almendros polvorientos, el sueño delirante y hasta la propia Úrsula Iguarán (en una anciana que se apoya en el quicio de la puerta de su casa) habían sido fotografiadas en 2015 por Luis Cobero. "Inmediatamente llevamos las fotografías a los talleres de telas con los que trabajamos en Italia y solicitamos imprimirlos en simultánea en rollos de gasa, tul, chiffon de seda, neopreno, organza y encaje. No sabía Silvia todavía cuáles iba a necesitar exactamente para lo que estaba imaginando hacer".

En Madrid, esta colección también se presentó con éxito sin precedentes el 19 de octubre y, como si fuera una suerte de maravillosa perdición, las mujeres macondianas volverán a desfilar en diciembre. Lo harán en el Museo del Caribe de Barranquilla, el 15 de diciembre de 2016, al tiempo que se descubrirá la escultura –hecha en Cuba- de un escritor mayúsculo en la ciudad donde transcurrió la conversación más intensa que quizá, sostuvo, el mago de las palabras.

Los vestidos -amplios, vaporosos, inundados por la transparencia del chiffon de seda, y otros ajustados en neopreno- reflejan con mariposas amarillas, flamencos y hasta caimanes la imaginación que Gabo convirtió en literatura para el mundo. "De una elegancia principal..." así describió a uno de sus personajes el escritor en un relato incluido en su libro "Doce cuentos peregrinos". Una manera de aludir también al estilo creado por Silvia Tcherassi desde inicios de los años 90 cuando comenzó su carrera -diseñando camisetas- como empresaria de moda.

Silvia se sonroja cuando hago referencia a esta frase. “No se trata solamente de la mujer garciamarquiana sino también de la importancia del entorno. Ahí comprendí el significado de entender lo local y volverlo universal. La diseñadora, conocedora del fenómeno global que representa la moda, alude al trabajo hecho por Dolce & Gabbana al presentar sus modelos en pasarela con spaghetti bajo el brazo, con las nonnas protagonizando sus campañas publicitarias.

Sin dibujos ni bocetos previos –“es desilusionante llevar un trazo hermoso a la realidad”- Silvia revela el racionalismo con el que practica su oficio al mostrar su método de trabajo: “trabajo directamente con las toiles sobre maniquí. Una patronista está siempre a mi lado para obtener las medidas adecuadas y preparar los moldes con los que producimos cada serie de vestuario”. En ese proceso es que condensa sus experiencias vitales, su pasión confesa por el diseño (“especialmente la década de los 50. Me encanta”) y su afición por el coleccionismo de piezas de mobiliario. Ahí convergen sus gustos más íntimos, la experiencia adiestrada con disciplina para crear y la oportunidad de renacer –en cada temporada- como mujer destinada a la creación.

La diseñadora conserva en su menuda presencia la capacidad de imantar con la limpieza de su estética. Siempre ocupada en seleccionar telas exquisitas, en desarrollar siluetas que procuran novedad y clasicismo para la mujer, Silvia Tcherassi anticipa un nuevo rol del país en la moda. “Colombia está en una época diferente. Hasta hace muy poco los diseñadores del mundo no venían aquí para inspirarse, preferían otros lugares de América Latina. Y descubrirán pronto infinitas posibilidades. Para mí, el color determina mucho nuestro país. El Pacífico me resulta hechicero y el Caribe, ensoñador”.

 Con “Las mujeres de Macondo”, Silvia revela que no será la única vez que se ocupe de indagar sobre mujeres de referencia en el imaginario colombiano. “Estoy ya concentrada en otro grupo femenino muy interesante. Además el trabajo artesanal es una fuente de inspiración increíble. Se trata de rescatar lo nuestro y volverlo sofisticado, llevarlo a un plano internacional” argumenta.

Con el soporte y alianza permanente de su marido, Mauricio Espinosa -quien dirige el área financiera, comercial y de mercadeo de la compañía-, de su madre Vera de Tcherassi y de sus hijos Mauricio -ya inmerso en novedosos conceptos para impulusar la firma desde su especialidad en marketing- y Sofía, la marcha Tcherassi cuenta con once puntos de venta propios en Colombia, dos en Miami y uno en Madrid. Además ha desarrollado la línera HOME (lencería para el hogar) y los hoteles boutique Tcherassi (dos en Cartagena de Indias).

Mientras una de las firmas más relevantes de Colombia en el exterior avanza con decisión, la entretela de su alma creativa que es la propia Silvia persiste en cultivar lo que poéticamente llama “El cuento de cada ojo. Cada ojo ve la realidad distinta. Yo hago caso de lo que percibe el mío.”

Este artículo ha sido publicado por la revista Diners, edición de noviembre de 2016 (portada).

 

Junio

19

2018

Calendario MODA EN COLOMBIA

BOGOTÁ FASHION WEEK (Bogotá): 24 al 27 de ABRIL

MODA 36O con IDENTIDAD (BFW Bogotá): 25 y 26 ABRIL

COPENHAGEN FASHION SUMMIT (Copenhagen): 15 al 16 MAYO

EXPOARTESANO (Medellín): 29 de JUNIO al 8 de JULIO

COLOMBIAMODA (Medellín): 24 al 26 de JULIO

La Vida Animada
La Vida Animada
chanel
Elogio de la lectura

Sección dedicada a las reseñas de libros cuyos autores tratan asuntos directamente relacionados con la industria de la moda o temas que resultan seductores abordajes a propósito de la estética, la indumentaria y su efecto social, económico, ambiental y político. Leemos con pulcritud y reseñamos obras de variados géneros. Ficción y no ficción cuentan con este espacio en SillaVerde.

Bitácora de citas...
e-mail
Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

ROCIO ARIAS HOFMAN es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 crea sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias sobre la industria de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en El Espectador, Fucisa, Diners y Vogue Latinoamérica. Participa en conversaciones, foros y actividades académicas. Jurado de los Premios Cromos de Moda 2014; Premios de Diseño Lápiz de Acero 2015, categoría Moda; Premio Festilana 2016; "Se busca diseñador Fucsia" 2016 y 2017. 

En 2017 lanza la plataforma audiovisual La vida animada en el canal Youtube en alianza con la firma Expor Mannequins.

Como empresaria funda la compañía SILLAVERDE SAS y la agencia Relatos a fuego lento, enfocadas en la creación de contenidos de moda con énfasis en sostenibilidad y tradición artesanal. Consultora de Artesanías de Colombia desde 2015. Dirige el ciclo de debates MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá desde 2015.

En la actualidad, cuenta con un equipo integrado por la periodista y literata ADELA CARDONA y por LEIDY DÍAZ, asistente administrativa. Trabaja siempre en alianza con otras empresas y especialistas de la economía creativa en el desarrollo de nuevos proyectos.

Bogotá Fashion Week 2018

La identidad colombiana es el hilo conductor de la segunda versión de Bogotá Fashion Week organizada por la Vicepresidencia de Competitivida de la Cámara de Comercio de Bogotá. Esta plataforma de negocios de moda ha hecho un proceso de curaduría y formación con los diseñadores elegidos para presentarse en pasarela y performance de vestuario, joyería, marroquinería y zapateria. 

pinzas

Snakers

pinzas

Bendita Seas

pinzas

Lina Cantillo