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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

La ilustradora colombiana Amalia Restrepo muestra con su serie de animales que lucen accesorios en qué consiste la banalidad o la inmensa astucia del mundo de la moda.

CAS A PORTER

Kika Vargas y Bibi Marini abren un espacio para el diseño que revela la personalidad de las creadoras colombianas. Moda, accesorios, mobiliario y libros. En CC El Retiro, Bogotá.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

¡FELIZ 2017!

Con la ilustradora Amalia Restrepo nos pusimos a la tarea de crear una pieza que pueda acompañarlos de enero a diciembre de 2017. Aquí está: es la SillaVerde interpretada por @amaaalia. Es una tarjeta-calendario que pueden obtener físicamente escribiendo a info@sillaverde.co

LABOR CONSTANTE

Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

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EFERVESCENCIA ARTESANAL EN EL DISEÑO CONTEMPORÁNEO

Publicado 2017-07-30 00:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

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Está sucediendo una apertura estética, técnica y emocional de en Colombia ante sus raíces.

Llama la atención el creciente interés de los creadores de moda en Colombia por conocer, aprender e incorporar la tradición artesanal del país en sus marcas. La edición 28 de Colombiamoda reveló esta nueva etapa en las pasarelas. Bordados, simbología gráfica étnica, accesorización de colecciones a partir de cestería y apliques en fibras vegetales y palabras que reflejan la cotidianidad de las regiones demostraron la personalidad arrolladora que le otorgan al diseño independiente. Este acento local revierte en una diferencia competitiva en el mercado global de la industria.

Para comprender mejor qué están pensando y cómo perciben la posibilidad de potenciar la moda contemporánea con el rescate de tradiciones y oficios artesanales, le hicimos tres preguntas a las marcas que mejor han demostrado su interés por este tema. Aquí están sus valiosas experiencias y reflexiones. 

AGUA BENDITA

Es una marca líder en la categoría de vestuario de baño y playa en el mercado nacional. Su impacto internacional lo marca el crecimiento de sus exportaciones. Sus colecciones traducen claramente el ADN de una compañía que incorporó la pasión por los oficios artesanales desde sus inicios. Mariana Hinestroza, cofundadora, responde nuestra cuestionario generosamente.

1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Nuestra esencia siempre ha sido la artesanía incorporada a diseños contemporáneos y procesos industriales. La marca nació con artesanas y ellas son nuestro elemento más importante. Inclusive, tenemos un programa de responsabilidad social, AB hearts, en donde trabajamos tres pilares para nuestras cientos de artesanas, cabeza de familia: formacion, familia y recreacion. Nuestros diseños son para un mercado global, pero siempre mostramos todo lo bueno que tiene nuestro país, su gente, su talento, su tradición y su creatividad. No podriamos hacerlo de otra manera que con el arte que han aprendido y transmitido nuestras artesanas de generación en generación.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Tenemos un grupo muy grande artesanas en Antioquia y algunas comunidades indígenas. En El Peñol, por ejemplo, tenemos un grupo de al rededor de 40 mujeres que viven y sostienen a sus familias gracias al trabajo que obtienen en Agua Bendita. Así, estamos generando empleo en áreas rurales. Así, le estamos brindando una actividad económica adicional al campo y las campesinas no tienen que migrar a la ciudad en búsqueda de oportunidades laborales, sino que pueden realizar su trabajo desde sus casas, mientras cuidan a sus hijos. Cada vez, queremos fortalecer más estos grupos de mujeres en este tipo de zonas. Así estamos creando una red de tejido social al rededor de la confección, el bordado y la moda en pueblos y en zonas en donde no es fácil acceder a este tipo de ofertas laborales.

En cuanto a técnicas, siempre estamos buscando innovar y sorprender a nuestros clientes. Utilizamos diferentes técnicas artesanales como las molas, el bordado, el crochet, el macramé, entre otros. Para nosotras es un orgullo llevar a más de 60 países un pedacito de Colombia y del talento de nuestra gente. El trabajo hecho a mano es definitivamente uno de nuestros mayores tesoros y el más grande diferenciador ante otras marcas y mercados. Por el lado de materias primas, tratamos de utilizar el mayor porcentaje de productos colombianos. Nuestra confección, nuestros diseños y nuestro trabajo hecho a mano es desarrollado 100% en Colombia. Es un motivo de orgullo y nuestra inspiración para seguir construyendo marca y país.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Creemos que es indispensable el apoyo gubernamental y de instituciones que busquen mejorar la calidad de vida de nuestras artesanas. Por ejemplo, tenemos una alianza con la universidad EAFIT, en donde nos acompañan y asesoran en el desarrollo de nuestro programa de responsabilidad social. Las horas de trabajo que implica la artesanía, las materias primas que se usan y el recurso humano hacen que los costos se incrementen y es difícil competir con otros mercados en donde este trabajo no es remunerado justamente. Nosotras sí lo hacemos pero consideramos que más instituciones tanto gubernamentales como no gubernamentales se deberían unir a estos proyectos para lograr precios justos y empresas y mercados sostenibles.

