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Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

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Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

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¿COMO GENERAR NUEVAS OPORTUNIDADES DESDE LA PRODUCCIÓN? / MESA III MODA 360 2017

Publicado 2017-06-16 01:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

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Le necesidad de profesionalización del sector, el artesano como empresario, los estándares de calidad, fueron algunos de los temas discutidos en esta mesa redonda de MODA 360

“Necesitamos reexaminar el sistema, devolvernos a sus principios básicos de diseño e incluir el factor de los derechos humanos” dijo Wendy Schmidt en el Copenhagen Fashion Summit de 2017. En la tercera mesa redonda del ciclo MODA 260 de este año, salieron a colación varios factores que el sistema de la moda colombiano debe reexaminar si quiere aportar a la construcción de un mundo más perdurable.

En esta ocasión, los invitados que avivaron el debate al respecto fueron: Faride Ramos– diseñadora y empresaria de su marca homónima–;  Natalia Pedraza Gerente sectorial del Sistema Moda del Programa de Transformación Productiva (PTP)–; Rafael Pava –cofundador de Diagonal, hub de representación comercial para marcas de moda y de estilo de vida–; Jimena Puyo –Subgerente de Desarrollo y fortalecimiento del sector artesanal de Artesanías de Colombia–; y Christiaan Job Nieman –Profesor de diseño de la Universidad de los Andes, especializado en el reúso de materiales, el modelo cradle to cradle y el diseño sostenible–.

Ellos conversaron con la directora de contenidos de MODA 360, editora y fundadora de www.sentadaensusillaverde.com, Rocío Arias Hofman, en la Cámara de Comercio de la sede Salitre (Bogotá, Colombia), el 15 de junio de 2017.  Estos fueron algunos de los temas que salieron a colación:

 1.    La importancia del “saber hacer”:

Christiaan Job Nieman –CJN–: “El “saber hacer” para mí  es, más que nada, atreverse, lanzarse a probar las cosas. Sin experimentar, nunca se va a lograr algo innovador. Creo que acá en la academia, en Colombia,  le tienen miedo a hacer las cosas: uno lo manda a hacer, uno no las hace.  Y si uno no lo está haciendo, no está entendiendo las cosas. La gente que sí las está haciendo, es la que realmente está sobresaliendo; eso no hay que discutirlo.

En términos de sostenibilidad, siempre nos quedamos en flujos y en cifras, en consumo energético, en el ciclo de vida del producto, pero todo eso queda en nada si no tiene un valor. Y ese valor muchas veces está en el factor humano de ese producto que alberga el “saber hacer”. Creo que un producto hecho desde una consciencia social termina teniendo un valor muchos más grande que termina sosteniendo el sistema. Esa sostenibilidad está mucho menos enfocada a lo ambiental solamente, porque si no incluimos lo social y entendemos que ese valor agregado que tiene el producto está es en el factor humano, en las personas que lo están haciendo, que están dedicando su vida a desarrollar ese producto, si eso no se valora, el producto pierde un valor que termina siendo lo que económicamente también termina sosteniendo el sistema.

Jimena Puyo –JP–: Me haces pensar con la idea del “saber hacer”, Christiaan. Porque una reflexión que hace Ricardo Hausmann, que es uno de los economistas más importantes del mundo en este momento, tiene que ver con el tema de productividad, el desarrollo de los países, la competitividad, etc. Él habla de una receta para el desarrollo de los países que tiene tres componentes:

Uno sería la tecnología, dos las recetas o las instrucciones, y tres es el knowhow o el “saber hacer”. Él dice ‘¿por qué los países en desarrollo no se actualizan rápido si estamos a un puerto de distancia?’. La tecnología hoy se pueden importar muy rápido, y las instrucciones y manuales se pueden bajar de internet. El quid del asunto para él es el knowhow: lo que es más difícil de transmitir porque está en el cerebro de las personas.

Entonces, así el sector artesanal no pueda competir y tenga unas dificultades en términos de aislamientos, tienen eso que es absolutamente difícil de transmitir, que lo aprenden de generación en generación, y que se constituye en un valor agregado supremamente importante para la industria de la moda.

