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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

LABOR CONSTANTE

Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

Nuestros proyectos y propósitos

Cuando inició esta singladura de SillaVerde la idea de trabajar a favor de la sostenibilidad en la industria de la moda y de incorporar la tradición artesanal en este sector de negocios fue clave para determinar el rumbo que esperamos consolidar en 2018.

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El liderazgo en comunidades artesanas / MODA VIVA en conversación 2017

Publicado 2017-12-22 05:19:00 | Por Rocio Arias Hofman

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Una conversación con la líder y maestra wayuu Iris Aguilar.

Maestra tejedora, líder que ha dedicado su vida a promover las causas y el arte de su pueblo wayuu, Iris Aguilar fue galardonada en el marco de Expoartesanías 2017 con la medalla al Mérito artesanal. Su pensamiento comunitario, persistencia, innovación y educación a las siguientes generaciones hacen que escucharla –y leerla– ser un privilegio. Aquí apenas un abre bocas de la vida, liderazgo y  pensamiento de Iris Aguilar, que compartió en la conversación sostuvo con nosotros en la feria. 

El discurso para recibir la medalla al Mérito artesanal

Agradezco a todas las personas de Artesanías de Colombia que han pasado hasta hoy por esa institución. Eso es lo que me ha hecho estar acá. Para mí fue una escuela, un apoyo. Como wayuu estoy muy agradecida de parte y parte.  Agradezco también a una persona que ya no vive, pero que un par de años atrás comenzó a hacer el mapa de Colombia en todo los rincones, entre los indígenas, entre los campesinos. Aprendí mucho de ese personaje que es el señor Guillermo Cano, lo admiré mucho. Despertó al mundo entero, comparto eso con todos los indígenas del país y con toda la gente.

También otro motivo de felicidad fue ser la escogida para hacer la vestimenta del papa cuando vino a Colombia. Lo hice de corazón. Me dijeron 'Iris, ahí te mandamos los hilos y el diseño'. Pero dentro de mí decía ‘no necesito diseño, esos diseños están en mi corazón, en mi cabeza, en mi memoria’. No soy computador pero esa es la forma de retener las cosas de los wayuu. Y lo logré, fue la vestimenta que lució en la capital. Eso me hizo quererme más, querer mi pueblo, yo soy una nación. Me merezco esa medalla para mi pueblo. No es Iris como Iris, sino la nación wayuu.

Yo pasé por una escuela wayuu, pero con conocimientos de parte y parte. Y aquí ya hay niñas que han estudiado diseño gráfico, y pienso que como niñas wayuu ellas pueden aprender más pero que tengan participación también en una escuela de arte wayuu. Porque el arte wayuu es muy difícil. Y sé que el croché es universal pero como lo manejamos los wayuu hay mucha diferencia. Nuestros diseños son propios.

Sobre su eduación

Úrsula, mi mamá,  es mi gran maestra. Esta medalla se la merece ella, pero en este momento lo recibo en su nombre. Ella es la sabia, la artista, todavía vive. Este premio se lo merece mi mamá pero también la nación wayuu. Hoy cada año crecemos, veo en esta feria el pabellón 3, que es el de los indígenas del país, que somos cada vez más.

Mi mamá, además, me internó para que viviera de ambas culturas. Estuve cinco años en el internado. Fui feliz hasta el día viernes. Y el sábado a las cuatro de la mañana empecé mis pataletas por mi vida wayuu. Me metía al baño a hablar sola para no perder mi lengua. Y la gente preguntaba ‘¿esa niña qué hace que se demora en el baño?’. Eso lo hacía por el temor de perder mis constumbres. Duré con el lloriqueo dos meses y la directora le mandó mensajes a mi mamá. Un día ella me mandó una carta en la que me dijo ‘o estudias o te vienes. Pero eso sí, vas a cocinar, a buscar burro, a pastorear.  No vas a chillar. Porque para ser wayuu tienes que responder por ti’. Y me decidí a estudiar. La directora me apoyó, me dotaron de lo que necesitaba. Me adapté a eso, a ir en vacaciones y regresar. Sabía que me podía defender en la vida, que la tejeduría ya me dominaba. He llegado a conocer muchas cosas entre la cultura arijuna y la wayuu. Sacamos un libro: Waleket I y Waleket II. Vamos para el tercero que posiblemente el año. Ese es lugar donde hemos depositado los kanas que son propiedad del pueblo wayuu. El kanas es el diseño auténtico que nosotros tenemos. Es muy poca la gente que puede usar su memoria para eso, porque no estaba en ningún libro, en ninguna parte. Solo los wayuu de generación en generación se saben esto. No todos por ser wayuu, sino la persona que se entrega. Empezamos a plasmar eso a través de asesorías de arijunas. Que saben transformar un diseño de tela en un cuadriculado. Hoy en día mi afán es no perder los diseños, porque cada día cada maestra se va acabando.   

Al respecto de su faceta de líder social 

Todo empezó porque me metí a una farmacia y pensé llevar a mis hermanos al colegio. Pensé en que soy una mujer, sé el arte y puedo seguir adelante, compartir el saber que me han dado mi mamá y mi tía. Es lo que soy hoy en día. Empecé a hacer asociaciones, una fundación. Los arijunas me enseñaron cuál es el camino. Llegué a Artesanías de Colombia y aprendí. muchísimo.  