 

SOY de Diego Guarnizo y María Luisa Ortiz para ARKITECT 

En la pasarela anual de Modo Rosa en Colombiamoda, el 2017 ha sido una edición muy especial por doble motivo. Primero, porque consolidaron su labor social de concientización de lucha contra el cáncer de seno en alianza con el negocio de la moda con la apuesta que la línea Arkitect de Moda Exito hace con SOY. Segundo, porque entendieron desde la Fundación Modo Rosa y la compañía Tripartita, impulsadores de estas campañas, que el proyecto de diseño SOY con énfasis artesanal liderado por los creadores y empresarios Diego Guarnizo y María Luiza Ortiz visibiliza a la mujer colombiana, sus raíces regionales diversas y su conciencia femenina ante el mundo. Guarnizo, especialista en diseño de vestuario y dirección de arte en la televisión colombiana, ha sido también un pionero e impulsador de comunidades artesanas en la moda. Sus palabras son singulares reflexiones sobre el quehacer que asumen en SOY:  

1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?
La importancia se radica exclusivamente en nuestra necesidad de tener registrada la historia de Colombia y de nuestros sentimientos de origen a partir de una herramienta contundente en nuestro oficio como lo es la artesanía, y que mejor forma de ayudar con este registro plasmando literalmente y con inspiración cada una de las técnicas artesanales colombianas, en el diseño, reconociendo además con nombre propio el autor que ha recibido ancestralmente este arte. 

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?
A todos y cada una de las aplicaciones en cuanto a diseño se refiere. En todos los campos, donde pueda aplicarlo, además seguir siendo un medio de comunicación e información para la industria de la moda y el diseño respecto a que entiendan, sepan y usen a los artes Asís colombianos. Y con los artesanos y comunidades artesanales, seguir mostrándoles y enseñándoles la importancia de amar su oficio, no abandonarlo y sin atentar con sus principios indicarles la forma para que la productividad sea una bandera de trabajo para ellos.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Primero : Aplicar mi filosofía de trabajo: desprender los egos, ser generosos con los conocimientos y apoyar todos los proyectos que crean y se inspiren en el origen y en la artesanía. Y luego limpios de espíritu, presentar a la industria de la moda el resultado, ahí todo funciona! Y dos ejemplos claros son el proyecto de SOY en alianza con ÉXITO y el proyecto de SOY en alianza con Artesanias de Colombia y Moda viva. Así que en resumen el apoyo claro es que todos estemos viendo el mismo horizonte. 

ALEXANDRA BUENO

A la joven ganadora de la edición 2017 del concurso "Se busca diseñador" creado hace diez años por la revista Fucsia el contacto con el quehacer artesanal viene de su hogar. Adriana Tavera, madre de Alexandra Bueno, es diseñadora de moda y especialista en marroquinería. Alexandra tiene 28 años, es diseñadora industrial y conserva intactos en su memoria las visitas de su madre a los artesanos del departamento de Córdoba (Colombia) para desarrollar piezas en cuero o los encuentros en los talleres de las tejedoras y bordadoras en Chía, Cundinamarca, a una hora de Bogotá, la ciudad de origen de madre e hija.

Es natural, por tanto, cómo Alexandra Bueno resolvió concentrar sus energías creativas en torno a las posibildades que brinda el bordado sobre tela, los procesos de deshilado y la tejeduría en punto. Investigadora de técnicas, le gusta combinar tecnología punta con las manos artesanas. Su colección Palma p'al alma se presentó por vez primera en una pasarela -la de Colombiamoda 2017- como reconocimiento a la decisión unánime del jurado de otorgarle el premio como joven talento en la moda nacional.  

1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Es importante vincular técnicas artesanales dentro de mi marca por qué es lo que nos diferencia de los demás lo que nos hace únicos en mi caso trato de vincular las técnicas de una manera orgánica y llevándola a algo más contemporáneo.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Siempre trato de incluir las técnicas en  la mayoría de las colecciones creo que es importante integrarlo para que la marca mantenga un ADN en donde lo incluya nuestras raíces. Siempre siendo fiel a mi estética

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal? 

Más eventos y cursos en donde involucren a los diseñadores con diferentes comunidades y diferentes técnicas, que sea de fácil acceso para que diseñador pueda desarrollar piezas y colecciones con los artesanos pero que sea en un tiempo prudente.

MULIERR

 A las socias fundadora de esta marca creada en 2014 el dibujo las une quizá más que la propia vocación por la moda que siente cada una. Paola Tarazona y Lorena Cuevas, amigas desde el colegio, disfrutan lo indecible cuando se asoman a sus cuartillas blancas con la intención de crear sus figurines. Cuando acumulan decenas de ellos, empapelan una de las paredes del pequeño taller-oficina que tienen en el norte de Bogotá y comienzan a depurar su proceso conceptual. En el camino han ido encontrándose a gusto con las técnicas artesanas, especialmente las ligadas a la tejeduría manual. En punto, con lana y seda. Con agujas, telares o gracias a las manos. Mulierr no deja su línea de sastrería que inicialmente caracterizó a la marca pero incorpora cada vez más piezas que funcionan muy bien dentro de esa nueva categoría conocida como "lujo casual". Su más reciente colección presentada en julio de 2017 así lo demuestra.