Desde Artesanías de Colombia hemos incentivado un programa que se llama “Programa Nacional de Moda y Joyería”, pretende vincular las comunidades artesanales con la industria de la moda bajo varias premisas. Somos muy competitivos en ciertas cosas: uno, tenemos identidad, que es un factor de competitividad actual fundamental, un factor diferenciador del producto; dos, son productos con impacto social positivo. Es decir, lo que pasa alrededor de las comunidades tiene de por sí un factor de impacto social súper positivo. Tres, tenemos historias que contar, tenemos narrativas, y eso es lo que busca hoy el consumidor. Y cuatro, los artesanos tienen algo muy difícil de transmitir que se aprende haciendo durante muchísimos años y se perfecciona con la práctica y que, por lo tanto, puede conectarse con esa industria de la moda generando unos factores diferenciadores únicos. Hoy, con toda la competencia a nivel mundial a la que está expuesta la moda, lo realmente único, colombiano, diferenciador, tradicional, reside en el campo de las artesanías. De manera que, estamos absolutamente convencidos de que esa relación puede llegar a ser muy virtuosa entre el sector artesanal y la industria de la moda”.

2. La articulación interna del sistema y su conexión con otras industrias es inminente para la creación de una industria productiva  y responsable

Natalia Pedraza–NP–: “Un problema súper grande que hemos encontrando es la falta de sustentividad  en la cadena textil y de confección es que por un lado están las grandes superficies que están importante mucho producto y no están comprando tanto producto colombiano. Y a la hora de preguntarles por qué no están comprando producto colombiano, dicen que la oferta de confecciones no responde a sus necesidades. Entonces, vamos a donde los confeccionistas a preguntar qué está faltando ahí, y nos dicen que los textileros no producen textiles en las cantidades en las que ellos quieren. Llegamos, entonces, a los textileros y pasa lo mismo. Encontramos que cada uno de los actores en la cadena tiene sus propios intereses y sus propia visión. Por eso uno de los grandes retos que hemos tenido es cómo construir una visión conjunta. Si el textilero trabaja más de la mano con el algonodero de pronto podemos exportar productos con una acomulación de origen, que es algo que ahorita no está pasando, estamos importando la mayoría del algodón. Para poder jalonar la cadena tenemos que estar integrados en un ecosistema de moda, porque es algo que apenas estamos empezando a conocernos e involucrarnos más.

Por eso, nuestro rol  es articular el sector, las entidades públicas y privadas para que todos vayamos hacia el mismo lado.  Cuando un sector entra al Programa de Transformación Productiva se hace un plan de negocios,  en ese plan  se hacen consultas con alrededor de 500 empresarios de toda la cadena a nivel nacional y también se consultan las tendencias internacionales. El primer plan de negocios que hubo para el sector textil-confección  se hizo en el año 2009 y fue un ejercicio muy bueno porque por primera vez se reunió a toda la industria que estuvo de acuerdo con ese plan de acción.  Ese fue el plan de negocios que se actualizó el año pasado y en el cual se hace un análisis muy profundo de cuáles son los cuellos de botella que tiene la industria y se plantean unas soluciones.

El tema es que las soluciones no las podemos implementar solo nosotros sino que las debe implementar todo el ecosistema. Nuestra función es precisamente reunir los esfuerzos que se están haciendo desde las diferentes entidades y volverlos públicos dentro de los resultados de ese plan de negocios.  

CJN: Uno de los proyectos en los que trabajé es una escalera hecha con materiales de un edificio abandonado. Con un colectivo de artistas, diseñadores, arquitectos, nos tomamos el edificio, lo invadimos y empezamos a construir cada uno un espacio. Para poder abrir al público nos pedían un permiso y vienen los bomberos a decirle a uno, un poco por molestarlo, que tenía que tener una escalera de emergencia desde el segundo piso al jardín. La construcción de estas escalera la hicimos en forma sinoidal para devolverle el chiste a los bomberos. La norma dice que en promedio tiene que tener una huella y contrahuella, y en promedio nuestra escalera cumple la norma. Probablemente, el 80% de los escalones individuales no la cumple. Es un trabajo en el que uno empieza a buscar los límites de lo que está haciendo. Pero el proyecto más que nada es una colaboración, es un trabajo colectivo, y entender que los recursos están ahí: esa escalera la hicimos con lo que había ahí, no tocaba irse a un Homecenter a traer materiales nuevos, no tocaba gastarse mucho dinero. Creo que si volvemos a los del factor humano, esto no lo hice solo. Habernos metido en esa situación con un grupo de personas crea una fortaleza. El grupo termina generando un valor en ese proyecto y fue un evento muy concurrido. 