Mi preocupación era el arte y llegué a tocar las puertas de la Universidad de los Andes. Hoy en día soy de la decana de eso. Conocí a don Guillermo Cano y me enlacé en el mundo de arte. Actualmente, las organizaciones se convirtieron en la primera Federación de arte de la Guajira. A partir del conocimiento que ambas culturas me han concedido, creo que la Federación podrá entrar por una sola puerta con todos los wayuu. Espero el resultado en un futuro de la Escuela Textil de la Guajira.

En ese camino,  el encuentro con Elizabeth Márquez fue muy importante. Yo llegué al ministerio y fui llamada para un cargo en el departamento. Pero lo pensé, yo dije ‘eso es para que me corten las alas’. Me dijeron ‘Iris, ¿te vienes a posicionar? Acaba de salir una comisión para tu casa que te manda el señor gobernador para trabajar con el departamento’. Le dije ‘señor gobernador, vengo a darle las gracias por lo que me está ofreciendo pero no lo acepto’. Porque tengo un pueblo y necesito estar suelta. No puedo estar debajo de un techo y cuatro paredes ganándome una plata que quizás no me permita usar mi tiempo en lo que quiero y pienso. ‘Ahora, si me das una oportunidad de pensar tres meses’, le dije. Comenté eso en mi casa y me preguntaron por qué no lo había aceptado. ‘Porque me van a utilizar y después en el pueblo van a decir que se fue por plata’. Si me ponen la plata para desarrollar lo que necesito con mi pueblo, aquí estaré. Finalmente me dijo que sí. Me metí ahí y estuve 16 años cuando llegó la doctora Elizabeth. Y necesitaba el apoyo del ministerio del interior y Elizabeth nos apoyó, nos dieron la personería jurídica a nivel nacional. Ella me enseñó el camino para luchar por lo que nosotros nos habíamos planteado en educación, en arte. Estuve 13 años en la lucha con la Organización Indígena Yanama. Hoy en día tenemos educación universitaria intercultural bilingue. Tenemos diferentes wayuu en salud, en las EPS. Yo me quedé con el arte y educación quedó con la que era coordinadora en ese momento. Hemos hecho un trabajo de corazón, porque muchas veces no tenemos ni con qué coger un transporte para llegar. Y por eso digo que la nación wayuu es tan rica en todo pero que las políticas del estado sobre el subsuelo donde está la riqueza hace que sea de ellos. Pero deberíamos ser socios para que lleguen los beneficios de eso derecho a la población.


De la tejeduría

No tengo horas. Me levanto a las seis de la mañana y me siento, me paro a las doce del día a buscar comida y por la tarde hasta que se oscurece. Pero cuando me toca dividirme me llevo mi tejido. Si voy a campo, ahí estoy tejiendo. Los teléfonos actuales han hecho posible que pueda organizar desde cualquier lugar. Todos los kanas me gustan porque siento que estoy haciendo el arte como arte, más que  croché. Amo el arte arte pero somos muy pocos en eso. Ha sido nuestra generación hasta hoy. A veces sueño con hacer una cosa y la tejo.

¿Cómo se relacionan el arte y la artesanía?

El arte es lo que los wayuu somos. Pero no todos. Eso va de generación en generación. Por ejemplo yo tengo mi hija y a los diez u once años la tengo que ponerla en la escuela wayuu para que ella sea una persona que entienda el arte sobre un telar. Yo fui alumna de mi mamá dos años y ocho meses. Allí aprendí el arte, no la artesanía que es el croché. El arte es pura matemática, me tengo que concentrar para que no se me eche a perder todo.xxx

Con respecto al trabajo con los diseñadores y marcas
No todos los clientes me dicen ‘te voy a mandar diseños’. Yo les digo ‘nosotros tenemos diseños, yo le pongo la forma de ver el mundo wayuu. No me puedo poner a hacer un diseño ajeno’. Porque el diseño propio de uno cuesta. Una cosa es el tejido y otra es el diseño. Sobre la tela, la de telar, hay diferentes técnicas y ellos me ordenan algo. Yo lo analizo. Y he aprendido a través del tiempo que tengo que estudiar cuántas horas trabajo, cuánto tengo que pagar por ese trabajo. Eso saca la cuenta de cuánto se paga por hora.  Cuando me dicen eso analizo si me conviene o no. Porque ahora lo importante es mirar otros horizontes y analizar con el cliente lo que quiere y las dimensiones. Porque antes uno hacía su mochila pero no sabía cuánto era el ancho o el alto. Son piezas exclusivas.

Iris a través de los ojos de otras mujeres

Elizabeth Máquez–EM–: Desde que llegué a La Guajira la admiré mucho porque la vi como una persona bondadosa, consagrada a su etnia que es capaz de quitarse la comida de la boca y dársela a su etnia. Por eso la sigo apoyando porque es una persona auténtica que lucha por sus valores y por el pueblo wayuu. Ese amor que le tiene a su tejeduría, que atiende a la gente con amabilidad y cariño porque está pensando en su pueblo. No es primero yo, segundo yo y signo pesos. Es preservar, unir, en función de su pueblo. Es como una hermana que me llegó. 