1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Para nosotras las raíces culturas son muy importantes ya que representan una tradición de nuestro país. Creando así un vínculo directo con la moda.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Pero de una forma más profunda, ya que el artesano cuando teje o borda plasma en cada prenda una historia con simbología. Para mulierr como marca el ADN principal son las Artesanias, Cada vez más experimentamos con nuevas técnicas artesanales, y materias primas. Pero nuestra meta para el próximo año es entrar a trabajar con comunidades indígenas.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal? 

En colombia falta apoyo a través de la educación a estás comunidades de artesanos, no existe una capacitación para que los artesanos se vuelvan más eficientes y vean su trabajo como un ingreso real para sus familias y comunidades. Necesitan crear empresas sostenibles a travez de sus habilidades manuales.

 

LINA OSORIO

Se especializó en concebir y ejecutar sombreros y tocados en Madrid, España. Sin embargo, esta diseñadora de moda a quien le fascina estar involucrada en las artes escénicas como creadora de vestuarios y escenografías prefirió regresar a Colombia para ofrecer al mercado una tentación: recuperar el gusto por los sombreros, sobre todo en una ciudad como Bogotá cuyos habitantes -conocidos como rolos o cachacos- caraterizaron desde principios del siglo XX su indumentaria con la elección de piezas que cubrieran sus cabezas. En pleno siglo XXI y en medio de una nueva generación de diseñadores que están hablándole al mercado con fuerte personalidad, Lina Osorio demuestra su voz a través de un versátil portafolio de hormas que abarcan desde borsalinos, cowboys, panamá hats, pamelas, bombines, alones hasta piezas de copa.

Siempre dispuesta a más, marca su constante innovación con la búsqueda de técnicas, oficios y tradiciones culturales. Ese olfato le lleva a trabajar con artesanos embera chamí, afro colombianos, rurales y urbanos. En Colombiamoda 2017 reveló además que su condición de diseñadora de vestuario permanece ligada a su capacidad creativa y mostró en la pasarela de El Cubo prendas y tocados/sombreros que combinan diseño contemporáneo con tradición artesanal.


1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Porque Colombia es un pais lleno de riquezas, cada vez que investigo mas me adentro y encuentro tesoros!! Empiezo a imaginar y crear en mi mente lo que se podria hacer diferente en lo que normalmente lo.usan, me gusta hacer cosas que no lo haya hecho nadie, arriesgarme, hago pruebas a veces resultan a la primera otras no y sigo investigando.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

No he pensado hasta donde llegar, por que no tengo limites, lo que si es que cada vez estoy trabajando mas en que nuestris Diseños y materiales los vean afuera , estoy en esa proyeccion.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Cada vez que hablo con artesanos o desplazados, veo que hace falta apoyarlos para que no se desanimen en seguir con sus tradiciones, me dicen que cada vez es mas complicado encontrar cierto material para poder continuar, pero viendo que cada vez es mas que los duseñadores o no diseñadores estan trabajando con la artesania colombiana, y eso ayuda a motivarlos y a tenerlos ocupados para no perder sus esperanzas, cada vez veo que estan mejor comunicados e informados, desde el primer dia que inicie con ellos.


MISS BALANTA 

Angélica Castillo nació en Cali, trabaja desde Bogotá, recupera su pasado africano con su trabajo como diseñadora de turbantes y reparte su vida emocional entre dos continentes gracias a su marido escandinavo. La mezcla es, sin duda, un sello de identidad marcado en esta emprendedora de moda que sonríe como si fuera la última vez que el mundo fuera a contar con la dicha de su presencia. Inició sus piezas con destreza manual para manipular las telas típicas africanas y enrollarlas con gracia sobre la cabeza de las mujeres, empezó a mezclar telas con diseños gráficos de vanguardia, resolvió hacer tutoriales para explicar a sus clientas cómo acomodar los turbantes, aprovechó las redes sociales y su carisma para irse haciendo un espacio muy personal en esa categorái incierta que es la de "accesorios". Hoy, Miss Balanta amplía su propuesta con turbantes de distinto largo, con nudos ya elaborados para que las piezas se acomoden como un sombrero sobre la cabeza e incorpora telas tejidas en telares verticales.


1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

La importancia de vincular técnicas artesanales en procesos creativos es resaltar el trabajo y las técnicas artesanales en elementos no convencionales se ha convertido en un reto que me ha hecho entender que hay que dejar en el olvido procesos tan importantes para la cultura y el país. Es la carta de presentación de Colombia para el exterior. Para mí las técnicas artesanales son el nuevo lujo de la moda nacional.