Faride Ramos –FR–:  Para mí el tema de la sostenibilidad tiene que ver con cómo uno ayuda,  cómo crea nuevas formas de colaboración, de sinergias.  Personalmente ahí he venido haciendo de los retazos que le entrego a una  una amiga que tiene una fundación. Ella hace con esos retazos “cargadores”, porque hizo todo un proceso de  investigación con todo el tema de los Wayuu, de como hacen ellos ellos los hacen. Y con los retazos más chiquitos hacemos unas muñequitas de trapo que se venden más en Holanda, en Canadá.   Estas muñequitas las hacen señoras cabezas de familia, hay un grupito que son menores de 18 años que ha tenido este tema de madres en la adolescencia. Con retazos, además, hacemos  los tocados, hacemos la intervención en los zapatos,  en algunas piezas como clutchs.

       3. Es necesario elevar los estándares si queremos ser competitivos

Rafael Pava –RP–: "Si elevamos lo estándares aliándonos con no solo diseñadores, sino arquitectos, artistas, para producir contenido y diseño poderoso, puede llevarse a otro nivel. Ahora, al elevar los estándares de esas técnicas artesanales, sí existe una oportunidad con mercados locales e internacionales. Pero la conexión con quiénes entran a direccionar esa construcción de este objeto de deseo comercial no puede ser un diseñador. Porque muchos de sus procesos aún están en proceso. Entonces, entras con un diseñador que está con un desarrollo creativo, con otra persona que tiene mil cosas que hacer además de diseñar un sombrero de caña flecha o una bolsa de molas. Por eso hay que elevar los estándares desde el que tiene el acceso a ese proceso productivo.

Eso por el lado de las artesanías, pero pasa también en la producción de prendas de vestir un poco más masivas, que es en lo que más hemos estado expertos. Si miramos en qué hemos desarrollado una industria sólida en los últimos doce años, podríamos hablar de la industria de los vestidos de baño, por ejemplo, que está bien armada.  Si tienes la capacidad propia en tu taller para producir tus samples, para hacer tus patrones, tu mostrario, y además tener un aliado en producción que te cumpla –porque muchas veces no te cumplen las fechas–, es un tema de conciencia a todos los niveles de las personas que interactúan con ese sistema.

El tema de las entregas y de poder cumplir con clientes en cualquier mercado exige también que dejemos de estar tan cerrados. Que puedas hablar con el diseñador a, b, c, d, y los cinco puedan desarrollar un espacio donde sí eleven los estándares de producción. Eso es lo que siento que hay que fortalecer más en términos de poder ser sostenible y productivo

El tema de conciencia requiere educación y requiere exigencia. El sistema moda es supremamente demandante, rápido. Esto no es un tema solo de pasión, exige que todos los sistemas estén artículados. Lo que siento en el tema de producción de las artesanías es hay que elevar mucho los estándares y conectar con un tema de diseño muy profundo. Porque la gente está comprando artesanía en el mundo,  está comprando piezas de arte. Entonces, si quieres elevar eso a un nivel mucho más masivo, necesitas de alguna manera organizar ese sistema”.

 

          4. El artesano como empresario. Un aporte para la industria sostenible 

JP: Creo que cada vez más  el artesano quiere encontrar en la artesanía una fuente de ingreso para el bienestar y por eso se está visualizando más como empresario. También pasa por un momento histórico que estamos viviendo de posconflicto, que nos hace reflexionar acerca de más de cinco décadas de conflicto donde muchas comunidades artesanales estuvieron invisibilizadas porque precisamente han estado ubicadas en corredores de conflicto.

