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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

LABOR CONSTANTE

Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

Nuestros proyectos y propósitos

Cuando inició esta singladura de SillaVerde la idea de trabajar a favor de la sostenibilidad en la industria de la moda y de incorporar la tradición artesanal en este sector de negocios fue clave para determinar el rumbo que esperamos consolidar en 2018.

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Kika Vargas, rara avis

Publicado 2013-05-11 17:15:00 | Por Rocio Arias Hofman

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La diseñadora de alta costura, Kika Vargas, asomada a la ciudad de Nueva York. Foto de Gay Alistair.

El reconocimiento a mejor diseñadora en los Premios Infashion 2015 fue para KIKA VARGAS. La carrera de la bogotana que habla a través de la seda y cuyas siluetas dibujan una mujer personalísima en la moda crece cada día. A propósito de este galardón, esta conversación-retrato.

Fue la estrella del Círculo de la Moda de Bogotá 2013 con su colección Everywhere, elaborada en seda e inspirada en los años 20Kika Vargas demuestra la vitalidad actual de la industria de la moda en Colombia. Entrevista con una potente creadora.

Se llama Kika Vargas porque así la llaman sus amigas. Es bogotana raizal pero se siente como pez en el agua, sobre todo, en Nueva York. Y esto sucede por algo más que un capricho viajero. Allí, en la gran manzana que todo el mundo quiere mordisquear, Kika Vargas encuentra telas, motivos para crear, motores para indagar más sobre su oficio de diseñadora, alas para volar hasta las cubiertas grises de la ciudad y lugares –como el Soho- para vender sus prendas. De las prendas es que se trata todo el revuelo causado en el Círculo de la Moda de Bogotá que acaba de culminar. Lo hizo con una colección integrada por treinta y nueve salidas, elaboradas en variedades de textiles en seda (chiffon, velo y satín) y puso a temblar al público. Fueron kimonos, camisones, vestidos, abrigos, blusones, pantalones, batas y faldas creados por una mujer de 29 años, dotada de una cabeza incrustada en el devenir de la moda desde principios del siglo XX y con un talento suficiente para causar una implosión en el mundo contemporáneo al que pertenece. “En el backstage, el tras bambalinas de los desfiles, todos quedamos mudos con esta colección y nos metimos en el mundo de Kika sin quererlo: modelos, estilistas, yo misma sentí que tenía que botar todo de mi clóset y hacerle sitio a la ropa de Kika” me susurró una de las más expertas en organizar desfiles, Chacha Posada, dueña de Informa Models. “Apenas es su segunda pasarela, recuerdo cuándo se presentó por primera vez el año pasado también aquí en el Círculo de la Moda y así de centrada y clara se mostró también” añade Margarita Calle, codirectora de este evento en Bogotá.

          Kika Vargas cuenta con un taller de trabajo y salón para vender en plena Zona Rosa de Bogotá. Allí donde los rumbeaderos se tomaron el derecho de conjurar el día y espantaron a buena parte de los diseñadores que alguna vez inundaron este par de cuadras. Al más fiel estilo de una casa de modas, una escalera empinada conduce a un segundo piso donde se alinean las fantasías de Kika Vargas. Un chaleco que llega hasta el piso en tul negro y cuya estructura es armada por plumas de avestruz, el abrebocas. Todo es silencio y brillos que destellan las telas. Cada pieza, algo único y que siempre alude al movimiento. Es un espacio similar a una biblioteca jugosa en ediciones preciadas, difíciles de encontrar.

            A este lugar marcado con la “K” del logo que hace su marca en dorado envejecido, llegan mujeres de todas las edades con cultivada curiosidad a mirar cómo se vería una “Kika” (digámoslo así) en ellas. También arriba algún empresario visionario a proponerle algo. Cada vez son más quienes reparan en esta fuente de talento, formada en diseño entre Chicago y Milán.

Kika, esa visita al pasado en su colección Everywhere (a los años 20) es algo además inherente a tu trabajo creativo. Casi todas las prendas parecen entablar un diálogo mudo pero visible con otras épocas. ¿Es pura fascinación por tiempos que se fueron o algo distinto?

KV: Sí, en verdad es pura fascinación. Los años 20 siempre me encantaron aunque estudio todas las épocas. Algo en el fondo del estómago me dijo que debía dedicarme a este momento, a su música, a sus artistas. Creo que no lo hice en vano porque hoy la gente le para muchas bolas a esta época.