 2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Mi producto, con tan solo decir turbante ya tiene un contenido étnico fuerte y relevante. Todo lo que tiene que ver con eso va desde que nació la marca hasta que Miss Balanta se acabe, que es cuando yo ya deje de existir porque Angélica es Miss Balanta. El turbante es un trozo de tela, las telas africanas tienen todo un contenido gráfico y un significado. Por eso la gente paga por un pedazo de tela de un tamaño específico, sin sentir que están malgastando la plata. Lo sienten como una inversión porque sienten que le están aportando a la cultura, a la identidad, al discurso de la cultura afro que Miss Balanta siempre ha mencionado.

Miss Balanta decidió tener hijitos, y esos hijitos son turbantes semi armados, desarmados. Y cuando decidí hacer estas otras referencias, empezaron a venir con acabados a mano. En este momento no me considero una artesana, pero sí considero que todos los acabados a mano son técnicas básicas de la artesanía. Cuando empecé a explorar esto, me di cuenta de que no solamente le quería dar una valor agregado a mi producto con el discurso–que le ha dado un posicionamiento diferente en el mercado–, sino que también le quería dar un valor agregado tangible. Que al gente lo vea y lo entienda, que uno pueda contarle a la gente: este producto vale tanto porque tiene acabados a mano, porque tiene unos procesos para llegar al cliente final.

Pero como siempre estoy yendo un poco más allá, y eso era lo que hablaba con mi partner de vida, me di cuenta de que entre más complejo y entre más atrevidas sean las herramientas, las actividades que involucre entre mis procesos creativos, más disfruto hacerlo. Aplicar técnicas artesanales no solamente me abrió un espectro de posibilidades en términos de tejido, sino que me abrió unas posibilidades de entendimiento, de saber que con elementos tan propios se puede lograr algo muy bueno. A la hora de hacerlo no es sencillo, pero explicarlo para que la gente entienda que una balana de un largo de 120 por 15 cm cuesta 120.000 pesos, es porque a la artesana que lo hizo se le está pagando un precio justo. Ella me pasó la cotización de cuánto valía, no le hice rebaja, haciendo solo seis se demoró seis días. Entonces eso le añade un valor que lo puedes ver, pero también en el alma del producto.

Además, estoy conquistando el mercado colombiano, porque quiero que la raíz de  Miss Balanta sea colombiana. Por eso le apuesto al 100% nacional, mis insumos son nacionales, hago la estampación nacional, las telas, los artesanos. Pero como también quiero empezar a internacionalizarme, si uno habla de procesos artesanales hechos por artesanos colombianos, el producto se ve mucho más atractivo. Desafortunadamente se ve mucho más atractivo afuera que adentro. Los productos que llevé en telar vertical a Colombiamoda, todos los que los compraron fueron extranjeros. Porque era un producto hecho en lana y, para mí, hasta para Bogotá son calientes. Pero en un invierno en Europa, en Estados Unidos, la cosa cambia. Entonces quería hacerlo más atractivo hasta el punto de que mis productos reina de la marca sean hechos por artesanos colombianos. Metí shibori, que es una técnica artesanal de teñir tela.

