cabezote
cabezote

Moda & Tradición Artesanal

La construcción de una relación virtuosa entre diseñadores y artesanos es un reto para Colombia. Todos debemos aportar para que este sector se fortalezca en la mejor dirección.

Hilos que hablan solos

El cumare proviene de un árbol de la región amazónica en Colombia. Muy preciado por su resistencia, es objeto de estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano con miras a desarrollar nanotecnología aplicada a esta fibra vegetal para crear un nuevo textil.

"DRESS UP" DE AMAAALIA

La ilustradora colombiana Amalia Restrepo muestra con su serie de animales que lucen accesorios en qué consiste la banalidad o la inmensa astucia del mundo de la moda.

CAS A PORTER

Kika Vargas y Bibi Marini abren un espacio para el diseño que revela la personalidad de las creadoras colombianas. Moda, accesorios, mobiliario y libros. En CC El Retiro, Bogotá.

Valores de SillaVerde

Esta revista digital pertenece a la compañía SillaVerde en Colombia. Cuatro colores identifican las actividades y valores de la marca: Periodismo (humo) + Moda (lila) + Economía Naranja (durazno) + Sostenibilidad (verde) Contacto: info@sillaverde.co

LABOR CONSTANTE

Como consultora del Programa de Moda y Joyería de Artesanías de Colombia, Rocio Arias Hofman realiza talleres dirigidos a comunidades artesanas en sus lugares de origen y fomenta la plataforma comercial MODA VIVA.

fb
¿Cómo aprovechar la tecnología en una industria de la moda sostenible? / Mesa VI MODA 360 2017

Publicado 2017-10-02 00:00:00 | Por Rocio Arias Hofman

foto

Una conversación en la que cinco mujeres navegaron por los territorios del pensamiento, el diseño de moda, las redes, la velocidad, la necesidad de colaborar, la industria colombiana y la tecnología.

“Solemos pensar que la ética es un añadido que viene después del desarrollo de una tecnología. Debemos revertir esto y hacer de la ética un principio de diseño”. Esta frase de Alan Marcus, director de la Agenda de información, comunicación y tecnología del World Economic Forum, fue un estímulo para abrir el debate de cómo la tecnología, y el acceso a ella, incide en la industria de la moda y sus actores directos e indirectos. La forma cómo las tecnologías de la información han democratizado la imagen de la moda y han homogeneizado las estéticas –sin importar la geografía–;  o el hecho de que ya sea posible separar algodón de poliéster para reciclarlo, gracias a las investigaciones de la Fundación H&M son ejemplos de ello. En este contexto, se revela esencial discutir sobre la transparencia en el uso de las tecnologías, el rol del diseñador frente a estas, y su posible papel como agente de cambio para crear una industria sostenible.

Por eso, invitamos a cuatro mujeres que se han dedicado a pensar y actuar en este terreno ambivalente que resulta de la relación entre moda y tecnología a la sexta mesa redonda de MODA 360: Vanessa Rosales –Escritora e investigadora sobre moda, autora de Mujeres vestidas y una tesis sobre la mirada digital en la moda–; Clara Henríquez –directora de escenarios  comerciales de Inexmoda–; Gloria García –consultora independiente especializada en mercadeo y comunicación de textiles y moda–; y Catalina Marín –experta de WGSN Latinoamérica–.

Ellas conversaron con la directora de contenidos de MODA 360, editora y fundadora de www.sentadaensusillaverde.com, Rocío Arias Hofman, en la Cámara de Comercio de la se Salitre (Bogotá, Colombia), el 27 de septiembre de 2017.  Estos fueron algunos de los temas que salieron a colación:

 1.    ¿Qué es la tecnología?

Clara Henríquez–CH–: Para mí, cuando hablamos de tecnología, debemos tener un entendimiento desde la cadena de valor, que inicia en la parte química y termina en el consumidor final. Pero realmente no debe terminar en el consumidor final,  porque las relaciones no deben ser lineales, sino circulares. Y en esa circularidad del negocio, no se puede decir que se está en el negocio de la moda si no se abraza la tecnología. Porque en cada una de las fases de la cadena de valor, y cuando el negocio está orientado al consumidor final, vamos a tener que responder desde fibras que aporten un desempeño, que clarifiquen unas dudas y unas necesidades que tiene el consumidor. Hoy por hoy, en esa circularidad viene un tema que no puede estar por fuera de la moda, el de la sostenibilidad. Para ella se requiere tecnología y relaciones circulares. La moda tiene que ser un asunto sistémico que no termina en el consumidor, sino que vuelve a su origen porque sino no vamos a tener planeta. 