Todos estaríamos de acuerdo en que no es lo mismo lo que uno siente cuando llega a un país como México, como Perú, como Guatemala, frente a sus grupos autóctonos que están a la vista, que cualquier taxista te sabe llevar a donde venden, que puedes tener fácilmente una experiencia alrededor del oficio; a un tema como en Colombia donde ha estado bastante invisibilizado. Creo que este es un momento de oro donde tenemos como sociedad el deber de visibilizar esos artesanos, que cada vez más  están conscientes de esa oportunidad de visibilización. En Artesanías de Colombia lo sentimos muchísimo en la demanda, cada vez hay más tanto nacional como internacional. Por eso el esfuerzo que estamos haciendo en acompañar a esos artesanos para que realmente se visualicen como empresarios. Conocemos casos donde se visualizan como emprendedores o como empresarios y donde les interesa transitar el camino que realmente se necesita para catalogarse como tal.

Un factor que los ha impulsado ha sido la exposición a esa competencia mundial donde vas a Falabella y ves un montón de cestería hecha industrialmente de Indonesia, de China. Esto ha hecho despertar a los artesanos frente a esos requerimientos actuales del mercado tan exigentes en términos de calidad, etc. Entonces sí hay casos muy exitosos en que incluso uno oye hablar al artesano y uno entiende que está frente a un tremendo emprendedor. Hay uno que hace parte de nuestro Programa de Atención Especial a etnias, que trabaja con el Ministerio de Comercio precisamente, se llama Carlos Mutumbajoy y encarna toda la historia del país. Carlos fue víctima en un principio, la guerrilla mató a su mamá, al frente suyo, cuando tenía doce años y lo reclutaron forzosamente. Entonces estuvo un tiempo en la guerrilla –vivía en el Valle de Sibundoy, Putumayo– pero él no tenía espíritu de guerrerista. Se vuela de la guerrilla, lo persiguen para matarlo y se refugia en los paramilitares como mecanismo de protección. Está unos años en el paramilitarismo, luego se vuelve a volar desesperado y se mete al ejército nacional. En un momento dado deserta del ejército, lo están buscando de todos lados, el tipo está absolutamente desesperado pensando en quitarse la vida empieza y con un machete a darle a un árbol, y se acuerda que su familia ha sido de talladores de madera –que es un oficio típico del Putumayo– y se empieza a calmar con esa catarsis y después dice ‘acá tengo una oportunidad’. El tipo huye desplazado a Pasto, allí conoce a Doris, su actual esposa que trabaja el oficio de la chaquira, y en dos años y medio construye una empresa que hoy cuenta con más o menos sesenta trabajadoras madres cabeza de familia. Está en este momento dotando un hotel de Cartagena y esta señora encargada de la decoración de este hotel le abrió puertas en Estados Unidos, Francia, y el tipo ya está exportando impresionante, va a todas las ferias. Y uno siempre le pregunta ‘Carlos, ¿cómo te está yendo?’, ‘a mí siempre me va súper bien’. El tipo está lleno de producto con un taller boyante, tiene su contabilidad, su seguridad social, absolutamente todo al día. Entonces uno oye hablar es a un empresario que la tiene clarísima. Y que es una historia bastante bonita porque supero muchos obstáculos y hoy se visualiza como un empresario que sabe que hay una oportunidad grandísima en el mercado internacional.

Entonces, es un tema de mentalidad, de que los artesanos se visualicen como emprendedores, como empresarios, que se vean como parte de esa industria creativa. Es una cuestión de pedagogía en  donde les concientizamos para que trabajen como pares con los diseñadores, con la industria de la moda. Para que el artesano no sea siempre el eslabón más débil”.

      5. Es esencial encontrar el modelo de negocio a medida de cada uno y buscar mercados alternativos

RP: “La razón de ser de un negocio es tiene que ser sostenible, tiene que ser rentable  y, a largo plazo, mostrarse seguro. Entonces hay que mirar cuáles son las fuentes de negocio que hay para sacar de esa propuesta de diseño, de idea adelante de forma rentable. Es complejo porque no solamente exige romper paradigmas personales. El tema financiero es lo primero que deberían hacer antes de empezar, un business plan viene con una carga numérica y financiera real.