Su labor ha servido para reafirmar más la cultura wayuu, mostrar que hay una cultura en un lugar inhóspito en un determinismo territorial porque nadie se le mide al desierto sino ellos. Me parece que a la gente wayuu que está en la academia actualmente  le hace falta volver a su formación social y equiparar un poco eso con la vida moderna para ver cómo siguen sacando a la etnia en el mundo contemporáneo. Tener consciencia de la responsabilidad de qué es ser wayuu en esta vida moderna.

Marta Ramírez –MR–: Es una persona carismática. En mi caso ella con su madre y su familia me abrieron la puerta para adquirir ese conocimiento que les pertenece a ellos. Yo soy como un lapiz de esa información que le pertenece al pueblo wayuu. Eso ha sido gracias a Iris Aguilar. Porque ella es una embajadora que te abre las puertas, es una persona que piensa en su comunidad y ese es uno de los factores más importantes que he encontrado. Toda la experiencia que ella ha hecho ha sido para la comunidad, no solo para ella y su familia. Ella es muy versátil, tiene la capacidad de ser una mujer wayuu y asimilar lo que le sirve de los arijunas. Es admirable por la labor que ha hecho en la que lleva más de cincuenta años.

Hace treinta años emprendimos un viaje con Iris buscando a Waleket –las arañas símbolo de tejeduría y conocimiento wayuu–. Nos concentramos sobre todo en la recopilación de diseños ancestrales y tradicionales. Porque están los ancestrales, pero los tradicionales son más modernos. Los ancestrales son los que vienen de sus padres, sus abuelos. Hoy en día ya hemos publicado Waleket I y II e hicimos con Iris un resumen del tejido wayuu en general. Estos diseños son propiedad de los wayuu y espero que ese conocimiento que ellos han podido brindarnos como información cultural nosotros como diseñadores lo veamos como un ejemplo a seguir para nuestra propia creatividad, más no para coger los diseños. Como diseñadores debemos crear nuestro propio kanas. Este me parece un mensaje importante porque esta comunidad que vive de la tejeduría ha sido sometida a la copia, la falta de respeto por la tradición. Presentemolo mejor como un trabajo cooperativo en el que creamos juntos.

Iris –hija–: Me siento muy orgullosa de mi mamá. Para mí es un referente y sigo sus pasos. Con toda la sabiduría de ella he llegado hasta acá.


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Junio

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2018

Calendario MODA EN COLOMBIA

BOGOTÁ FASHION WEEK (Bogotá): 24 al 27 de ABRIL

MODA 36O con IDENTIDAD (BFW Bogotá): 25 y 26 ABRIL

COPENHAGEN FASHION SUMMIT (Copenhagen): 15 al 16 MAYO

EXPOARTESANO (Medellín): 29 de JUNIO al 8 de JULIO

COLOMBIAMODA (Medellín): 24 al 26 de JULIO

La Vida Animada
La Vida Animada
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Elogio de la lectura

Sección dedicada a las reseñas de libros cuyos autores tratan asuntos directamente relacionados con la industria de la moda o temas que resultan seductores abordajes a propósito de la estética, la indumentaria y su efecto social, económico, ambiental y político. Leemos con pulcritud y reseñamos obras de variados géneros. Ficción y no ficción cuentan con este espacio en SillaVerde.

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Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

ROCIO ARIAS HOFMAN es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 crea sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias sobre la industria de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en El Espectador, Fucisa, Diners y Vogue Latinoamérica. Participa en conversaciones, foros y actividades académicas. Jurado de los Premios Cromos de Moda 2014; Premios de Diseño Lápiz de Acero 2015, categoría Moda; Premio Festilana 2016; "Se busca diseñador Fucsia" 2016 y 2017. 

En 2017 lanza la plataforma audiovisual La vida animada en el canal Youtube en alianza con la firma Expor Mannequins.

Como empresaria funda la compañía SILLAVERDE SAS y la agencia Relatos a fuego lento, enfocadas en la creación de contenidos de moda con énfasis en sostenibilidad y tradición artesanal. Consultora de Artesanías de Colombia desde 2015. Dirige el ciclo de debates MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá desde 2015.

En la actualidad, cuenta con un equipo integrado por la periodista y literata ADELA CARDONA y por LEIDY DÍAZ, asistente administrativa. Trabaja siempre en alianza con otras empresas y especialistas de la economía creativa en el desarrollo de nuevos proyectos.

Bogotá Fashion Week 2018

La identidad colombiana es el hilo conductor de la segunda versión de Bogotá Fashion Week organizada por la Vicepresidencia de Competitivida de la Cámara de Comercio de Bogotá. Esta plataforma de negocios de moda ha hecho un proceso de curaduría y formación con los diseñadores elegidos para presentarse en pasarela y performance de vestuario, joyería, marroquinería y zapateria. 

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Lina Cantillo