Cuando empecé a explorar temas de las balanas, hice lana pensando en climas muy fríos. Esto empezó con alguien que trabaja conmigo, que se acabó de graduar de La Salle College. Le dije si te gusta, hagamos una muestra a ver qué tal. Y como tengo una base de datos de artesanos, contactamos alguno que se le mida al reto. Porque claro, como mi esposo es noruego, y en algún momento creo que nos vamos a vivir a Noruega, la forma como podría empezar a llegar a ese mercado sería a través del tejido de la lana. La idea era explorar y ver qué tan receptiva era la gente en Colombiamoda porque usualmente piensas en turbante, piensas en caribe, piensas en playa. Que es algo que está intentando cambiar Miss Balanta, que el turbante no es solo de tierra caliente, es un accesorio atemporal.  Afortunadamente mis clientas de Bogotá se han vuelto muy atrevidas y se han arriesgado usar color durante el día acá. Lo más interesante del proceso es que no lo hacés como vos querás, porque los impresos lo mando a sublimar y sale exactamente como yo quiero.  Pero en los procesos artesanales no todo queda exactamente como tú quieres y de ahí viene un dicho que es: lo perfecto es imposible. Es entender que la artesanía no es perfecta, pero uno le encuentra esa belleza dentro de la imperfección. La artesana participa del desarrollo del producto, porque yo le dije ‘mira, te puedo decir que hagas hasta misa, pero tú me tienes que decir qué me puedes ofrecer a mí’. No fue una apropiación, sino un desarrollo con la artesana. La verdad todos los procesos en Miss Balanta han sido muy espontáneos, escuchando a las clientas: escucho que más de x cantidad dice ‘me gustaría que fuera así’, intento a hacer el desarrollo. Y me empezaron a preguntar cosas de invierno. Con el shibori fue un proceso como las cámaras de rollo porque no sabes cómo va a salir. Me pareció un proceso muy romántico. Todo ese romanticismo que se ha perdido con la tecnología, lo reviví con los procesos, es agotador, es difícil, pero vale la pena.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Lo primero es visibilizar el por qué y para qué. Tuve la fortuna de estar en una conferencia con Carla Fernández, sacar una pieza de ella es todo un proceso que se demora seis meses. Y le pregunté a ella cómo hacía porque para hacer esos procesos y ser sostenible tienes que cobrar duro, y la gente apenas está entendiendo la moda sostenible sobretodo en Colombia. Ella me decía ‘tienes que hablar de los procesos, los tienes que contar, para que la gente entienda que cada producto tuyo cuesta tanto porque tiene este tipo de procesos’. Por ejemplo un kimono de shibori y un turbante, nos demoramos cuatro días, eso es un montón. Y la gente no entiende eso. En seis kimonos nos demoramos más de dos semanas. Tiene que haber un programa, a pesar de que ya exista Artesanías de Colombia, de más impacto para visibilizar. Porque en el momento que se visibiliza un arte, la gente empieza a entenderlo. ‘Ah claro es que el saco que uno compra en la 15 con 82 no vale lo mismo que uno de Papel de Punto que tienen concepto, proceso creativo’. Si la gente entiende eso, el mercado podría empezar a cambiar. Además, que la gente a través de programas de comunicación, nosotros mismos en nuestras redes, entienda que se vende un producto detrás del cual hay unas manos amigas que son las del artesano que se ha demorado mucho tiempo haciendo una sola pieza.  Y además esa persona no tiene una fila de 200 referencias que hacer  porque los procesos y tiempos son diferentes. Por eso cuestan tanto.

Ahora, yo quiero hacer exploración de técnicas artesanales en las comunidades afro descendientes. Porque también la artesanía la gente piensa que está en los indígenas, en los campesinos, pero a la cestería, la filigrana de los afro descendientes me parece que le alta visibilidad. Porque cuando empiezas a identificar proyectos con diseñadores, muy pocos tienen técnicas artesanales afro en este momento. Creo que para que esto sea sostenible hay que pagar sueldos dignos, visibilizar los proyectos de los diseñadores que están haciendo esas alianzas y promover el trabajo de los artesanos directamente. Cómo se pueden volver grandes y tener un nombre. Aunque ahí los escenarios son Expoartesanías y Expoartesano, creo que debería haber más porque, como lo mencioné al inicio, la artesanía es el nuevo lujo.

 

MANUELA PEÑA

La actual emprendedora de moda -detrás de varias marcas como Religare, El Shuk Market o A Tres Taller- fue estudiante de la Colegiatura de Medellín, un centro universitario que hace énfasis en la formación de sus alumnos a través del conocimiento emocional del ser humano. Este detalle unido a una personalidad que manifiesta la autocrítica como algo necesario quizá es lo que explica el devenir de Manuela Peña como viajera (ha vivido en Israel y España además de recorrer otros países), como persona curiosa (no deja de estudiar y probar iniciativas en pos de un mundo perdurable desde la moda) y como mujer consciente de su realidad (acudió al llamado que sintió por conocer mejor su propio país, Colombia).

Acompañó la presentación de su antigua universidad en Colombiamoda 2017 con una cápsula que incluía piezas elaboradas por ella misma en dos fibras vegetales: cumare y fique. El resultado sobre la pasarela fue posible gracias a su interés por ir directamente a las selvas del Vaupés para conocer a los indígenas uitotos y aprender de ellos la técnica de extración del cumare y de la manera en que esta comunidad teje este hilo vegetal extraordinariamente resistente. 

 

1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

R E L I G A R E  es volver a unir en Sánscrito, y la marca es acerca de eso, de re-conectar. Por eso quisimos volver a unir y  tejer saberes ancestrales y artesanales de nuestra cultura, volver al Orígen.En los últimos años he estado re-inventándome, viajando, estudiando arte, cerámica. Entendí que la moda podía tener otros significados, que podía estar unida a algo más grande. Este también ha sido un tiempo de re-inventar a Religare.