Cada emprendimiento tiene un  modelo de negocio que le funciona, pero a veces no saben cuál es o quieren moldearse al de otros. Por ejemplo, tengo un cliente que su negocio es la venta directa a través de personas de nivel alto, con las que vende uno a uno sus piezas de joyería y le funciona. Y ahora quiere vender en tiendas, ‘¿pero por qué quieres vender en tiendas si tu fuente de negocio es esta?’. Entonces primero es encontrar esa fuente de negocio.

 Por eso, lo que hacemos es que nos sentamos con la marca y analizamos su información. Porque para vender en el mercado internacional, o incluso hasta el mercado local, tienes que tener un material espectacular para venderlo. No es lo mismo vender en una tienda donde va un cliente. En este caso le estás vendiendo a un comprador que está comprando cosas para un grupo o para su target o su tienda. Entonces, hay que encontrar esa oferta ideal para ese cliente.

 Y si bien el negocio de la moda está complejo porque hay demasiada oferta, tenemos una súper oportunidad porque el diseño latinoamericano está booming. Hay mercados muy saturados a los que uno no debería atacar. El mercado latinoamericano de moda en este momento es de 160 billones de dólares, es enorme, está creciendo al mismo tiempo que algunos países de Asia. Uno piensa que solo puede vender en Estados Unidos, y los diseñadores quieren estar en París, quieren estar en New York. Siento que es un poco de romper paradigmas, porque oportunidades hay muchísimas.  Nosotros somos un país latino entonces lo que son las colecciones resort y spring-summer son las más importantes para nosotros. Hay gente moviéndose muy bien con estas en mercados tradicionales, peropienso que hay posibilidades interesantísimas en Panamá, en México, en Chile, que en estos momentos que tienen un buen income”.

FR:  Creo costumbre de que lo masivo es lo más rentable por lo números, y no entendemos que estos pequeños, estos que tienen valor agregado con diseño, con las curvas de producción, con espacios donde se va a ver el producto también son interesantes. Por eso hay  visualizar la moda como negocio, porque finalmente cada una de las personas que estamos acá la aspiración también es la parte económica. Pero no es fácil, porque vas a una feria y estos textileros tienen un mínimo de tela de 60 metros y para tú consumirlos no va a ser a lo que tú quieres llevar tu producto.  La fragilidad de la industria, en el caso de nosotros [los diseñadores independientes] nos ha dejado en un remolino en el que nos toca buscar la forma de salir de allí o sobrellevarnos.

 

        6. La informalidad: un reto de la industria de moda colombiana

FR: En este giro de 360 nosotros estamos en la parte más neurálgica que es encontrar cómo hacerlo, con quién hacerlo bajo unos estándares de calidad competitivos. Es ahí donde encontramos la mayor falencia y dolor de cabeza de todos los días, que es el tema satélite, operario, informalidad. Porque esto es una industria que ha estado en Colombia desde hace mucho tiempo, pero lastimosamente ha venido desde un tema empírico, de informalidad, de tradición. Y acá la tradición no toma ese significado real y se confunde con incumplimiento, con no encontrar quién lo haga bien.  Y, por otro lado el tema de los compromisos. Te llega a ti un comprador o estás en un showroom en Nueva York, entonces te llega un pedido que tienes que cumplir y ahí no va la excusa de que ‘está lloviendo por acá o no llego, de que hay paro de maestros’. Eso no es el lenguaje universal.

Por eso, la inquietud siempre ha sido cómo educar a estas personas y hacerles entender que esto es un negocio, que la moda hay que verla como negocio –tiene la parte lúdica, creativa, donde metes los sueños, la inspiración–, pero finalmente, como decía Rafael, esto tú logras hacerlo porque tiene que ser un negocio que te genere ingresos.