Vanessa Rosales –VR–: Para mí, que  he visto la moda desde los prismas de la historia y de la teoría, que conduce inevitablemente a temas filosóficos, la tecnología digital ha sido un fundamento en esa lectura de la moda, para entenderla hoy. Y gran parte de mi trabajo como escritora especializada en el tema ha sido precisamente tratar de entender cómo las tecnologías digitales han transformado nuestra subjetividad y la manera cómo vemos. Y si la moda es uno de los fenómenos más ubicuos hoy de la cultura popular, tiene mucho que ver con las tecnologías digitales. Incluso los ideales de feminidad que se articulan tienen que ver con cómo las tecnologías digitales han permitido que, por ejemplo, por primera vez en la historia las mujeres tomen control de su propia imagen, en una tradición artística occidental que siempre ha sido creada desde la mirada masculina. Pero el acceso también como imagen a la moda es una de los grandes motivos por los cuales la moda hoy se siente democrática.

Gloria García –GG–: Agregaría ciencia, con el tema de las fibras, la síntesis química. Ciencia, tecnología, acceso y transparencia. 

Catalina Marín –CM–: La tecnología se vuelve una herramienta de progreso y hoy más que nunca está enfocada hacia el bienestar,  de forma que sea una tecnología que también nos ayude a. Una herramienta de aprendizaje.  

2.  Sobre el acceso a la tecnología y su incidencia en la industria de la moda

CH: Creo que para todos es claro ahora que el negocio de la moda es un negocio tecnológico. Quién está alineado, automatizado en su proceso, tiene una mejor capacidad de entender el negocio. Pero hay que entender qué jugador soy dentro de ese gran sector. Hay que mirar una pequeñísima empresa, una mediana empresa y una gran empresa. Porque la tecnología siempre requiere inversión.  Entonces, cuando soy una gran empresa tengo la visión y tengo la facilidad de la inversión. Cuando soy pequeña, controlo mi empresa y hago mis cambios fácilmente, sin tener que preguntar a nadie. Cuando es una empresa mediana, normalmente su equipo gerencial es la familia y, cuando se habla de inversión, esa  nunca toma las decisiones porque  tiende a sentir que se está metiendo la mano al bolsillo, le duele como un gasto.  Deja de pensar como un empresario y piensa como miembro de familia. Ahí es donde hay una gran dificultad, y Colombi, que es altamente representada por empresa mediana.

Creo que sí se ha vuelto un proceso muy difícil. Los procesos de investigación en nuestro país han sido, en general, un poco más lentos porque teníamos otras formas de investigar más allá de leer un informe que es la práctica de ir a comprar muestras a mercados internacionales. Eso hacía que el proceso fuese más  fácil y obvio: comprar muestras,  venir a reproducir y sacarlas a los seis meses. Hoy el ciclo es mucho más rápido, pero hoy las empresas siento que con estos servicios, o las tecnologías para buscar información, se sienten más confundidos. Esto no les aclara, falta estructura para entender esa información y aplicarla, de acuerdo a un mercado, a una marca. Hay empresas sí, con equipos muy preparados, pero siento que la mayoría está en ese proceso de entender qué información leer, cómo adaptarla, eso qué significa dentro de esa globalización, qué significa en mi pueblo, en la ciudad intermedia donde más vendo. Todo el tiempo hay una confrontación muy fuerte de lo que está pasando globalmente, de ese rush digital que la gente dice ‘en Instagram ya está pasando eso’. Pero qué está pasando en las ciudades intermedias de gran consumo en Colombia, ¿sí coincide eso con lo que está pasando afuera? Es confuso y nos está tomando ventaja esa velocidad de la información.