Siento que este es el momento para hacer moda natural, no sólo porque las personas son cada vez más conscientes y se está abriendo ese mercado, también porque lo necesitamos. Tenemos que re-resignificar la moda, enriquecerla con esa riqueza ancestral, con los tejidos, los hilos, tintes naturales, colores, los procesos. Creo que hacer moda teniendo en cuenta nuestras raíces artesanales, puede hacer que valoremos lo simple, que volvamos los rituales, que seamos capaces de mirar hacia adentro, que nos re-conectemos. Por eso propusimos Origen este año en Colombia Moda con Religare.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Hasta donde pueda mostrar la importancia de la Naturaleza, esa madre y maestra, que aprendamos a usar sus recursos, a valorar esa riqueza de la tierra. En ese proceso Religare también busca con Orígen hacerle un reconocimiento a esas culturas, a sus tradiciones, a sus saberes, a sus sabedores, dignificarlos a través de la moda. Creo que la moda es una expresión artística de la vida, y esa relación: técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades, puede hacer que la moda se desarrolle con los ritmos de la tierra. de la misma manera que la salud puede ser conservada por el arte casi igual que por la naturaleza.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Origen es el inicio de un trabajo que voy a desarrollar con diferentes saberes. Para poder establecer relaciones de confianza con esas personas con las que queremos trabajar, vamos a necesitar tiempo y recursos. Un apoyo que considero importante para crecer en esta dirección es una inversión, para que Religare pueda tener un impacto más grande. También estoy abierta a otras formas de apoyo por parte de quienes se identifiquen con lo que estamos proponiendo con Orígen.

 

JUAN PABLO SOCARRÁS

El interés de este diseñador colombiano por las comunidades artesanas, sus oficios y tradiciones trasciende a un compromiso que lleva ejerciendo desde hace diez años. Asesor de Artesanías de Colombia para fortalecer procesos de diseño en distintos puntos de la geografía nacional, Juan Pablo Socarrás mantiene su taller-oficina de Bogotá (sin punto de venta abierto al público) ligado a las mochilas wayuu, las piezas en macramé de mujeres boyacenses, las máscaras del carnaval de Barranquilla y decenas de piezas que van motivando acciones diversas desde su marca.

La más reciente ha sido el haberse convertido en el diseñador elegido por el Ministerio de Comercio para protagonizar la pasarela -en Colombiamoda 2017- dedicada a mostrar cómo desarrollar una colección que incorpora a hombres y mujeres en la guerra en Colombia que, hoy en día, forman parte de esa otra realidad llamada post-conflicto. La voz de Socarrás habla, por tanto, de impactos sociales y culturales que puede tener la moda beneficiosos con el entorno.


1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Llevó once años trabajando con poblaciones. Desde que trabajé en Artesanías de Colombia, para mí siempre ha sido importante vincular las poblaciones artesanales a los proyectos, es mi ADN. Más que cualquier otra cosa el ADN de mi marca es el trabajo con poblaciones artesanales y vulnerables. Sin duda alguna trabajar para lo internacional desde lo local ha logrado que mi marca había llegado a lugares que nunca esperé. Cada día la invitación a ferias internacionales es por mostrar el trabajo que realizo con los artesanos y con las poblaciones indígenas colombianas.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Quisiera llegar a tener una marca totalmente sostenible para todos: para los artesanos, las comunidades, para la marca y para la fundación que tengo. Donde todos puedan vivir de este proyecto y el mundo entero se enamora de los productos y diseños hechos a mano por los colombianos. Siempre he dicho que vendo historias hechas a mano. La idea es lograr que estos productos lleguen a todos los lugares y que la gente se sienta única y diferente llevando una prenda, una cartera, un abanico o un objeto de su que tenga una historia y un país detrás.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Más que apoyo, creo que es que los diseñadores colombanos entiendan, escuchen, que tengan la capacidad de oír a las comunidades artesanales. De oir sus historias, de ver saber su saber y hacer. No se trata de llegar a imponer tendencias, moda, diseños. Es entender cómo adaptar estos productos, verlos como un insumo para los productos de moda de cada diseñador. Pero si llegas a una comunidad a interferir con su cultura y hacer un impacto cultural negativo como sería decirles a las wayuu que tejan en plano cuando toda su vida han tejido en forma circular, o decirle a los wounnan que dejen de tejer el werregue en la ténica del rollo, eso haría mucho daño al patrimonio cultural. Lo que tenemos que hacer es ver cómo podemos elaborar nuevos productos con lo que ellos ya realizan. 

 

MICHÚ BAGS 

A Emma Carvajal es imposible presentarla sin el título de pionera en el desarrollo de piezas de diseño vanguardista con tradiciones artesanales. La vocación de su marca, Michú Bags, está ligada a la fascinación de su propietaria por la experticia y devoción con la que comunidades muy diversas en Colombia interpretan su entorno siendo capaces de convertir esa mirada en una experiencia estética única. Especializada en carteras, bolsos, clutches y piezas portables que se requieren en momentos muy diversos del día a día de las mujeres, la marca crece sin perder su norte. Así ha dado a conocer esta mujer, ligada permanentemente a su Cali de origen, la técnica de mola de la etnia gunadule, el cumare de utitotos y koreguajes, la paja toquilla y de iraca de comunidades artesanas de Nariño y muchas otras mezclándolas con un ojo estético admirable a pieles, herrajes, bases textiles para producir exquisitas piezas hechas enteramente a mano.