 Y el punto más frágil es el tema de quién produce eso que te da rentabilidad.  Es buscar a todos estos señores que tienen una capacidad de entendimiento y creativa muy alta pero que lastimosamente tienen el escepticismo de quererse educar. Como vienen de esta forma –valga la redundancia– tan informal, el miedo es eso. Le hablas de ‘no es cuenta de cobro, sino un pago por esto y esto y esto’, y eso ya les genera miedo ante todas las entidades de impuestos y reglamentaciones que requiere una persona cuando ya está prestándote un servicio.

 A los operarios los vivo invitando a este tipo de capacitaciones y, de inmediato es ‘qué me va a costar, que si tengo que hacer cámara  de comercio, que si tengo que hacer RUT’. Finalmente por eso nosotros no podemos responder ante estas expectativas que están pasando en el mundo entero porque, ¿cómo respondes a un pedido en dónde ya hay unos parámetros, días, fechas, a cómo se hizo el dólar, la mesa de negociaciones? Luego no tienes cómo cumplir. Esa es la iniciativa que vivo diciéndole a todas las entidades que me vengo cruzando en este tiempo que llevo. Es buscar a Ligia, a Alberto, a Cristián, a todos estos señores que incluso casi todos sus talleres son en sus casas: en el tercer piso, en la plancha de arriba, en la de abajo, en Suba en Soacha. Y buscar cómo se formalizan, cómo llegar a ellos en una forma amigable.

Porque lo importante es educarse para que todos estos niveles de estandarización que tienen que ver en el ciclo de producción, desde cuando empieza la parte de la inspiración hasta cuando llega el producto al consumidor final, sean cada vez más óptimos y eficientes. Y siempre buscar que la parte sensible y emotiva esté a cargo de la persona ideal que será el director creativo de la marca, y la parte administrativa financiera, contable, la tenga otra persona competente en la rama. 

NP: Uno de los principales retos que hemos querido atacar desde el Programa de Transformación Productiva es que hemos encontrado que muchas veces estas personas pasan de ser costureros a ser empresarios, sin haber tenido la formación que les permite tener estos conceptos y ver que eso le puede generar valor a su empresa. Por eso, en la industria  uno de los principales problemas que tenemos es la escasez de capital humano pertinente. Muchas personas han perdido el interés en trabajar en este sector y ahora pienso que tenemos que motivarlas a que se vinculen y, por otro lado, a las empresas a que logren retener a ese personal y, por último, a las universidades para que logren estar a las tendencias.

Los problemas más urgentes que requieren atención en  la industria en son el tema de la informalidad, el del contrabando, el tema de la productividad,  el del capital humano, y luego viene la sostenibilidad.  Esos son factores que necesita resolver la industria en el país.

JP:  El tema de formalización implica tener en cuenta todo el contexto, porque no es lo mismo un artesano en un casco urbano, o cerca de un casco urbano, en donde tiene acceso a esos bienes públicos, financieros, etc., al artesano que puede estar cuatro horas río arriba de una cabecera municipal. Con esos tratamos al menos que saquen el RUT para poderles comprar, con los otros ‘venga organicen su contabilidad, si tienen trabajadores en su taller págueles seguridad social’. Y tenemos casos exitosísimos de comunidades étnicas que están exportando mejor dicho de manera envidiable, los fiqueros de cultivo hoy están exportando a Japón, a Francia, a Italia, a Estados Unidos.

Es increíble algunos casos de éxito donde ellos mismos entienden que para poder ser exitosos en términos de negocios se tienen que formalizar hasta donde más se pueda, luego viene un tema de diseño en donde trabajamos casi todo el equipo de Artesanías de Colombia, que está compuesto por diseñadores industriales, de moda, etc.  Y ahí lo que hacemos es, precisamente respetando muchísimo y exaltando la técnica de cada oficio artesanal, poner a tono esos productos con las tendencias de consumo del mundo actual. Allí el papel del diseñador –sea del equipo de  Artesanías de Colombia o sea lo que propiciamos con diseñadores externos a través de procesos colaborativos– es absolutamente fundamental para generar mayor valor agregado al producto.