El poder de la tecnología también implica una responsabilidad, un deber de transparencia, porque tiene una capacidad de réplica impresionante. Y hay una falta de nosotros como consumidores de posturas claras, creemos todo lo que leemos. Es el caso de lo que nos pasó en Inexmoda. Entonces alguien dijo que no iba Colombiamoda más y lo pueden matar a uno y al sector. No se cuestionan un segundo que eso pueda ser falso. Se regó este rumor, era falso y ni siquiera fuimos consultados. Hay también una falta de profesionalismo por parte de este periodista, que si tiene esta información debe tratar de contrastarla. Ir a la contraparte y obtener una mención directa de Inexmoda. Pero la noticia ya estaba regada. Afortunadamente logró disiparse.

VR: Lo que define lo que es estilísticamente ideal en una época son las imágenes que predominan. En otros momentos venían de las pinturas, luego del cine, se empezó a multiplicar con la televisión, se juntó con las revistas y la publicidad. Pero nunca antes en la historia, siendo una civilización hacedora de imágenes, habíamos tenido acceso a tantas imágenes de cuerpos vestidos. Y ese acceso nos genera la ilusión de que la moda es un fenómeno cercano porque la vemos de manera visual. Por supuesto que se exacerban muchas ambivalencias con las tecnologías digitales, como el tema del simulacro de la moda rápida versus la alta moda, o se multiplican incluso las definiciones mismas de la moda: moda para quién, en qué contexto, en qué ciudad, moda como pasarela, moda como imagen, como materia, como práctica cotidiana.

Las tecnologías digitales, al acelerar la temporalidad de la moda, al hacerse más cortos los ciclos, al incorporar estas nuevas estaciones pre-fall y cruise, y al acelerar los ritmos, cambió también la estética de la moda, porque fueron las que realmente validaron el eclecticismo. La moda tiene en su lógica la búsqueda de la novedad, pero a partir de los setenta esa lógica se fractura y sobre todo desde  los noventa, empezamos a ver estos reciclajes espectaculares. La lógica del reemplazo empieza a volverse una lógica de la acumulación, que es lo que explica nuestro eclecticismo, que tiene que ver mucho con las tecnologías.

Los diseñadores hoy en día, cuando entran en la relación entre moda y tecnología, para muchos se trata de si lo que están haciendo es instagrameable, pero al interior de los debates académicos de la moda se están formulando estas preguntas de la inteligencia misma del textil o de cómo la tecnología no incide tanto en la parte visual, cultural, sino en lo que la moda es materialmente hablando.

CM: Susana Saulquin, que es una socióloga argentina, en su último libro plantea el tema de la moda y la tecnología. Frente a esta tecnología  vestible, ella plantea que tal vez no sean tan populares porque pierden ese tema de la novedad y se vuelven atemporales, durables. LLevamos tanto tiempo hablando de esas tecnologías vestibles y hoy vemos muy buenos ejemplos que se adaptan a muchas cosas, pero que no se vuelven populares porque implican un uso más prolongado.

3. ¿Cuál es el papel del diseñador en el contexto de la innovación tecnológica?

CH: Cuando vienen estas innovaciones, como los textiles inteligentes, ¿cuál es el rol del diseñador? No podrá ser la estética solamente, tendrá que conjugar eso con el conocimiento de lo que puede aportar un textil inteligente a una prenda. Es ahondar un poco más en la biotecnología, el desempeño. A mí siempre me ha preocupado la profesión hacia dónde va. Es muy importante que ese talento que entra a estudiar tenga una visión más 360 grados y abarque toda la parte tecnológica que viene en los textiles. El diseñador debe entenderla, para incorporarla en la moda.

CM: Ahí el tema del diseño es muy importante, es un agente transformador y resalto que  hay quejuntarse y hacer equipo multidisciplinario que te ayude con costos o con otras cosas.

Les quería mostrar que ya hay páginas que le dicen a uno si el trabajo de uno va a ser reemplazado por un robot. En ese puse diseñadores de moda y él me saca las estadísticas y me dice: tranquilo. Los trabajos creativos tienen un futuro importante. Y el otro es la parte técnica del textil y la fibra, y dice que es muy probable que seas reemplazado por un robot. Lo que quiero decir con eso es que hoy la industria de la moda sí necesita el diseño. Es su agente transformador y el que le garantiza una permanencia y un desarrollo.