 1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Porque es lo que nos define culturalmente en la parte estética. Es algo que tiene mucha fuerza y que es propio de cada país. Me encanta el componente humano que tiene la artesanía. Es algo que me causa placer investigar, hacer modificar, es un reto permanente.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Eso es insondable, porque cada cosa que uno hace la lleva a otra. No es una cosa planeada, es intuitiva. Se va desarrollando, tiene un factor sorpresa, es parte del encanto que tiene: que no hay control total sobre el producto. Eso obliga a hacerse nuevos retos, nuevos dilemas. Ese es el encanto de este trabajo, a la hora que lo regules o lo vuelvas una cosa mecánica pierda la magia.

 3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Creo que la educación es un factor primordial, porque muchas comunidades puede que sí hablen el mismo idioma pero la conceptualización es diferente. Eso hace que ellos no se adapaten tan fácil a lo requerimientos del momento. Es importante que se abran a otras posibilidades. Es muy difícil que lo hagan, toma mucho tiempo. La educación, no solo en cuanto a leer y escribir, sino en cuanto a educar la mente para estar más abiertos, tener más movilidad. Es un factor determinante en esto, porque hay mucha cosa que se podría hacer, pero si no están dispuestos es imposible. También deberían tener ciertos requerimientos, por ejemplo cuando buscas los datos de las comunicaciones no siempre están vigentes, el mail ya no es, uno pierda mucho contacto con ellos. Esa parte es compleja y eso sería un gran apoyo en términos de conexión con el otro lado, que ellos entiendan que también es a su favor mantener ese puente, que sea sostenible, creíble. 


NATALIA LONDOÑO

Del blanco al blanco. La diseñadora nacida en Medellín nos acostumbra a su lenguaje estético matizado por un color que parece preferir por encima de todos los demás. Prueba técnicas de sobre impresión y bordado sobre algodones blancos como la luna. Desarrolla sus patrones asimétricos para luego cortarlos sobre bases textiles también blancas. Prueba a incorporar simbología étnica de comunidades colombianas en su colección 2017 y las hace resaltar sobre prendas que funcionan, como para un pintor, mejor si es un lienzo crudo. Natalia Londoño tiene una marca homónima desde la que se empeña en crecer y hacerse un nombre de referencia en la moda nacional.


1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Desde siempre la exploración de técnicas artesanales ha estado presente en mi marca. Inicialmente fueron los tejidos con lanas vírgenes y tejido manual de técnicas ancestrales usadas en mi colección de máster en Barcelona 2012 y en mis primeras colecciones presentadas en Colombia en el Círculo de la Moda y en Colombiamoda con la revista Infashion, acompañadas de otras técnicas de corte y patronaje que fueron avanzando y evolucionando hasta lo que mi marca propone actualmente con su ADN, investigación de la silueta femenina a través de volúmenes orgánicos, contrastes de texturas y relieves desarrollados artesanalmente con técnicas manuales. Son procesos muy diferentes que van ligados por la exploración, pero el segundo no podría haber existido sin el primero pues, siempre me cuestioné como producir prendas con alto contenido de diseño y trabajo manual e investigue hasta desarrollar la técnica que me permitiera tener un flujo mucho más alto de rotación en la producción pero con un alto nivel de diferenciación. Las raíces siempre han estado presentes en donde el trabajo manual de textura o confección en cada pieza es fundamental, ahora en la reciente colección NATIVA se hace mucho más evidente el vínculo artesanal no solo con el proceso de textura, si no con las grafías, líneas abstractas extraídas de las molas de los indígenas Kunas presentes en las texturas desarrolladas manualmente con pigmentos metalizados que reflejan luces doradas y plateadas. Mi marca se inspira en la esencia femenina y en la naturaleza y ahora más que nunca siento que la feminidad esta cada vez más ligada a las raíces ancestrales, sentimiento de país y la valoración del consumidor es cada vez más positiva.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Aunque la marca ha seguido ya hace dos años una ruta clara de diseño y producción, siempre estaré abierta a la exploración para lograr innovación sin alejarme del ADN de marca y considero que es un momento muy especial en donde el consumidor valora el proceso artesanal, es por esto que me siento motivada a continuar con la exploración artesanal, sin embargo me encanta que mis productos tengan un sello artesanal pero que no sea literal, es decir, hay una investigación, depuración, conceptualización y se llevan a un nivel diferente en cuanto a la técnica usada y en cuanto a los colores, llevando el producto a un grado de simplicidad y sofisticación diferentes a los tradicionales.

 3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Considero fundamental el apoyo de instituciones como Procolombia, es por esto que ahora Natalia Londoño hace parte del proyecto Latin Curated, en donde el producto de diseño tiene una valoración especial desde lo artesanal, buscando que Colombia se destaque desde nuestro saber hacer.