Luego viene un módulo que impacta muchísimo también la productividad, que es el de producción y calidad, entonces ahí qué hacemos: uno, manejar el acceso competitivo a las materias primas si hay muchos intermediarios que están subiendo el precio, si hay población desplazada digamos que no puede tomar la materia prima local sino que tienen que incurrir en costos de compra y transporte, si hay desabastecimiento cómo hacemos para trabajar en el abastecimiento, etc. Dos, el manejo responsable por parte de los artesanos de esa materias primas, porque en algunos casos el proceso, por ejemplo, de tinturado no es el más amigable posible, entonces cómo hacemos técnicas con tinturas naturales que reemplacen las químicas y que vuelvan todo ese proceso productivo mucho más sostenible, e incluso que no les causen problemas  de seguridad del trabajo. Por ejemplo, los sombreros aguadeños hoy se tinturan con amoníaco y es supremamente nocivo para la salud de los artesanos, entonces trabajamos también ese tema. Tres, mejoramiento de los procesos productivos, ¿qué quiere decir eso? Si necesitan herramientas –por supuesto la actividad artesanal sobresale porque el valor está en el trabajo a mano, pero también hay herramientas y tecnologías asociadas a esos procesos de transformación, que incluso pueden ser cosas tan sencillas como el pasar de hacer una artesanía agachados a ponerles un soporte con el que se puedan enderezar y eso hace toda la diferencia o, si se trata de telares, o en el tema de joyería, o de hornos en la cerámica, entonces hay  un montón de herramientas que les aumenta la productividad muchísimo. Y también les ayudamos a organizar su ciclo productivo para que se puedan organizar dependiendo de los pedidos. Cuatro,  está mejoramiento de técnicas, acabado, tinturado, bordado, etc.

Conoce +

-Episodio del podcast Conscious Chatter sobre la colaboración entre Timberland y Threads. Entrevista con Zachary Angelini –Timberland–, e Ian Rosenberg –Threads–.

 -Libro:  Köhrer, E & Schaffrin, M. Fashion made fair. Prestel: 2016.

https://www.amazon.com/Fashion-Made-Modern-Innovative-Sustainable-Ellen-Köhrer/dp/3791381768/ref=sr_1_22?s=books&ie=UTF8&qid=1496754419&sr=1-22&keywords=fashion+sustainable

 

Conclusiones:

 -Es necesario elevar los estándares de la industria si se quiere ser competitivo tanto nacional como internacionalmente.

-Cada empresa requiere un modelo de negocio y producción específico, de acuerdo a sus necesidades. No todos deben estar en tiendas.

-Hay otros mercados a los cuales se puede apuntar –distintos a Estados Unidos y Europa– Asia, Panamá, México, Chile, Canadá, son otros destinos atractivos para exportar.

-El artesano puede también reconocerse, visualizarse como un emprendedor. Es que tanto ellos como los diseñadores que los solicitan los vean como pares, para que dejen de ser el eslabón más débil de la cadena.

-La informalidad es uno de los grandes retos de la industria. Esta no permite hacerle frente a las oportunidades de exportación por la imposibilidad de cumplir con tiempos y estándares de calidad.

- Debemos recuperar el “saber hacer” desde el diseño, es uno de los factores que le dará un valor agregado y humano al producto. Los artesanos pueden ser un gran aliado en este camino, dado que ellos tienen un know how transmitido de generación en generación que ha sido desarrollado durante años.

-Diseñar reglas, manuales de uso, en vez de objetos. Para que quienes los usen hagan parte del proceso de recreación del proyecto y desarrollen también sus capacidades creativas.

-Articular de maner más eficiente los integrantes de la industria de a moda entre sí, y con otras industrias, como el arte y la arquitectura, es una vía para la creación de un sistema más responsable y productivo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diciembre

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2017

Calendario MODA EN COLOMBIA

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

FERIAS DE ARTE (Bogotá): 26 al 29 de OCTUBRE

EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

La Vida Animada
chanel
Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

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Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

Maestros ancestrales 2017

La revista Fucsia, Artesanías de Colombia y el INALDE se unieron este año para la iniciativa "Maestros ancestrales". En esta, algunas marcas locales como Isabel Henao, Aldea, MAZ interactuaron y co-crearon cápsulas con la comunidad wounaan, wounaan pour y embera.


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