4. ¿Cómo puede la tecnología ser un agente de cambio para una industria sostenible?

VR: Hay que considerar también el aspecto cultural y visual. Las nuevas generaciones están saturadas visualmente de una manera inédita y quieren de muchas maneras emular la imagen digital. Eso significa que a la hora de consumir, muchas veces prefieren cantidad versus calidad. Y ese es uno de los debates de la sostenibilidad que hay que mirar cuando uno sitúa la moda contextualmente en un país como Colombia: ¿cómo le explico yo a ciertos estratos colombianos que están estrenando H&M el tema de la sostenibilidad? Porque las redes digitales constantemente nos están disparando imágenes y, como tenemos acceso a la moda rápida de manera inédita siempre está este debate. Insisto, entonces, que siempre habrá multiplicidad, siempre habrá habrá unos patrones establecidos y unas reacciones. También se ve en la gran discusión frente a la sostenibilidad en la academia y en las prácticas cotidianas. Los nuevos discursos de la moda se están yendo cada vez más hacia los nichos, y pienso que esas dos tendencias pueden coexistir en el mundo en el que cohabitamos hoy. Habrá personas que se preocupen por las prácticas responsables de la vestimenta, y habrá otros nichos que estarán más preocupados por mantenerse al ritmo de la imagen digital, de las apariencias y de las superficies.

CH: Pienso que toda la cadena de valor tiene que estar muy orientada en hacia dónde va el consumidor. Tenemos que pensar cómo esas materias primas, ese exceso de prendas que salen de un closet y caen en desuso, vuelven al ciclo y se les da nueva vida. El problema con el reciclaje y las materias primas textiles es la dificultad de separar las fibras: separar el algodón del poliester, ahora ni hablemos de las cuatrimezclas. Pero creo que la tecnología va a llegar a eso, para que seamos capaces tener un consumo más responsable. Si tengo exceso de camisetas, podrían volver a la corriente. Va a ser difícil porque no podemos pretender que todos en la sociedad quedemos homologados.. Hay personas que no se van a montar en ese bus, sino en otro, entonces hay  que entender cómo trabajar con todos los buses de esa terminal.

GG: Creo que tendremos  las fibras textiles nylon, algodón, spandex, polyester, renovándose en tanto los polímeros o materiales. Seguiremos trabajando a partir de las fibras, mientras la impresión 3D o 4D esté no se haya divulgado en el mercado. El señor Juan Hinestroza, por ejemplo, es un colombiano investigador que ahora con su equipo está haciendo con el fique filtros para purificar el agua, que estamos ensuciando con los procesos textiles. Esto lo están haciendo en Santander y los filtros, sus microestructuras dice el señor Hinestroza que se renuevan, no como las fibras provenientes del petróleo. Será lo que nos salve y nos mantenga, las fibras van a eso y mientras tantos serán los textiles que conocemos, mientras se da lo que sigue. La Dra Convalin dice ‘qué bonito un sombrero de fique que reciba los rayos UV y los transforme’.

CM: Una de las categorías dentro de la moda en general que más está trabajando el tema es el denim, todo el universo jeanswear. Ahí el tema de sostenibilidad ha sido muy enfático en los últimos años y es el que más ha estado trabajando en cambiar sus procesos, encontrar otras formas, desde las tintorerías,  o el secado en las prendas. Hay algunos proyectos relevantes como lo que ha hecho Google con Levi’s, que diseñan desde la fibra. Pero en general siento que ha estado orientado hacia ciertos procesos que son visibles también en la industria en Colombia. Ver que para un jean se usan hasta 70 litros de agua y con las nuevas tecnologías de láser, de nanoburbujas, uno utiliza un vaso de agua, la reducción es muy valiosa. Y lo digo porque trabajé en lavandería cinco años y al final ya no podía soportar quedarme en una máquina viendo cómo salía el agua sucia, era un choque muy fuerte, pero es algo que ha cambiado un montón. En las lavanderías más grandes, y marcas como Levi’s con los que manufacturan en Colombia, les exigen esos estándares. Hay empresas como Jeanologia, que trabajan en esos procesos con el tema de los láseres. Hace poco vi un Instagram de una película que se llama Blue River y es impactante porque dicen, ‘en Bangladesh sabes el color de la temporada por el de los ríos’, porque sabes de qué están tiñendo las prendas. Es una imagen muy fuerte.  Por eso es importante que sí hay mucha evolución en los procesos.