 

CAROLINA RONDEROS

Esta es la historia de una diseñadora que prueba cómo juventud, talento, estudio y comprensión inteligente de la realidad llevan a aprovechar las situaciones para aportar con creces al sector de la moda. Intrigada por la expresión lograda por las mujeres indígenas kunas o gunadule (asentadas sobre todo en tres municipios al norte de Colombia, frontera con Panamá, Carolina Ronderos hizo de este tema el eje de su tesis de grado en la universidad de Londres donde culminó sus estudios como diseñadora (especializada en alta costura). Han pasado tres años desde que regresó a Colombia y sus colecciones cada vez marcan un norte más preciso. Le da la posibilidad a la mola (el descubrimiento de las telas superpuestas a través de un corte impecable y delicado para hacer emerger fantásticos diseños) de conversar activamente con crepes de seda y denim, por ejemplo.

Para ello, la diseñadora pone literalmente todo su arsenal de conocimientos de moda sobre la mesa de corte y se da a la tarea, con un equipo de cuatro a cinco personas en el taller de Cali, de proponer ideas novedosas en términos de corte (chalecos concebidos como croptops, espaldas cubiertas con capas, chaquetas sartoriales de solapas insólitas); exquisita confección y depuración estética que combina ciertos guiños a las tendencias con una mirada sobria y clásica sobre la moda. 

 

SYA

A Syliva Andrade bien se le puede hablar desde la orilla de la literatura o de las matemáticas. Ambos espacios le son familiares y disfruta sumergiéndose en ellos aunque su estanque cotidiano, por así decirlo, sean las aguas de la moda. Devenida en emprendora de esta industria del vestuario, la diseñadora formada en la Chambre Syndicale de París ha elegido una ruta que combina conciencia con el impacto ambiental, social y económico y la posiblidad de descubrir su propuesta de diseño desde conocimientos diferentes a la moda como tal. Experimenta con semillas -la jagua- para teñir telas, aprovecha los bolsillos de los pantalones para sugerir improbables escaleras, traduce una noción de limpieza con la tijera que emplea para cortar sus patrones. Dispuesta, entonces, a perseverar en su búsqueda personal tiene intención de mirar con atención el reto que supone incorporar tradiciones artesanales a su línea de trabajo. 


1. ¿Por qué sientes importante vincular las raíces culturales artesanas del país con tu marca?

Tengo un sentimiento de agradecimiento frente a la historia artesanal que me ha sucedido y a todas esas personas que han enriquecido mi espacio cultural por el hecho de haber nacido aquí. Me gustaría pensar que mi trabajo puede contribuir a que este conocimiento se continúe de generación en generación y todos los creativos podamos seguir celebrándolo y reinterpretandolo. El ejercicio creativo es pasar por nuestro filtro personal todo aquello que vemos y que nos conmueve de una manera u otra y las Artesanias hacen sin duda alguna parte de este universo creativo que nos rodea.

2. ¿Hasta dónde te gustaría llegar en esta relación técnicas, simbología étnica, materias primas, comunidades?

Me encantaría poder llegar a un punto donde ambas partes colaboramos en nuestras técnicas y en nuestros mundos para beneficio mutuo y que la brecha que separa a ambas visiones de negocio permita poder trabajar en colaboración los unos con los otros. Me gustaría poder llegar a contribuir a que todo este conocimiento continúe a lo largo del tiempo y poder enseñarlo a futuras generaciones.

3. ¿Qué apoyo consideras necesario hallar en Colombia para crecer en esta dirección de diseño contemporáneo y carácter artesanal?

Creo que en Colombia hace falta que desde el gobierno se plantee un plan de trabajo más eficiente y con políticas más útiles frente al gremio textil, del cual surjan ayudas eficientes a los problemas puntuales que tiene el sector. Nosotros hacemos parte de un gremio que abarca distintos tipos de negocio, el gobierno debería comenzar por separar estas diferencias para poder tener un mapa más acertado de nuestro gremio y así poder entregar ayudas más puntuales. Creo también que hay un atraso grande en infraestructura y conocimiento que no le permite al país ser tan competitivo frente a otros países. Los ejercicios exitoso que hemos visto en países latinoamericanos como Perú y Brazil provienen de políticas públicas creadas por el gobierno para el estímulo del sector. en Colombia creo que aún falta un plan de trabajo más a largo plazo.

Octubre

23

2017

Calendario MODA EN COLOMBIA

COLOMBIAMODA (Medellín): 25 al 27 de JULIO

ECOSISTEMA ARTE (Bogotá): 22 y 23 de SEPTIEMBRE

CALI EXPOSHOW (Cali): 20 al 23 de SEPTIEMBRE

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

FERIAS DE ARTE (Bogotá): 26 al 29 de OCTUBRE

EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

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Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

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Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

Colombiamoda 2017

La edición 28 del principal evento de moda en Colombia reúne nombres indispensables del diseño nacional. Sus más recientes colecciones se presentan del 25 al 27 de julio de 2017 en Medellín. Aquí está un detalle sugestivo que nos ceden algunas de las marcas participantes. Bocetos, color, textiles, inspiración y más para anticipar lo que viene.

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PEPA POMBO

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DIANA CRUMP

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SOY

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PAPEL DE PUNTO

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DIANA GÓMEZ

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MULIERR

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LINA CANTILLO

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NOISE LAB

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MEV