La seda tiene un nombre propio, entre muchos, para destacar de finales del siglo XIX y este es el pintor español Mariano Fortuny quien revolucionó la moda de la época con sus investigaciones para crear sus propias sedas. Además también volcó su mirada al Oriente para hacer del kimono una prenda occidental. ¿Qué tiene Asia reservado para Kika Vargas?

 KV: El Oriente es el palacio de los sueños para mí. La comida, los olores, los colores son estimulantes. En un viaje que hice hace dos años quedé muy impactada. Tailandia, Vietnam, Laos y Camboya fueron un recorrido maravilloso que dejaron en mí la impronta de un color que me hizo explotar de verdad. Cada vez estoy más cómoda trabajando con kimonos y paleta abierta. Nos están influenciando mucho Asia a todo nivel. Siento que están en un momento económica enorme que es evidente y por otro lado culturalmente nos afectan. Sigo mi instinto en todo caso. Intento poner en palabras todo cuando termino la colección pero, mientras tanto, hablo muchísimo para desarrollar ideas.

 Pensar en seda, diseñar para la seda, producir con seda además de estimulante debe requerir un esfuerzo financiero importante. ¿Cómo está diseñada la empresa Kika Vargas para asumir este reto y cómo le llega a las clientas?

 KV: ¿Sabes? Esta empresa va creciendo con la marca. Intenté hacer un bussinnes plan inicial pero en verdad estoy armando un equipo real a partir de lo que va sucediendo día a día. Me puse mis metas desde el principio: quiero que mi marca sea global, primero Nueva York y luego Medio Oriente para llegar después a Europa. Entiendo claramente que las ganancias vienen después. He logrado llegar a punto de equilibrio pero necesito alimentar un proceso intenso, lento pero seguro. Eso requiere paciencia desde el punto de vista financiero. No estoy creciendo de manera extraordinaria porque aunque me lleguen buenos pedidos, quizá no tenga capacidad de producción. Esta cabeza fría que tengo es de mi papá. De mi madre tengo el estilo, el mundo de la moda viene de ella, haber presenciado sus rituales para vestirse así vaya al supermercado. Ese estilo de vida lo tengo pegado.

 Alta costura es término acuñado en París y luego en otras capitales. No tan usado en nuestras latitudes latinoamericanas. Y sin embargo es la senda que usted se ha empeñado en seguir. ¿En contravía de todo?

KV: No, para nada. Yo comienzo desde la alta costura porque es magia, es un sueño. No es accesible y es fantasía. Por ese lado me relaciono con la moda. El espectáculo que da es maravilloso. Sin embargo, mi trabajo representa más bien la alta costura porque cada pieza en Kika Vargas se hace a mano (plisados, botones de perla, …) pero siento que lo mío es ropa de diseñador. ¡Ojalá pudiera ser alta costura! Por ejemplo, ya pude firmar un contrato con quien representa a Missoni, Roberto Cavalli, Monclair, etc.. y fue posible después de que pudieran constatar la calidad de mi producción. Así me van a hacer relaciones públicas a nivel internacional. Tengo una colección primavera-verano en Nueva York que ahora viaja a París.

 Saber mezclar es un reto enorme. El pulso de un diseñador se pone aquí a prueba porque “así todo valga, no todo vale”. ¿Cómo funciona la composición de cada look final?

 KV: La primera etapa es producir la colección. La segunda etapa consiste en poder combinar. Armar esa propuesta debe reflejar lo que yo tengo en mi cabeza. Las primeras cosas que diseño no suelen ser las primeras en desfilar porque cuando armo los “looks” se rearma todo y normalmente me desvío del punto de partida. Me encariño con las prendas y algunas tienen mi amor pero no representan claramente el concepto. Por eso, me gusta trabajar con un stylist para poder soltar ciertas cosas que tienen mi cariño pero mi ojo para editar no es el más fuerte en ese momento.

 En el formidable cuento de “La rubia imponente” escrito por Dorothy Parker en 1929, su protagonista, la señora Hazel Morse, se obliga a calzar diminutos zapatos color champán para vanagloriarse del tamaño reducido de sus pies ante hombres y mujeres. El tema de la vanidad y la belleza. ¿Qué piensa de eso?

 KV: Creo que es fundamental. Cada uno tiene sus extremos pero siento que la vanidad te hace sentir feliz. La belleza sí duele, te coges el pelo de cierta manera, te pones unos zapatos pero… el sentimiento de saberte bella es muy fuerte. Cada vez lo vivo más y gasto mucho tiempo en dedicarme a mí misma un rato para la belleza y la vanidad. A propósito de libros, en esta época de internet nunca tengo la misma sensación profunda que la que me dan los libros.