Otro ejemplo es el de CI Jeans en Medellín. Muchas veces uno ve esas soluciones tecnológicas súper especializadas, pero allá tienen un ingeniero que es un gran pensador y lo dejan hacer. Y él diseñó un circuito de secado de prendas por unas tuberías que van en el techo de la lavandería y se ganó un premio en Suiza. Obviamente es una compañía que trabaja con exportación, entonces tiene el dinero para estar invirtiendo en investigación, pero también busca en su interior qué personajes pueden llegar a pequeñas soluciones que aporten a la sostenibilidad.

Por otro lado, está el tema de que la materia prima del mundo es la basura o los residuos, toneladas de textiles que estamos desechando todo el tiempo. Hay muchos proyectos que están trabajando ahí. Hay una directora creativa de Fendi que trabaja con el desecho y basura de otras marcas. También es interesante el caso de Emma Watson y cómo ella a través de ese look y el tema de este personaje de Hollywood, visibiliza la moda sostenible. Cuando uno ve sus fotos cada prenda está justificada: dice de dónde es, quién la hizo y quién está certificando esa información que ella está traduciendo ahí. Es interesante cómo esa comunicación de hoy ayuda a que esas nuevas formas de consumo y vestido sean seductoras.

5. Sobre las nuevas relaciones de fuerza en la geografía de la moda

VR: Creo que uno de los impactos más notorios que también ha sembrado este proceso de tecnología, desde comienzos de los años 2000 hasta ahora, es que ha ampliado el espectro de lo que se considera bello y estiloso. También empezó a cuestionar que el discurso de la moda solo debía venir de Londres, Milán, Nueva York y París. Y, en ese sentido, también la calle se convirtió en un lienzo abstracto donde se representaba esa moda. Eso ha tenido como consecuencia cómo se han acelerado los ciclos de consumo, cómo hoy en día se han homogeneizado las estéticas. Antes un viaje, ir a recorrer una distancia como consumidor de moda, era buscar algo distintivo que generara unicidad. Pero ahora, porque las redes digitales y la moda rápida están en todas partes, ha habido una homogeneización de las estéticas. Y, además de eso, hay un tema con la novedad interesante. Contó uno de los directores de Neiman Marcus que llegó una consumidora y él le sacó una chaqueta y ella le dijo ‘eso es viejo’,  y él ‘la chaqueta llegó ayer’. Pero como lleva seis meses en redes sociales, hay un tema de lo que es nuevo hoy, de lo que significa novedad. Creo que tiene mucho que ver con Instagram y las redes digitales.

Cada vez más. Una de las grandes ambivalencias que han materializado las tecnologías digitales es precisamente esa homogeneización de la estética. Que para mí se explica con que si millares de personas están sintonizadas con los mismos referentes visuales, y si millares de personas tienen acceso al simulacro de la alta moda que es la moda rápida, hay una uniformidad. Y de hecho uno lo observa en las blogueras de estilo personal a nivel global. De todas maneras, Simmel, en 1984, ya planteaba esa contradicción de que querer pertenecer a la moda es un impulso simultáneo entre querer pertenecer y querer distinguirse. Pero, hoy en día la uniformidad estética se ve en Varsovia, en Moscú, en Madrid, en Buenos Aires, en Bogotá, de una manera que antes no se experimentaba.

CH: Total, tiene tanto impacto que desdibuja las líneas entre productores y comercializadores. Ya no sabe uno qué es qué. Uno lo compra en las redes, pero no sabe quién está detrás del producto.

CM: El impacto es grandísimo, y para las compañías es muy difícil entender, en ese mar de información al que están expuestos los consumidores finales, qué es lo que les va a gustar. Hay mucha confusión. Dentro de la proyección que hace un WGSN en su investigación, varias compañías me han llamado a decir ‘¿qué son esas macrotendencias de 2019?’. Hay un llamado a volverse a centrar en la marca, en la esencia de marca, en tu diseño. Se trata de filtrar, porque estamos en un momento en el que un blazer de cuadros, aparece ya en la mayoría de las vitrinas de marcas, que ya lo ves en las calles, lo reportan como el uniforme de las it girls en las fashion weeks, y lo ves en la pasarela de Alessandro Michele para Gucci, y la empresa dice ‘o lo saco o salí tarde’. Pero va a salir en los reportes de tendencia de pasarela porque varios diseñadores lo propusieron. Entonces, en esa confusión, lo único que te da certeza es tener una estructura de marca clara, tratar de tener identificados esos acompañantes de marca, tener un poco más de esa información centrada en uno mismo, porque entre tanto, cada vez va a ser más complejo. Ese es el llamado: siéntese mire qué es lo que usted puede ofrecer distinto, auténtico y fiel a la marca. Porque sino todos estamos muy homogeneizados. Porque, ¿de ahí qué sigue? Más locura, o más inventarios. Porque ya había mil blusas campesinas en el mercado y yo saqué una más.

6. ¿Es el crecimiento de la oferta de moda en Colombia una cuestión de marca o de renovación creativa y tecnológica?

CM: Soy un poco más crítica con el tema del diseño acá, porque me parece que sí hay es boom de emprender, pero que en el tema de la creatividad como tal son marcas contadas de las que uno puede decir ‘es un proyecto completo, integral, donde están pensando en todo’, no solo en comercializar camisetas lindas. Además, estando en contacto con todos los miembros de WGSN a nivel mundial dos veces al año, hacemos un rastreo de qué proyectos hay disruptivos en cada país. Y se vuelve una navegación compleja en términos de qué proyecto mando. Siento que en ese lado vamos más atrás, porque proyectos a nivel tecnológico o sostenible hay, pero son seguidores de cosas que ya han surgido afuera. Entonces, es nuevo que esté sucediendo en Colombia, pero no es algo que esté generando un gran cambio. Y siento que todas esas marcas, sin demeritar la labor de emprender que me parece muy valiente, están muy uniformadas. Son muy comunes a esos diseños que están proponiendo. Sí falta explorar más. ¿Hago lo que se vende o intento proponer cosas nuevas? Que para esos que proponen cosas nuevas, a veces no les va tan bien y tres años tratan de sobrevivir con la plata de los papás, o del novio y después no les da más el negocio, por más divino o sostenible que quisieran tener.

Y hago una confesión desde lo que vivo con las diferentes compañías y es que siento que los equipos de diseño se tuvieron que acostumbrar a copiar y a tratar de adaptar eso que está pasando afuera y se les está olvidando diseñar. La queja es ‘todo está igual, eso ya lo hicimos’. Y yo les digo, para eso hay que repensar. No estoy diciendo que todo el mundo, pero es una sensación general. Tenemos que seguir empoderando al diseño y acompañándolo de procesos pedagógicos complementarios, que le ayuden  a los acompañantes de la marca a digerir esas cosas nuevas que uno está proponiendo dentro de un ambiente comercial.

VR: Tengo una manera de ver la moda que más que dar respuestas moralistas o finales, en dicotomías bueno o malo, trata de problematizar ciertos temas. En el contexto colombiano, en particular, me parece que hay una confusión inevitable de: hacer ropa bonita no es hacer moda. En Colombia es una confusión que es ineludible, cuando uno contextualiza lo que significa la moda en un país como el nuestro. Hace muy poco Business of Fashion publicó un artículo titulado, ¿por qué la moda no debe olvidarse de sus referencias?, donde de que marcas como JW Anderson o Louis Vuitton más que jovencitos trendy e informados por las redes digitales están buscando buenos investigadores. Hoy en día, en este mundo saturado visualmente, uniformado, se vuelve necesario conocer la historia de moda para generar temas novedosos, en la medida en la que se puede hacer cosas novedosas hoy en día. En ese sentido, lo que dice Catalina es algo que estamos viendo en Colombia. Y es que aquí queremos enseñar a que la gente triunfe comercialmente, pero no queremos enseñar a pensar y eso tiene que ver con el proceso creativo. Para mí el diseñador es un alquimista que utiliza la ropa como medio. Y en ese sentido, uno de nuestros grandes ejemplos es Carlos Polite. Sí hay un tema de pensar,  repensar, reevaluar y renovar, que es necesario.