 -Abre o cierra los ojos y ¿para quién está diseñando?

 KV: Me encanta describir a la mujer como una líder, una persona que experimenta. Es confiada, diferente y elegante. No porque parezca todo para la noche (estamos equivocados con eso) sino porque la mezcla de prendas deber ser para uno mismo, todo el día.

 -En Nueva York se siente como en casa, ¿qué hay allá para el futuro de su trabajo?

KV: Mi meta es llegar a muchos lugares del mundo pero produciendo en Colombia. Aunque voy y vengo siempre entre Bogotá y Nueva York. Es necesario para mi estar en esa ciudad “mi segunda casa” porque me da todas las ideas, siento así próxima la sensación de mi siguiente colección.

Publicado en El Espectador, sábado 11 de mayo de 2013. 

Noviembre

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2018

Calendario MODA EN COLOMBIA

COLOMBIAMODA (Medellín): 24 al 26 de JULIO

CALIEXPOSHOW (Cali): 28 al 30 de SEPTIEMBRE

BCAPITAL (Bogotá): 17 al 19 de OCTUBRE

BARCÚ (Bogotá): 24 al 29 de OCTUBRE

LAFS (México): 8 al 11 de NOVIEMBRE

MODA VIVA EN EXPOARTESANÍAS (Boogtá): 5 al 18 de DICIEMBRE

La Vida Animada Moda 360
La Vida Animada
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Elogio de la lectura

Sección dedicada a las reseñas de libros cuyos autores tratan asuntos directamente relacionados con la industria de la moda o temas que resultan seductores abordajes a propósito de la estética, la indumentaria y su efecto social, económico, ambiental y político. Leemos con pulcritud y reseñamos obras de variados géneros. Ficción y no ficción cuentan con este espacio en SillaVerde.

La última de las mujeres elegantes -decía- fue Forzane, que inventó una nueva silueta femenina con poses que parecían de un canguro . ¿Recuerdan sus mañanas en la avenida del Bois con su inmensa sombrilla? Podía haber sido abocetada con la línea de una elipse. Después de ella ya no ha habido nadie más. En El Espejo de la Moda de Cecil Beaton (Editorial Vergara).

"Reparó en la presencia de su madre cuando esta lanzó un suspiro quejumbroso. Estaba muy erguida bajo aquel sombrero que llevaba como una bandera de su imaginaria dignidad. Julian tuvo el perverso impulso de quebrantar su entereza." En Cuentos Completos, Todo lo que asciende tiene que converger de Flannery O' Connor. (Editorial Debolsillo)

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Sobre nosotras

“Esta revista digital la elaboramos en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

ROCIO ARIAS HOFMAN es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 crea sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias sobre la industria de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en El Espectador, Fucisa, Diners y Vogue Latinoamérica. Participa en conversaciones, foros y actividades académicas. Jurado de los Premios Cromos de Moda 2014; Premios de Diseño Lápiz de Acero 2015, categoría Moda; Premio Festilana 2016; "Se busca diseñador Fucsia" 2016 y 2017. 

En 2017 lanza la plataforma audiovisual La Vida Animada en el canal Youtube en alianza con la firma Expor Mannequins.

Como empresaria funda la compañía SILLAVERDE SAS y la agencia Relatos a fuego lento, enfocadas en la creación de contenidos de moda con énfasis en sostenibilidad y tradición artesanal. Consultora de Artesanías de Colombia desde 2015. Dirige el ciclo de debates MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá desde 2015.

En la actualidad, cuenta con un equipo integrado por VALENTINA OSORIO, especialista en comunicaciones e innovación digital y por VERÓNICA SANTAMARÍA, estudiante de Diseño.

Trabajamos siempre en alianza con otras empresas y especialistas de la economía naranja en el desarrollo de nuevos proyectos que fortalezcan las industrias creativas.

EDITORIAL GRÁFICO

Alicia en el país de las maravillas es el punto de partida para tantas actividades creativas. Una de ellas la protagoniza el talento de Amalia Restrepo con esta serie que hemos titulado Alicia a una tinta. SillaVerde y la ilustradora colombiana, mezclamos estos fabulsos dibujos y textos escritos a propósito del vestuario y la temática heredada de Lewis Carroll.

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