CH: Hay un grupo que uno denomina marcas humo, que no tienen nada. Y hay marcas con mucha consciencia. Me gusta mucho lo que veo en el talento joven, porque tiene una mirada mucho más de adentro hacia afuera. Marcas más adultas nacieron en una escuela distinta que era la de mirar a otras latitudes para querer ser. Creo que hoy ya no nace una marca queriendo ser parecida a una marca francesa o americana. Las de hoy tienen un tamaño mucho más pequeño, porque el asunto de la felicidad del individuo que está tras esta marca es otro: la felicidad de hacer y vivir bien, no acumular una fortuna. No está en esos sueños. Son marcas que vienen de la mano de personas más jóvenes que no responden a esos cánones. Hay una mezcla interesante, pero creo que estamos encontrando una Colombia altamente creativa en este sistema moda.

GG: Estoy completamente de acuerdo, y quiero llamar la atención sobre el tema de ropa interior. En los últimos dos o tres años, hay muchas marcas de ropa interior que obedecen a un impulso personal de querer vivir de alguna manera. De estas seguramente algunas permanecerán y serán muy exitosas, como el fenómeno que se dio con los vestidos de baño diez, doce años atrás. Puedo hablar de veinte o veinte y cinco marcas, algunas de ellas tuvieron presencia en la feria pasada. Y cuando uno conversa con las personas que están detrás: la diseñadora, la dueña, son una Pura, con todas las ganas en el tema de la ropa interior.

7. Sobre la importancia de la colaboración para innovación en el sector

GG: El pensamiento textil indica que somos un tejido compuesto de eslabones y que para que esto sea una cadena, los eslabones no se pueden separar. En mi trabajo cotidiano encontré formas de relacionarme con el eslabón creativo y llevarlo al eslabón, fibra, tejido y decirles ‘vea usted que sabe esto, por qué no se junta con esto para hacer algo’. Me mueve la fibra, la filosofía, el amor por trabajar juntos y ser un tejido, un ser humano que lo mueve lo que tiene adentro. Parto de que las telas se compartan según la fibra que las compone, así las personas nos comportamos de acuerdo con lo que tenemos adentro.

CM: También creo que en ese caso el diseñador tiene que ser hábil en trabajar en equipo, porque en esa parte de moda y tecnología hay que estar muy de la mano con otras disciplinas. No vamos a ser diseñador-ingeniero, es más factible juntarse con el que sabe de ciertas cosas.

CONCLUSIONES

-La tecnología no implica solo gadgets. Es un espectro de herramientas que nacen de un proceso de cuestionamiento y pensamiento para solucionar problemas o aligerar cargas o producir de otras maneras.

-La tecnología también permite acceso a una cantidad de elementos. En la industria de la moda hoy, para quién tiene las herramientas, implica acceso a información sobre moda, a imágenes de la moda, a copias de la alta moda. Pero también a procesos de manufactura, a fibras ecológicas, recicladas, nanoestructuradas o creadas a partir de bioingeniería. Tiene que ver con la posibilidad de personalizar e imprimir un vestido o unos zapatos con una impresora 3D. O con la oportunidad de trazar los procesos de una prenda, desde el cultivo de su materia prima.

-El avance de las tecnologías ha acelerado los ritmos de la moda: hay cada vez más estaciones, la producción es cada vez más rápida y el residuo se acumula cada vez más. Las imágenes se siguen unas a otras en el feed de Instagram. Esto tiene como consecuencia la validación del estilo ecléctico, la lógica de la acumulación de tendencias, la homogeneización de estéticas, el descentramiento de poderes curatoriales. Pero también la producción incesante, el consumo desaforado,  y el pago injusto. 

-Hay varios ejemplos de cómo la tecnología puede ser aprovechada para la sostenibilidad: en la industria del denim ya hay lavados que solo usan un vaso de agua,  y procesos para limpiarla como el de Torna. Investigadores colombianos están encontrando propiedades en el fique para hacer más perdurables estructuras de la ciudad. Miadonna es una marca de diamantes que los produce en un laboratorio, lo cual los hace realmente “libres de conflicto”. Influenciadores y expertos como Emma Watson o Sass Brown están usando el poder de las redes para mostrar la vía hacia una moda sostenible. Las redes también han permitido que consumidores comunes y corrientes auditen a las marcas y hagan que cambien sus conductas.

- Si queremos realizar cambios en el sistema es necesario colaborar tanto con los otros actores del sector moda, como con disciplinas externas.

-El diseño tienen un papel esencial en la generación de cambio e innovación en la industria de la moda. Sin embargo, se le ha enseñado a los diseñadores en algunos ámbitos a copiar en vez de pensar. Por eso es importante que desde la academia y las empresas se fomenten y generen espacios para la creatividad y el desarrollo.

Diciembre

14

2017

Calendario MODA EN COLOMBIA

B CAPITAL (Bogotá): 18 al 20 de OCTUBRE

FERIAS DE ARTE (Bogotá): 26 al 29 de OCTUBRE

EXPOARTESANÍAS / MODA VIVA (Bogotá): 6 al 19 de DICIEMBRE

La Vida Animada
chanel
Elogio de la lectura

"Esta es mi técnica, resucito a través de la ropa. Tanto es así que me resulta imposible recordar lo que hice, lo que me sucedió, a menos que recuerde lo que llevaba puesto. Siempre que desecho un suéter o un vestido, desecho parte de mi vida. En "Chicas bailarinas" de Margaret Atwood (Lumen).

"No se atrevía a seguir mirando al espejo. No podía enfrentarse a todo ese horror: el vestido de seda de un amarillo pálido, tontamente pasado de moda, con su falda larga y sus altas mangas y su cintura y todas las cosas que le parecieron atractivas en el libro..." en La señora Dalloway recibe. Virginia Woolf ("El vestido nuevo". Editorial LUMEN).

"En la mesa de al lado había una dama maravillosa con unos hombros preciosos, una espalda recta y un vetido tan divino que me daban ganas de llorar. Era tan bonito porque ella no necesitaba pensar cómo conseguirlo, se notaba solo con verlo" en La chica de seda artificial. Irmgard Keun (Editorial Minúscula, 2004. Primera vez publicada en 1932).

Bitácora de citas...
e-mail
Sobre la autora

“Esta revista digital la elaboro en Bogotá, la ciudad asentada sobre una silla verde, tal como sugiere el escritor Germán Arciniégas al referirse a las montañas orientales que la resguardan.”

Rocio Arias Hofman es politóloga y periodista en radio, prensa, televisión y medios digitales. Nació en Madrid y vive en Colombia desde 1994.

En 2012 creó sentadaensusillaverde.com para investigar, escribir y publicar historias detrás de la moda. Sus piezas periodísticas aparecen también en los medios colombianos El Espectador, Fucisa Diners. Participa en conversaciones, foros y eventos académicos relacionados con la industria de la moda y sus protagonistas. Ha sido jurado de los PREMIOS CROMOS DE MODA 2014, PREMIOS DE DISEÑO LÁPIZ DE ACERO 2015, categoría Moda, CONVOCATORIA "SE BUSCA DISEÑADOR" 2016 Fucsia y PREMIO FESTILANA 2016. 

Como empresaria ha creado SILLAVERDE -Portal de la moda en Colombia-, una compañía a través de la que edita y produce contenidos para distintos formatos periodísticos que acercan la información de moda al público. Consultora de Artesanías de Colombia. Dirige el ciclo MODA 360 de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Cofundadora de la FUNDACIÓN MALPENSANTE con el escritor y columnista Andrés Hoyos. Una entidad sin ánimo de lucro que crea contenidos vinculados a las artes y produce festivales, exposiciones y encuentros con el público en torno a la lectura. 

Maestros ancestrales 2017

La revista Fucsia, Artesanías de Colombia y el INALDE se unieron este año para la iniciativa "Maestros ancestrales". En esta, algunas marcas locales como Isabel Henao, Aldea, MAZ interactuaron y co-crearon cápsulas con la comunidad wounaan, wounaan pour y embera.


pinzas

MAZ

pinzas

MAZ

pinzas

MAZ

pinzas

ISABEL HENAO

pinzas

ISABEL HENAO

pinzas

ISABEL HENAO

pinzas

CAROLINA SEPÚLVEDA

pinzas

CAROLINA SEPÚLVEDA

pinzas

CAROLINA SEPÚLVEDA